Capítulo 14:
Así que Key era realmente lindo y estaba fastidiada por eso. Porque si él hubiese sido feo, podría haberle recriminado a Tris lo que sea, pero claro, no podía. Miré a Jake que parecía igual de fastidiado que yo y cuando sintió mi mirada formuló un 'lo siento' con sus labios. Asentí y desvié mi mirada a Tris que hablaba animadamente con Key.
Estúpida Tris.
Estaba comenzando a creer que en vez de una amiga, ella era una enemiga.
Bien, probablemente estaba exagerando. Pero no importaba. Yo no quería conocer chicos. Yo ya había conocido chicos. Yo ya había conocido a un chico. Y no salía de mi cabeza ni por un segundo, y más cuando andaba desaparecido.
Al parecer, Tris sintió mi mirada fulminante, porque desvió sus ojos de Key hacia mí mientras reía. Negué con mi cabeza mostrándole cuánto desaprobaba lo que había hecho y su sonrisa se borró.
- ¿Y por qué vinieron a Oak Minds? - Sabía que hasta Key había notado el momento tenso y había preguntado eso para salvar el culo de todo el restaurante porque lo más probable era que con la furia que tenía hacia Tris por hacer esto, la agarrara por los pelos en cualquier instante.
- Es una larga historia... Pero principalmente transfirieron a nuestros padres a una empresa que quedaba más cerca de aquí que de California. Así qué aquí estamos... - Tris sonrió con tristeza y sabía que no le gustaba mentir acerca de nuestra historia enfrente de Jake, que a pesar de todo estaba siendo sincero con nosotras. A mí tampoco me gustaba, pero no había otra opción.
- ¿Y qué tal la escuela Kels? - Gire mi cabeza hacia Key. Estaba mirándome muy fijamente y tenía esa típica sonrisa que estaba acostumbrada a ver en Jake, pero no en él.
- Bien, supongo. - Sabía que estaba siendo una total perra y que tenía que ser cortés por obligación, porque él se estaba portando malditamente bien conmigo. Pero no podía evitar sentirme enojada y frustrada por todo lo que Tris había hecho.
Tal vez exageraba, pero ella sabía cuánto odiaba que me arregle citas. Y sabía que no estaba interesada en nadie. Y sabía también, que cada vez que hacia esto me hacía sentir como una solterona estúpida y necesitada, y estaba segura que el chico con el que tuviera la cita pensaba que estaba tan necesitada que creía que podía acostarse conmigo, así de fácil.
Está bien, Key no tenía cara de 'Don Juan' pero que se yo.
- Creo que necesito ir al baño. Kels, ¿me acompañas? - Sus dientes estaban apretados y su mirada era muy intencionada, sabía lo que quería decir.
"Ve al baño. AHORA."
-No gracias, así estoy bien. - sonreí lo más falso que pude y ella emitió una pequeña risita.
- Kelsey, te necesito en el baño, es una emergencia.
- No creo que sea nada que no puedas resolver sola Tris. - Ella me pateó por debajo de la mesa y emití un pequeño grito ahogado. Noté que Key ocultaba su risa y Jake fulminaba con la mirada a Tris.
- Baño. Ahora. - Por fin dijo las palabras que estaban en su mente y se paró sin decir más nada, yo hice lo mismo. Tenía ganas de gritarle un par de cosas que no eran propias para que escuche el restaurante entero.
Camine detrás de ella pero a unos cuantos pasos de distancia.
- ¿Puedes decirme cuál es tu maldito problema? - Cerré la puerta del baño y me giré a Tris que estaba muy enojada y con el ceño fruncido.
- ¿Lo preguntas en serio? - Fruncí más mi ceño y ella se cruzó de brazos indignada.
¿En serio Tris? ¿Harás esto ahora?
- Sí, es en serio. - Abrí mis ojos con incredulidad. No puedo creerlo. - Bien, sí, te arme una cita a ciegas. ¿Y qué? El chico es lindo y muy simpático y para colmo, es hermano de Jake. Hemos fantaseado desde pequeñas con esto Kels, no lo arruines.
- ¿Arruinarlo? ¿Yo arruinarlo? - Ella asintió con la cabeza. - La única que está arruinando todo aquí, eres tú. Sabes que odio que me arregles citas. Sabes que yo puedo encontrarme a mis propios chicos. Sabes que ahora parezco una chiquilla idiota y necesitada Tris. Sí, tal vez Key es simpático y lindo, pero ahora acabo de perder todas las ganas de conocerlo por tu culpa. No necesito a un chico Tris. Estoy bien así. - Tomé una gran respiración y la miré muy fijamente. Ella desvió sus ojos hacia el suelo.
- ¿Esto es por ese chico? - Su voz era un susurro, pero pude escucharla.
- ¿De qué estás hablando?
- ¿Esto es por ese chico? ¿Lawrence?
Bien. Esto no tenía nada que ver con Aaron. Bueno, tal vez un poco. Pero no entendía por qué lo traía a colación en este momento.
- ¿De qué diablos estás hablando? - Fruncí mis cejas y ella levantó sus ojos hacia mi rostro.
- Vamos Kelsey, no soy idiota. Sé que ese chico te ha estado volviendo loca. Ese Aaron... No dejas de hablar de él, y hasta te has hecho amiga de sus hermanos.
Dios, ¿Por qué tenía que sacar este tema que no tenía nada que ver en este instante?
- Tris, esto no tiene nada que ver con Aaron. Tiene que ver con que tú intentas conseguirme un chico cuando yo no necesito uno. Tiene que ver con que no me consultaras al traerme a una cita. Tiene que ver con que ahora, en este instante, Jake y Key están pasando un muy mal momento, porque tú sólo pensaste en ti y en lo lindo que sería que yo saliera con el hermano de tu novio...
- No lo hice por mí Kelsey, lo hice por ti. - Cerré mi boca al instante, lo que vendría iba a estar bueno, lo presentía. - Estas tan enfocada en ese chico y todo lo que hace que ni siquiera te das cuenta que estoy haciendo esto por ti. Quiero que estés bien en esta nueva vida que estamos comenzando a transitar las dos, y ese chico sólo va a traerte problemas. Escucha lo que estoy diciendo Kelsey, escúchame una vez.
- ¿Te das cuenta que todo lo que estás diciendo no tiene sentido? - Ya no quería discutir, no tenía sentido discutir con ella poniendo esos argumentos idiotas. Conocí a Aaron hace dos meses, y sólo le hable tres. No lo conocía y ella tampoco. ¿Cómo estaba tan segura que iría mal? ¿Y qué sabía ella sobre lo que sentía hacia Aaron? - ¿Sabes qué? Olvídalo. Salgamos. Nos están esperando. - Ella asintió. - Sólo promete que no lo harás nunca más Tris. Prométemelo.
- Lo prometo. -Susurró. Salimos del baño y caminamos de nuevo hacia nuestra mesa. Apenas nos vieron, Jake y Key se callaron.
- ¿De qué hablaban? - Tris sonrió forzadamente y yo me senté en mi silla.
- De nada importante. - Jake tomó su tenedor y metió un pedazo de la comida en su boca.
Guau, estaba tan frustrada que ni siquiera había notado que mi pasta había llegado. ¿Qué te sucede Kelsey? ¡ES COMIDA!
Tomé un poco de lo que había en mi plato y me deleité ante el sabor.
Dios, que bueno estaba esto.
- Esto esta genial. - Se escapó de mis labios junto con un suspiro de placer.
Estas a punto de tener un orgasmo.
- No tanto como esto. - Giré mi cabeza hacia Key. Estaba comiendo una cosa rara que tenía muchas otras cosas raras encima. Puse cara de asco. Nadie se mete con mi pasta.
- No te creo. - De su garganta salió una carcajada ante mi cara de asco.
- Compruébalo tu misma. - Tomó un poco de lo que sea que estaba en su plato con su tenedor y lo tendió hacia mis labios.
Dios esto tenía un olor espantoso.
- Vamos, prometo que te gustara. - Cerré mis ojos y abrí la boca.
Tú puedes Kelsey, tú puedes.
Sentí esa cosa pegajosa y al mismo tiempo crujiente en mi boca y mastiqué sólo un poco. Key rió ante mi cara de asco.
Bueno, no estaba tan malo como pensaba. Tenía un gusto salado y dulce a la vez... ¿Quién lo diría?
Lo tragué y abrí los ojos. Todos en la mesa estaban mirándome.
- ¿Qué tal? - Key tenía esa hermosa sonrisa en su rostro. Sus ojos brillaban un poco y un par de hoyuelos se formaron en sus mejillas.
Oh Dios.
- Está muy bueno... - Sabía que la única que entendía el doble sentido era yo, pero no pude evitar sentir el calor en mis mejillas. - Pero me quedo con la pasta.
Siempre me quedaba con la pasta.
ESTÁS LEYENDO
Aaron Lawrence
FantezieHistoria de Lucía Aluminé Sacado de su página de Facebook: "Storytellers"
