Alonso.
Bien, todo estaría bien. Tengo la esperanza de que el tío de Isabella esté bien y solo no haya respondido la llamada porque no oía su celular o algo por el estilo.
Lamentable –o afortunadamente– Jos y yo iríamos con Freddy y otros dos hombres para comenzar la búsqueda en la zona cerca de la casa en donde solía vivir con Bella.
Freddy conducía uno de mis autos ya que él sabía por donde debía buscar. Debo admitir que no me agrada que él lo esté usando, pero haré todo con tal de encontrar al tío de Bella. Jos iba en la parte trasera mandándole un mensaje a Cassandra diciendo de mi parte que cuide muy bien a Claire por mí y que en cualquier momento iría por ella.
El radio de Freddy comenzó a emitir un sonido seguido de unos códigos raros que solo los elementos de la policía conocen, un tipo estaba diciéndole algo sobre un olor extraño proveniente de una casa abandonada, él me miró preocupado e inmediatamente condució hasta ese lugar. Lo único en lo que podía pensar era en el tío de Bella, ella ya no está aquí pero aún así él es como de mi familia. Los mellizos merecen verlo.
Cuando llegamos Freddy nos dijo a Jos y a mí que no bajáramos del auto, cosa que obviamente ignoramos e hicimos todo lo contrario. El lugar era un bodega que parecía que tenía muchísimos años abandonada, había plantas por todos lados y las paredes ya estaban desgastadas corriendo el riesgo de que en cualquier momento esto cayera. Tendré que hacer algo al respecto con este lugar.
—Entraré yo primero, les diré si es seguro entrar. No puedo exponerlo al peligro a usted, majestad. —rodé los ojos conteniendo mi enojo.
—Reserva tus comentarios y entra de una buena vez, ridículo. —murmuré lo último cuando él comenzó a entrar al lugar apuntando en todo momento con el arma que tenía en posesión.
Jos y yo nos miramos mutuamente, con un movimiento de cabeza le indiqué que entrara el primero a lo que se negó rotundamente y tuve que darle un pequeño empujón para animarlo. Ambos entramos despacio mirando hacia todos lados, de verdad que este lugar se veía demasiado antiguo y daba la impresión de que en cualquier momento quedaríamos bajo todo este lugar con el mínimo movimiento.
Alfredo caminaba mirando a todos lados sin bajar el arma, Jos y yo lo seguíamos aproximadamente 20 pasos atrás, de repente se escuchó un estruendo y el arbusto salió corriendo por supuesto con Jos y yo detrás. Llegamos a una habitación, la puerta estaba cerrada y de una patada fue derribada dejando a la vista al tío de Isabella amarrado a una silla con la boca vendada y los ojos cerrados.
Por favor, que no esté muerto.
Los tres nos acercamos rápidamente y comenzamos a desmarrarlo, Freddy tomó su pulso y dejó salir un suspiro.
—Está vivo. —afirmó y suspiré de alivio. —Hay que sacarlo de aquí. —lo tomó en brazos con un poco de dificultad y salimos del lugar para llevarlo al hospital.
Ahora que lo encontramos, supongo que tengo una esperanza para que Isabella vuelva.
(...)
Isabella.
Cepillaba mi cabello –el cual ahora es negro– frente al espejo, por un momento logré imaginar a Alonso parado detrás de mí, mirándome con esos ojos tan cautivadores y sonriendo de una manera tan tierna, me encantaba mirarlo todo el tiempo. Tuve que contener las lágrimas para no arruinar mi maquillaje y por último coloqué la corona que Charlotte me había entregado.
Hoy se anunciaría mi boda con James, las palabras de la anciana retumbaban todo el tiempo en mi mente: «Si intentas hacer algo, sabes las consecuencias. Sonríe.»
Dejé salir un suspiro, alisé mi vestido y volví a acomodar mi corona.
Algunas veces me arrepiento de mi decisión, pero siempre recuerdo que lo hice por la seguridad de mi familia. No quiero perderlos a pesar de estar a kilómetros de ellos.
—Señorita Isabel, su abuela la está esperando. —asentí sonriéndole de una manera amable, ella me recordaba a Georgina ya que siempre ha sido muy buena conmigo y creo que es la única que me ha brindado sonrisas sinceras, además de mi padre y tío, claro.
Me miré una última vez al espejo, mi abuela me matará cuando vea que mi cabello dejó de ser castaño. Necesitaba este cambio, de verdad. Necesitaba ser otra persona aquí y para eso también necesitaba cambiar mi apariencia.
Debo admitir que mi cabello se veía bien, espero que Charlotte piense lo mismo. No creo que pueda pasar algo peor si se enoja.
(...)
Flashes, cámaras y mucha gente frente a nosotros.
James tomaba mi mano mientras Charlotte daba un discurso que no lograba comprender en su totalidad. El Inglés es extraño pero debo acostumbrarme.
Las únicas palabras o frases que logré comprender fueron: "encontré a mi nieta" "Isabel" "matrimonio" "James" "tres semanas"
En tres semanas me casaré con este repugnante hombre.
Agaché la mirada y ví mi vientre, debajo de este holgado vestido se encontraba mi tesoro. Mi bebé, fruto del amor de Alonso y el mío. En unas semanas logrará notarse más, si en este momento ya lucía un poco inflamado mi vientre supongo que cuando me case con ese idiota se verá más.
¿Qué hará Charlotte cuando medio mundo note que ya voy embarazada al altar?
(...)
—¡Será magnífico! Hace muchos años que no nace un Blair y que se adelante uno será maravilloso. No creo que el sacerdote se niegue a casarlos si te ve embarazada. Así que, una semana antes de la boda ustedes dos saldrán por ahí a distribuir su amor e intentarán que se te note esa linda panza de embarazada. —James intentó tomar mi mano pero la quité con rapidez, Charlotte se quejó y se sentó en la silla que estaba enfrente de nosotros.
—Aunque este bebé no es mío estoy seguro que después haremos los nuestros, querida. —en estos momentos moría por darle un buen golpe y dejarlo botado en el suelo sufriendo, pero con cualquier movimiento en falso Charlotte se las cobraría.
—Escúchame bien, Isabel. —la miré a los ojos. —Sabes muy bien que tienes que fingir que eres feliz con mi James, no me importa que extrañes a... Esos, los Villalpando. Porque jamás volverás a verlos, resígnate de una maldita vez y acostúmbrate a la vida de un Blair. —le sostuve la mirada sin decir palabra alguna, ella me sonrió falsamente y dio un par de palmaditas en mi mejilla para después retirarse.
James se fue junto con ella dejándome sola en la sala, y, como siempre después de que termino de hablar con la señora, me eché a llorar maldiciéndome en todo momento por no ser fuerte y enfrentarme a ella para que pueda ser feliz.
Desde ahora me he dado cuenta que las películas de princesas dicen la verdad: ellas sufren cuando no son felices, cuando no tienen lo que quieren.
Y ahora, yo soy una de ellas.
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My King #2
Fanfiction2DA TEMPORADA DE "The Prince" ⚠NO LEER SIN LEER LA 1ª TEMPORADA.⚠ --------------------------------------------------------- Isabella Moro no se imaginaba casada a tan temprana edad, y mucho menos con el chico al que solía detestar. Problemas y drama...
