Reacaída

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Volví a hacerlo. Volví a pensar en eso que tanto que me duele, eso que yo pensaba, estaba enterrado. Bueno, quizás lo desenterré. Ahora no puedo evitar sentirme mal, no puedo parar de pensar en la muerte. Me duele el pecho, siento náuseas y me sudan las manos. Siento que estoy sola en el mundo, que nadie me quiere ayudar porque soy una molestia. Siento unas ganas inmensas de llorar, pero no puedo hacerlo. Sé que mi mente me está jugando trucos, pero no puedo evitar morder el anzuelo. Me siento manipulada. No entiendo cómo me puedo manipular a mí misma, no entiendo porque lo hago. Quiero que esta sensación pare y no me importa cómo.

Ya me tome una botella de vodka, pero me sigo sintiendo mal. Sé que no debería haber tomado, pero lo necesitaba. Pensé que mi adicción al alcohol también estaba enterrada, pensé que era parte de mi pasado. Siento mucha vergüenza por ser como soy. Siento que lo que paso fue mi culpa, yo fui vestida con un escote y una pollera corta. Me lo busque y eso me da muchísima bronca. Me da bronca no poder superarlo cuando otras chicas lo superan en unos pocos meses y yo ya llevo dos años. Soy una inútil, soy demasiado estúpida para esta sociedad. Creía que nunca me violarían, que eso era de las películas. Pensaba que por andar mal vestida y tomar de más, no me iba a pasar nada.

Quiero llamar a mi amiga, pero no la quiero molestar, no quiero que piense que soy una idiota que no lo puede superar, que vive dando vueltas sobre lo mismo. Además ella no se merece que la vuelva a molestar a las 3 de la madrugada, no se merece escuchar lamentos, ni que le cuente mis problemas, como si fueran interesantes.

Sé que después de dormir todo va a estar bien, pero no me puedo dormir. Además, no sé si quiero hacerlo, no sé si quiero sentirme bien, porque en algún momento me voy a volver a sentir así. Es algo con lo que tengo que vivir. Me lo merezco por salir tan tarde.

No sé qué hacer, la otra botella de vodka que me compre, se ve como una salida tan fácil, mientras que llamar a mi amiga se ve tan difícil. Siempre elijo lo fácil, elegí salir de fiesta en vez de quedarme a estudiar, elegí tomar el camino corto aunque estuviera oscuro y elegí no denunciar al tipo por vergüenza. Me da tanta bronca siempre elegir lo fácil. Pero que lo haga una vez mas no va a cambiar nada. Es que esa botella se ve muy rica. Al igual que se ven mortalmente hermosos los antidepresivos.

Les sorprendería a todos que yo aparezca muerta, sería una lección para las chicas, para que se cuiden más. Por fin valdría algo. Por fin haría un bien a la sociedad. Ya no sería una molestia y dejaría una lección que aprendí con experiencia.

Adiós papa, perdóname pero me tengo que ir a acompañar a mama.   

Volviendo a la realidadHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora