C48: La propuesta.

2K 169 53
                                        

Renato observó a Cindy sentada en una de las gradas del gimnasio observando a los chicos jugar futbol con los niños. Danna y Camila se mantenían sentadas con las piernas cruzadas lejos de ellos siendo rodeadas de varias niñas que sostenían muñecas y portaban sonrisas increíbles. Soltó un pequeño suspiro y sonrió ampliamente antes de comenzar a avanzar en dirección a su novia que permanecía en un estado total de concentración.

Cuando se sentó a su lado, Cindy le ofreció una linda sonrisa antes de tomar su mano brevemente y volver su atención a los muchachos que se divertían como si fuesen niños.

—Gracias por hacer esto por los chicos, Renato—murmuró la mujer posando sus ojos en el hombre a su lado. Renato le sonrió ampliamente y luego negó un poco.

—La verdad es que a mí no tienes nada que agradecerme, Cindy. La idea fue de Christopher y los muchachos estuvieron totalmente de acuerdo en hacer esto, yo solamente me encargué de que no se mataran entre sí cuando fueron de compras ayer—explicó moviendo su mano libre y ella sonrió.

—De todas maneras muchas gracias, es un hermoso detalle de su parte haberlo hecho—Renato asintió levemente.

—¿Tú los adoras a estos niños, cierto?—hizo una pausa—puedo verlo en la manera en como los miras—la pelinegra soltó un largo suspiró y arqueó una de sus cejas.

—¿Te cuento un secreto?—el hombre asintió—estos niños son mi vida entera, he pasado tanto tiempo aquí que los siento a todos como parte de mi familia, en especial a Sophie; la conozco desde que nació cuando su madre biológica la dejó en el portón de la entrada...era la cosita más hermosa que había visto en mi vida que me robó el corazón de inmediato y fui testigo de cómo Dan y ella se volvieron casi hermanas con el paso del tiempo... para serte sincera he iniciado ya el trámite de adopción de Sophie—él la miró asombrado y soltó un suspiro. Definitivamente aquella noticia no se la esperaba.

—¿De verdad?—cuestionó en voz baja.—Eso es maravilloso...

—La trabajadora social dice que es un trámite largo, tú mejor que nadie lo sabe, dice que va ser muy complicado porque normalmente se les da prioridad a las parejas que desean un hijo; que es más tardado y tedioso cuando se trata de una persona soltera...—se encogió de hombros—...de todos modos tengo fe que van a salir bien las cosas y pronto Soph se irá conmigo—le ofreció una pequeña sonrisa y Renato soltó un largo suspiro volviendo a considerar la idea que desde hace unos días rondaba su cabeza.

—Cásate conmigo—le espetó mirándola a los ojos. Los globos oculares de la entrenadora se abrieron tanto que por un segundo el hombre pensó que iban a salirse de su lugar.

—¿Qué? ¿Es una broma, verdad?—cuestionó apartándose un poco apenas salió de su estupor. El cerebro de Cindy trabajaba a marchas forzadas tratando de encontrar una buena razón por la cual él le estuviese proponiendo matrimonio. Tal vez era un efecto colateral por la charla que acaban de tener, pero aquello le parecía una reverenda locura.

¿Era normal que las personas se pidieran matrimonio unas a otras así de la nada? No lo sabía pero ahí estaba ella, en una situación extraña, con el corazón acelerado y contemplando fijamente a su novio que acababa de pedirle que se casara con él. ¿Qué era lo que esperaba para aceptar?

—¿Te parece que estoy bromeando?—preguntó seriamente.—Escucha, Cindy. Sé que no tengo un anillo de compromiso en este momento, bueno en realidad si lo tengo pero no aquí conmigo, y también sé que no lo estoy haciendo de una manera tradicional porque la gente no va por ahí pidiéndole matrimonio a sus parejas así de la nada y mi madre me mataría de ciento cincuenta maneras diferentes sí llegara a enterarse que estoy pidiéndotelo así, pero... iba a pedírtelo de todos modos porque te amo e hiciste que me enamorara de ti como un loco pero hablando de esto y de tus planes de adopción para con Sophie, creí que era un buen momento...—sonrió y ella negó levemente sin poder creerle que ese hombre le estuviese confesando que quería casarse con ella—...cásate conmigo, hagamos esto juntos. Seamos los padres de Sophie...—los ojos de la mujer se llenaron de lágrimas y lo abrazó con fuerza olvidándose por completo de las personas que los rodeaban.

HEY DANNA (LCDLP#2) |CNCO|TERMINADA.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora