Alonso.
¿¡Pero qué demonios estaba haciendo!?
—Isabella, no sabes lo que haz hecho. —le murmuré comenzando a enojarme, o estaba triste.
Realmente no sé cómo demonios sentirme al respecto.
Todos los presentes comenzaron a murmurar mientras que Charlotte se acercó a Bella con lágrimas en los ojos y la abrazó. Ella le correspondió y segundos después se separaron.
—No puedo creer que finalmente tenga a mi nieta frente a mí. Mucho menos que esté dispuesta a irse a Inglaterra conmigo, ¿de verdad estás segura, querida? —Bella me miró a los ojos e intenté decirle con la mirada que no lo hiciera.
—Muy segura... Abuela. —Charlotte la volvió a abrazar con más euforia y se la llevó a la habitación de a lado.
Todos los invitados se comenzaron a levantar y retirarse no sin antes despedirse de mí, parecía que se sentían avergonzados o me tenían lástima.
Agh, ingenuos. Ella no se irá... ¿O sí?
(...)
Después de que todos se fueron subí corriendo las escaleras, la puerta de la habitación estaba abierta así que entré sin tocar al ver a Isabella haciendo su maleta.
—¿¡Qué mierda estás haciendo!? —grité logrando sobresaltarla.
—Mi rey no debería decir palabrotas, no es digno de su boca. —rodé los ojos. —¿No está claro? ¡Me largo de aquí!
—¡No puedes hacer esto, Isabella! ¡Todo estaba saliendo de maravilla y lo arruinaste todo! —ella volteó y me miró con los ojos cristalizados.
—¡No te importa! ¡Déjame en paz de una buena vez! ¡Yo ya no te amo! —un nudo comenzó a formarse en mi garganta y sentí mi pecho estrujarse.
Ambos nos quedamos en silencio y ella se volteó a terminar de hacer su maleta. Metió un par de cosas más y la cerró.
—No lo dices de verdad. —dije cuando la vi dispuesta a irse, ella miraba al suelo e intentó salir de la habitación pero la detuve de la muñeca. —¡Mírame a los ojos y dime que ya no me amas! —mis ojos ardían, quería llorar por supuesto, pero no lo haría.
—Ya. No. Te amo. —pronunció con dureza soltándose de mi agarre y logrando salir de la habitación.
—¡Estás casada conmigo! ¡No me puedes dejar así de fácil! —volví a gritarle antes de que llegara a las escaleras.
—Ahí es donde te equivocas, Villalpando. Estás casado con Isabella Moro, y yo soy Isabel Blair. Siempre fui una Blair. —dijo y continuó su camino bajando las escaleras así que corrí detrás de ella.
—¿Y nuestros hijos? No me puedes alejar de ellos. —ella se volvió a detener, noté como soltaba un suspiro y volvió a mirarme.
—Quédate con ellos, me voy sola. No quiero a unos Villalpando con los Blair, tu familia y la mía no se deben juntar. —la miré con el entrecejo fruncido.
—¿¡Te estás volviendo loca!? ¡Ellos te necesitan, Isabella! —le grité mientras continuábamos bajando las escaleras.
—Ellos podrán con esto. —dijo cuando llegamos a la sala en donde todos los Blair ya la estaban esperando. —No me volverás a ver jamás, lo juro. No me busquen, porque no volveré.
Fui incapaz de volver a hablar. Isabella se veía tan decidida de irse que decidí dejarla ir, decidí que ella podía hacer su vida lejos si así lo deseaba. No le pude dar el bebé que estábamos esperando, y tal vez tampoco la vida que ella deseaba.
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My King #2
Fanfiction2DA TEMPORADA DE "The Prince" ⚠NO LEER SIN LEER LA 1ª TEMPORADA.⚠ --------------------------------------------------------- Isabella Moro no se imaginaba casada a tan temprana edad, y mucho menos con el chico al que solía detestar. Problemas y drama...
