"Evening Rowell"
16 de enero del 2017
—¿Segura que no habrá problemas? —preguntó Nick, tras la línea telefónica el encanto de su voz se perdía y se volvía mecánica—. Eve, yo puedo prestarles ese dinero y no tienen que devolvérmelo inmediatamente, yo...
—Nick —respondí más alto de lo que me hubiera gustado, pero enseguida recordé que la cocina no era precisamente el lugar más privado de la casa, así que tras echar un rápido vistazo a las escaleras para comprobar que Evening no me habría escuchado, susurré—. Nick yo te lo agradezco mucho, en serio, pero... es un regalo que quiero hacerle a Evening.
—Podría darte el dinero a ti y luego tú puedes dárselo a ella.
—Ajá, ¿y luego? ¿Cómo te lo pago yo?
—Buen punto. Pero de todas maneras Evening te va a preguntar de dónde sacaste el dinero y tendrás que decirle. Es más seguro que ella, porque la ley le otorgó el derecho a, vaya al banco y lo retiré.
—¿No crees que ya lo habría hecho de haberlo querido? Cuando nos enteramos que estaba demandanda por 15 mil grandes la vi muy mal, pero jamás se le ocurrió, ni por un minuto, hablar con mi familia y reclamar el dinero, que es más o menos lo que se ha gastado conmigo en estos 6 meses y medio y que por lo tanto le pertenece.
No me molesté en fingir con Nick lo que Evening y yo fingíamos con todo mundo para eludir miradas curiosas y cientos de preguntas imprudentes. Siempre que alguien preguntaba por nuestro parentesco decíamos "Madre e hija" y nos parecíamos tanto, que la gente no preguntaba nada más, a excepción de cuando veían mi acta de nacimiento, pero muy pocos prestaban verdadera atención como para notar una anomalía. Aún me revolvía el estómago decir que Evening era mi madre, pero intentaba fingir que era como en los juegos de infancia cuando jugabas a la casita y te inventabas un nombre falso por unas horas y adquirías una nueva identidad por un par de horas, me había servido hasta entonces.
Evening no había podido con la culpa y me confesó, aunque para ser sincera de no habérmelo dicho ella misma jamás se me habría cruzado por la que cabeza que lo había hecho, que mientras estaba ebria en la playa durante las vacaciones de invierno, le había contando todo a Nick, aunque ella no se acordaba realmente. Después yo le dije que también le había contado a Sam y quedamos a mano. Era un alivio tener que fingir con tres personas menos, pues Nayeli también se había sumado a esa lista.
—Evening es tan orgullosa que prefiere ir a juicio antes de pedir ayuda y como sigue peleada con Boregard, estamos solas en esto —por Dios dije "estamos".
—No, Eve, no están solas, yo las voy a ayudar en todo lo que sea necesario. Pero dime ¿cómo harás para que acepte el dinero?
—Pienso depositarlo yo misma, aunque también iba a pedirte ayuda para eso.
—Cuenta conmigo.
Sonreí y luego continué.
—Luego, cuando esté de regreso en casa, llamaré a George para que sepa que el dinero está en su cuenta y Crow no pueda retirarlo, luego le diré a Evening y afrontaré el regaño, pero ya no podrá hacer nada aunque quiera. Tal vez en 20 años me pueda perdonar.
—Eres astuta, pequeña.
Evening me llamó desde la segunda planta para preguntar si yo ya tenía gorro y guantes puestos a lo que respondí afirmativamente.
—Nick, escucha —proseguí dándome la vuelta para sentarme en uno de los bancos frente a la barra—, agradezco infinitamente tu preocupación y tus ganas de ayudarnos, pero ya hablé con mi abuela ayer.
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Evenings
Fiksi UmumUna autora de suspenso y aventura se une con una editora de novelas de misterio para desafiarse a sí mismas y transportar a los lectores a una ajetreada Manhattan, el fascinante mundo del teatro, los excesos, los adinerados colegios y... las más tri...
