Cualquier persona que la viera realmente podría decir que Danna Francis estaba observando el agua de la piscina con mucho interés, pero en realidad su cabeza no paraba de dar vueltas en torno a Camila. Le dolía ver sufrir a su mejor amiga y lo peor del caso es que ella no podía hacer nada para ayudarla. Ya se había devanado el cerebro tratando de encontrar una manera de ayudarla pero todos sus esfuerzos parecían en vano.
—Mi vida ¿Qué haces aquí?—la voz de Christopher llegó hasta sus oídos pero ella no se giró. Luego sus pasos acercándose se hicieron presentes y finalmente su novio se sentó junto a ella.
—Zab se quedó dormido junto a Cami en mi habitación y totalmente imposible hacer un esfuerzo para despertarlo sin que Camila lo haga en el proceso—respondió mirándolo finalmente. Christopher soltó una risita divertida y luego la atrajo hacia sí mismo para poder besar su coronilla.
—Bueno, ese no es ningún problema. Puedes dormir conmigo—Danna sonrió.
—O también podría dormir en la habitación de Zabdiel, pero la verdad es que me da miedo entrar y encontrar cosas que no deba ver—suspiró—nunca me he atrevido a entrar a las habitaciones de los chicos sin ellos, ni siquiera a la tuya. Las veces que he entrado tú estás ahí—el chico volvió a reír.
—Lo digo en serio, yo no tengo ningún problema con eso, al contrario, amo la idea—hizo una pausa—Y Renato no tiene ninguna razón aparente para impedirlo, porque gracias a que tienes dos costillas fracturadas estamos en abstinencia de hace....—Danna lo hizo callar. Christopher sonrió sobre los labios de la chica.
—Demasiada información—protestó tratando de recuperar el aliento.
—Déjame expresarme, Danna—se quejó con el ceño fruncido.—¿tienes sueño?—preguntó mirando los ojos cansados de la muchacha.
—Sí.
—Entonces vayamos a dormir, muñeca.
Danna no podía creer su suerte. Christopher la abrazó suavemente y la piel de la castaña se erizó apenas sintió el tibio aliento de su novio chocando contra su cuello. Entrelazó su mano con la del ecuatoriano que descansaba sobre su estómago y cerró sus ojos tratando de conciliar el sueño. Pero parecía que el sueño la había abandonado de golpe. Se giró un poco en la cama sin soltarse del abrazo de su novio y cuidando no lastimarse. Lo observó detenidamente y sonrió en la oscuridad. Era totalmente perfecto.
—¿Te gusta la vista?—cuestionó el chico con los ojos cerrados.
—Pensé que estabas dormido—respondió la muchacha en voz baja.
—Es imposible dormir cuando te tengo entre mis brazos y sé que no podemos hacer nada más que dormir—se quejó y Danna rio.
—Sigues siendo un pervertido de primera—añadió en tono burlón.—pero igual me sigues encantando—Christopher rio y besó su frente.
—¿Recuerdas la sorpresa de cumpleaños que estamos organizando para Joel?—Danna suspiró.
—Imposible olvidarlo sí los chicos en el grupo secreto de Whatsapp no dejan de recordarlo desde hace aproximadamente una semana—se quejó la chica y Christopher rio.
—¡Que exagerada eres, en serio!—protestó el muchacho con voz cantarina.
—¿Crees que su sorpresa le guste?—preguntó Danna contra el cuello de su novio. La piel de Christopher se estremeció de inmediato y soltó un suspiro de satisfacción.
—Bien, la fiesta sorpresa ya no es sorpresa...—rio—...pero la otra sorpresa...creo que esa sí no se la imagina...—Danna sonrió ampliamente.—...tienes grandes ideas, enana. Tengo que admitirlo.
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HEY DANNA (LCDLP#2) |CNCO|TERMINADA.
FanfictionSegundo libro de la trilogía LA CHICA DE LOS PATINES. Libro uno: LA CHICA DE LOS PATINES. Libro dos: HEY DANNA. Libro tres: QUERIDA LEYRE. .-.-.-.--. Sí Danna Francis pensaba que iba a librarse de Christopher Vélez tan fácilmente, estaba muy equivoc...
