Capitulo 34

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Laura llamó a Diego para decirle que ya podía pasar a verla. Él miró a Martín buscando su consentimiento y Martín asintió con la cabeza y dijo que él pasaría después a verla. Así que Diego caminó por el pasillo siguiendo a Laura hasta que se detuvo delante de una puerta.

Diego miró la puerta cerrada, suspiró y luego la miró.

Diego: ...Tú crees que puede escucharme?

Doc.Laura: No, está sedada -dijo fríamente, miro a Diego y lo suavizó un poco- Bueno... no está probado. Pero... en mi opinión... diría que no.

Diego: Ya... -se metió en la habitación y cerró la puerta tras él. Miró hacia la cama y ahí estaba ella con su pelo rojo extendido contrastando con el blanco inmaculado de las sábanas y de la almohada. Se acercó a ella y cogió su mano entre las suyas, la besó con ternura y la pegó a su frente mientras las lágrimas volvían a brotar de sus ojos- Ahora qué hacemos intensa? Te amo... lo sabes? Sí... yo sé que sí... Y aunque esa doctora diga que no, yo sé que tú puedes escucharme... Y quiero que sepas que... eres lo más importante y maravilloso que me ha pasado en la vida... No quiero que tomes esto como una despedida... sino una declaración... una promesa... -besó su frente y pegado a ella susurró suavemente- Quiero casarme contigo -una lágrima rodó por su mejilla y cayó en la de Roberta, y algo se movió en ella pero él no lo notó por estar con los ojos cerrados- Te prometo que vas a salir de esta... las dos -acarició tiernamente su vientre- Porque las dos son fuertes... sé que no me van a dejar solo... recuerda que me tienen que espantar a la viejas -sonrió tristemente-

Alma: Diego se puede? -dijo asomándose por la puerta.

Diego: Claro Alma entra... Ya estás mejor? -ella asintió y él le sonrió, acto seguido besó la frente de Roberta, le susurró de nuevo un te amo y se levantó- Te dejo sola para que le hables..

Alma: Me escucha?

Diego: La doctora dice que no... pero yo sé que sí

Alma: Diego qué se trae la doctorsucha esa contigo? -dijo mirándolo con recelo mezclado con las lágrimas.

Diego: -sonrió triste- Ya sé de donde le salió a Roberta lo celosa.... Alma sólo es amable

Alma: Ya... -Diego sonrió por última vez y caminó hacia la puerta.

*** Bust...a...mant.ee... -dijo con voz débil y los ojos aún cerrados.

Diego y Alma voltearon de golpe hacia dónde había venido la voz y se acercaron corriendo a la cama de Roberta emocionados.

Diego: Mi amor! -cogió su mano y la besó- Mi amor... no hables, no hables... estás débil aún sshh... -decía al ver que ella intentaba hablar sin éxito- Voy a buscar a la doctora, ahora vengo -pero Roberta no le soltaba la mano, Alma lo notó y sonrió.

Alma: Yo voy Diego. Mi amor descansa -besó la frente de su hija, se la quedó viendo con ternura y salió corriendo en busca de algún doctor.

Roberta: Die..go...

Diego: No hables mi amor... -llenaba su cara de besos- Te amo... yo sé que te vas a poner bien...

Roberta: Die...go pero...

Diego: -seguía hablando- Y Lucía tambien va a estar bien... porque las dos son fuertes y...

Roberta: Dieego... -un poquito más alto

Diego: Porque se me hace que tanta insistencia tiene algo que ver con cierta doctora? -Roberta sonrió y él le sonrió a ella- Te amo loca...

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