Correos electrónicos.

1.1K 134 64
                                        

Corrí como alma que lleva el diablo para regresar a la comisaría lo antes posible, antes de que fuese demasiado tarde.
Paré en seco cuando llegué a la entrada, respiré profundamente tratando de recobrar el aliento.
Tenía que pensar qué le diría a mi padre, debía sonar convincente para que no sospechase nada. No quería que me volviera a castigar.
Pensé en decirle que se me olvidó mandar un correo importante y que tenía que hacer un par de fotocopias.
Me disponía a entrar cuando mi móvil sonó.

- Soy Gavin, ya he apagado el ordenador. Le dije a tu padre que el mío estaba estropeado. Casi me pega una paliza por tener que usar el que más cerca estaba de él. Tu viejo está como una puta cabra ja, ja. Debemos de tener cuidado.

¿Cómo había conseguido mi número de teléfono? Seguramente habrá estado usmenado en mi correo, ¿y a qué se refería con "tenemos que tener cuidado"?

- Gracias ¡Menudo susto! Lo siento mucho, te juro que no quería causar problemas.

- No pasa nada, me gustan las chicas malas. Puedes causarme los problemas que quieras...

¿Qué narices se suponía que debía contestarle a aquello? Siempre que hacía este tipo de bromas yo no sabía como actuar. Así que decidí seguirle el juego. Pero no resultó ser buena idea, pues aquello solo le divertía más todavía.

- No me tientes, Gavin Reed...

- ¿Te sientes tentada por mí?

Vale, lo siento. Yo no sé jugar a este juego. Para él solo era pura diversión, pero yo me estaba ilusionando y no quería colarme por él.

Volví a casa, ahora más tranquila y después de darle de comer a Sumo, comí yo.
Invité a Laura a merendar, hacía varios días que no nos veíamos, porque ella siempre estaba con su novio, pero esta vez consiguió sacar algo de tiempo para verme.
Después de merendar estuvimos charlando durante horas, no le había contado nada sobre lo que estaba comenzando a sentir por Gavin y no sabía si era buena idea contárselo, pero si de verdad era mi mejor amiga, guardaría el secreto.

- ¿Gavin Reed? ¿El detective Reed? - Me miró asqueada.

- Soñé qué le besaba y es que todos los días cuando hablamos intenta ligar conmigo, bueno ya sé que solo bromea, pero es que tiene algo que... No sé, me vuelve loca. - Confesé frustrada.

- ¿Habéis estado hablando todos los días y no me has contado nada? ¿Y entonces qué sois, amigos? - Laura parecía estar ligeramente molesta.

- Algo así. Da igual, ya no voy a verle más así que...

- Supongo que tu padre no sabe nada de esto, claro. Odia a Gavin con toda su alma ja, ja.

"Ya, bueno... Al parecer, todos odiaban a Gavin" - Pensé.

- Una vez, nos pilló hablando y no veas la que montó... Pensé que se pelearían ahí mismo. - Le conté sonriendo al recordar aquello. Eso pasó cuando Gavin y yo estábamos empezando a hablar.

- ¡Madre mía, Hannah! Tienes dieciocho años, amiga. ¿No sabes buscarte uno de tu edad? - Laura río divertida.

- Pues parece que no. - Reímos juntas.

- Sólo te pido que vayas con cuidado ¿vale? Gavin no es que tenga muy buena reputación. - Dijo con un tono más serio, realmente se le veía preocupada por mí.

- No va a pasar nada, no vamos a vernos más. Además, él nunca se fijaría en mí. Seguro que está casado o algo así. Dentro de unos días esto solo será un ridículo recuerdo. - De verdad esperaba que fuese así.

- ¿Tú crees? Pero si no lo aguanta ni Dios...

Laura y yo nos miramos y comenzamos a reírnos como si nos fuese la vida en ello.

Detective Reed. Donde viven las historias. Descúbrelo ahora