Capitulo 36

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Riley se quedó solo unos cuantos minutos después de su discusión con Maya, por un lado se sentía culpable por todo lo que le había dicho a la rubia, pero una gran parte de su corazón se sentía insegura hacia Lucas y por ello es que había reaccionado así. Aunque tal vez Maya tenía razón y debía arreglar las cosas con su novio. Así que sin darle más vueltas al asunto, decidió mandarle un mensaje de texto en el que claramente le pedía de favor que se vieran en su habitación lo más pronto posible, enseguida recibió una escuálida respuesta afirmativa.

Espero no más de 20 minutos cuando una figura masculina y rubia apareció por el mismo lugar donde hace un rato su amiga había huido. Ambos tomaron asiento uno al lado del otro y permanecieron en silencio mirando a la nada, sin saber exactamente por dónde empezar.

—Entonces... — Comenzó hablar Riley con la voz titubeante, temerosa de decir algo inapropiado o fuera de lugar.

—¿Cómo estuvo tu fin de semana? — Pregunto Lucas rápidamente, pensando que si comenzaban por preguntas triviales la conversación comenzaría fluir de mejor manera.

—Bien supongo y el tuyo? — le devolvió la pregunta, siguiendo la dinámica que había elegido el rubio, imaginando que tal vez no era tan buena idea ir directo al grano.

—Bien, salí con Zay a hacer ejercicio — Le contó removiéndose en su asiento con nerviosismo cuando los recuerdos de su pequeña pila de panqueques en el vestidor de hombres le invadió la cabeza.

—Ok.. — respondió la castaña un poco confundida por la actitud tan alterada que mostraba el lenguajes corporal de Lucas, casi tan parecido como el de Maya...

—¿Estas molesta por lo del viernes? — Le pregunto el rubio decidió a afrontar lo que había sucedió con Gardner, pero su mente parecía jugarle una broma porque de pronto su imaginación voló hacia una cabellera rubia empapada de agua que se pegaba a la cara de un ángel, afortunadamente la voz de Riley lo trajo de nuevo a la realidad.

—¿Debería? — cuestiono analizando la mirada perdida que había puesto su novio durante todo este tiempo, como si estuviera recordando algo, ¿pero que?.

—No, realmente no quise hablarte de esa forma — Se disculpó sintiéndose un poco culpable por estar delante de ella aun cuando su mente y corazón se habían quedado en aquella regadera al lado de Maya - pero no me arrepiento de haber empujado a Charlie — aclaro , pensando que con eso se libraría de tener que pedirle una disculpa a Gardner que realmente no creía necesaria.

—¿Porque? él es un buen chico — aclaro Riley un poco ofendida porque Lucas no terminara de aceptar su error por completo.

—Riley el mismo me dijo delante de ti que le gustas — Le recordó, excusando su terquedad, dando a entender que todo aquel problema tan solo se trataban de celos — Ese es mi problema con él y tú eres tan... tan..— ni siquiera pudo terminar la frase porque inmediatamente se dio cuenta que aquello podía ofender a la castaña y hacer más graves las cosas.

—¿Tan qué? — Dijo con mirada desafiante, esperando con ansias la respuesta del ojiverde.

—Inocente, eres tan inocente que confías en que todos son buenos — declaro un Lucas nervioso que tan solo trataba de no agrandar aún más el problema, porque justo ahora no tenía las fuerzas de lidiar con más cosas. Suficiente tenía con Maya, Farckle y Garnerd como para agregar a Riley a la lista.

—¿Y eso que tiene de malo? — cuestiono el pequeño rayo de Sol un poco dolida porque su novio viera su inocencia como un defecto y no una virtud.

—Todo, absolutamente todo, no deberías de creer tan ciegamente en todo — debatió el rubio, quien trataba de explicar lo mejor posible sus puntos de vista. Pero de nuevo su mente voló muy lejos y recordó como la ropa mojada de Maya se pegaba a su perfecto cuerpo revelando una figura que el jamás creyó poseyera la rubia.

Genius Vs HuckleberryDonde viven las historias. Descúbrelo ahora