-Abby... Abby, cariño despierta. -Es la voz de mi mamá. Me sacude un poco agarrándome por el hombro.
-Mmm... - es lo único que puedo responder.
-Despierta, hay un hombre afuera y dice que necesita hablar contigo. -me siento en la cama de golpe con los ojos muy abiertos. ¿Un hombre? John obviamente no es porque mi mamá lo conoce, el del accidente tampoco porque no sabe nada de mí, a no ser que me haya seguido, ¿pero para qué? mis compañeros de trabajo no tienen motivos para venir a verme, solo me queda... Thiago, pero ¿cómo se ha enterado dónde estoy?
«Tonta, sabe todo de ti» -me grita mi yo interior. No, no lo creo.
-Mamá ¿cómo es, o como te dijo que se llama? -Estoy ansiosa y nerviosa de pensar que pueda ser él.
-No me dijo nombre, solo me dijo que era el arquitecto no sé qué, es que no entendí bien... solo sé que te necesita. Yo pensé que era del trabajo y, puesto que ha venido hasta acá, supuse que tú le habías dicho. -Oh por dios es él, esto no me puede estar pasando. Esta aquí ¿qué hago?
- ¡No, claro que no le he dicho a nadie, ya sabes que este es mi refugio, mamá! -Casi estoy gritando.
-Ay cariño cálmate, lo siento, no es para tanto, además, sea quien sea, esta guapísimo eh. -me giña un ojo, mi mamá no tiene remedio.
-Madre, por favor. -le riño. -Dile que no estoy te lo suplico. -hace un mohín y se agarra la barbilla.
-Haberlo dicho antes, ya lo hice pasar y está justo detrás de esa puerta. -señala la puerta del cuarto, hago una o con la boca, tal vez ha escuchado todo, a mí me va a dar algo, como lo va a dejar entrar hasta acá y luego venir a avisarme, increíble. Y hay que sumarle que debo de tener una apariencia espantosa.
-Mamá, pero ¿cómo dejas entrar a un desconocido así y lo traes a mi cuarto, que no te enseñaron medidas de prevención? puede ser un ladrón o un psicópata, ¡no sabes ni su nombre! -la regaño, es que la verdad es muy inconsciente a veces.
-Abril por favor, mi sexto sentido está bien desarrollado y ese hombre no parece nada de lo que tú dices, más bien ponte presentable, habla con él y luego me cuentas, lo deje entrar hasta acá porque confío en ti, ya sabes. -Se pone detrás de mí para organizarme un poco el cabello en una coleta, como cuando era pequeña.
-No lo quiero ver, dile que se vaya. -Se me quiebra la voz.
-No, yo creo que necesitan hablar, él se ve muy preocupado. Es más, me voy porque hay mucha gente esperando por mí en el local, bye. -Se aleja lo más rápido que puede, algo sabe y está huyendo de mí.
-Mamá no, espe... -hasta ahí me queda la frase porque aparece Thiago por la puerta, tiene su traje formal como acostumbra, entra con paso lento, como indeciso y yo bajo la mirada a mis manos, estoy aun en la cama sentada con el edredón hasta la cintura, de algún modo me alegra y me tranquiliza verlo, pero también me siento fatal y tengo ganas de llorar. Se sienta a un lado en la cama cerca de mí y puedo oler su perfume, es muy fresco.
-Hola. -me dice, pero yo no respondo y no levanto la mirada tampoco. -No has respondido mis mensajes, ni mis llamadas. -habla muy bajito y yo sigo igual. Estira una mano para acariciarme el rostro, pero yo me esquivo de inmediato. No quiero que me toque, suficiente tengo con tener que escucharlo.
-No quiero que me vuelvas a tocar. -lo enfrento con la mirada, su cara es sorpresa y desconcierto.
-Está bien, discúlpame, entiendo que estés enojada, pero tenía que venir a contarte lo que pasó.
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Esta Vez Te Salvaste
RomanceRomance entre Abril Stone una joven estudiante de arte moderno y Santiago Jones un arquitecto codiciado y muy conocido en la sociedad. Todos los derechos reservados. Se prohíbe cualquier copia o reproducción, parcial o total de esta obra. Registrad...
