—¡Vas a tener una cita con Chris!—chilló Camila más que emocionada. Danna se rio y se dejó caer en su cama para contemplar el candelabro de cristal.—Espera un segundo... creo que estoy más emocionada yo que tú—la acusó dejándose caer a su lado.
—No es eso—respondió de inmediato.
—¿Entonces?—suspiró—Dan...de verdad que...trato de entender el porqué de tu decisión pero por más que me devano el cerebro no puedo...es que... es demasiado obvio que Christopher está literalmente muriendo de amor...—Danna sonrió.
—Ayer casi me besa—confesó y Camila sonrió ampliamente.
—¡Lo ves! Yo tengo razón. Escucha, entiendo que estés algo vulnerable por todo lo que pasó pero creo que no te vendría mal dejar de hacerte la tonta amiga, y volver con Christopher de una vez por todas. Mi abuela solía decir que las únicas dos cosas que no se pueden ocultar son el dinero y el amor—rio—y no sé tú, pero yo creo que lanzaré una convocatoria para las fans para protestar porque necesitamos a Danpher de vuelta—sentenció con diversión.
—¿Cómo piensas hacer eso?—bromeó la castaña y Camila volvió a reír.
—No lo sé. Dejaré un letrero que diga, ¿Quieres Danpher? Suscripciones aquí.—ambas rieron.
—¡Te volviste loca, Cam!—se burló la chica.
—¿De verdad dejaste de querer a Christopher, Danna?—preguntó la muchacha con voz seria. Danna la miró fijamente y su corazón latió rápidamente.
¿Quién podría dejar de querer a Christopher Vélez?—Ni un poco—respondió en voz baja.
—¿Entonces por qué no se lo dices y ya?—se quejó la pelinegra.—Danna, no sé si ya te diste cuenta pero es a ti a la que le encanta complicarse la vida. Christopher te ama, sí lo hubieses visto los días que no estuviste en casa...estaba...parecía realmente desolado. Era...como sí alguien le hubiese robado ese brillo especial y juguetón que posee—explicó incorporándose de nueva cuenta en la cama.
La castaña parpadeó varias veces. La verdad, es que se había sentido tan enojada, tan frustrada, herida y dolida, que cuándo aquella ingeniosa idea había abordado su cabeza creyó que era la mejor opción. Era una forma sencilla de desaparecer de sus vidas de la misma manera en la que había llegado, por supuesto que no había pensado en las consecuencias y mucho menos en lo que ellos pudiesen sentir. ¡Y ahora se sentía culpable!
—Porque fui demasiado tonta y le pedí comenzar desde cero—anunció y Camila negó de inmediato.
—Solamente díselo. Ve y dile que estás igual o más enamorada que antes y que fue una completa locura haberle dicho eso—respondió la pelinegra.—Creo que la cita de esta tarde es el momento perfecto para decírselo—agregó con media sonrisa.
Las piernas de Danna comenzaron a temblar ligeramente ante la mención de su cita. ¡Se sentía totalmente nerviosa!
—Está bien, se lo diré.—Camila sonrió y luego se puso de pie.
—Perfecto.—sonrió—Y qué bueno que me tienes a mí de mejor amiga para sacarte de esos casos desesperados en los que no sabes que ponerte para una cita totalmente especial...
—Iremos al cine, no a una cena de gala...
(...)
Christopher se puso de pie apenas la vio bajar. Era la chica más sencilla que había conocido alguna vez y la más hermosa también, vestía unos jeans simples y una blusa blanca de mangas cortas a juego con los tenis.
El corazón del ecuatoriano se aceleró apenas se dio cuenta que la mirada color miel de la muchacha estaba encima de él contemplándolo detenidamente, le ofreció una pequeña sonrisa que bastó para que su corazón se exaltara de nuevo y luego caminó tímidamente hasta él.
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HEY DANNA (LCDLP#2) |CNCO|TERMINADA.
FanfictionSegundo libro de la trilogía LA CHICA DE LOS PATINES. Libro uno: LA CHICA DE LOS PATINES. Libro dos: HEY DANNA. Libro tres: QUERIDA LEYRE. .-.-.-.--. Sí Danna Francis pensaba que iba a librarse de Christopher Vélez tan fácilmente, estaba muy equivoc...
