A la mañana siguiente, me encontraba tumbada en mi cama, estaba muy mareada y me dolía demasiado la cabeza. No recuerdo cómo había llegado si quiera hasta mi cuarto. Me levanté lentamente de la cama y caminé con torpeza hasta la cocina. Casi me caigo del susto al ver a Connor. Estaba terminando de hacer el desayuno. Cogió la bandeja de la encimera y la colocó sobre la mesa.
- Buenos días, Hannah. El desayuno está servido.
Le miré confundida y me senté en la mesa, donde Connor dejó la bandeja.
Hice un gesto con la mano para preguntar si era para mí. Connor asintió con la cabeza y se sentó en frente de mí.
- ¿Te acuerdas de algo? Por tu apariencia puedo suponer que no.
Negué con la cabeza lentamente a la vez que me llevaba una de las tostadas a la boca.
- ¿Me llevaste a mi cuarto? - Pregunté nerviosa.
- Vine aquí en busca del teniente Anderson, pero te vi tirada en el suelo, estabas inconsciente. Te metí en la ducha y luego te llevé hasta su habitación. Tranquila, tu padre ha estado en la comisaría toda la noche.
Suspiré aliviada al escuchar aquello. No quería volver a discutir con mi padre. No me preocupé por lo que dijo sobre la ducha, porque llevaba la misma ropa que llevaba ayer, lo que significaba que no me había desnudado.
- Tengo que irme, se supone que debo estar en otro sitio con tu padre. Adiós, Hannah. Que tengas un buen día.
- Lo mismo digo, Connor y gracias...por lo de anoche. - Contesté amablemente.
Asintió a modo de agradecimiento, se levantó de la silla y caminó hasta la salida.
Después de terminarme el desayuno, volví a mi habitación y busqué mi teléfono móvil. Gavin no había vuelto a llamar. Laura me había mandado un par de mensajes preguntándome por él. Llamé a Gavin cinco veces, pero no me contestó y a mi no me daba la gana de dejar las cosas así. Así que me cambié de ropa y cogí un taxi hasta su casa, pero al parecer, no había nadie. Así que, aprovechando que Connor dijo que estaría con mi padre, fui a la comisaría. Estaba sentado en la que era su mesa, con las piernas encima de ésta mientras miraba el móvil. Era imposible que no viese mis llamadas, me estaba ignorando. Caminé decidida hasta su escritorio y me quedé allí plantada esperando a que me dijese algo, pero ni si quiera me miró.
-Por favor, me gustaría poder hablar contigo. - Dije avergonzada.
Siguió ignorandome como si no estuviese allí.
- Gavin, no seas crío ¿Quién es el que huye ahora? - Pregunté con ironía.
Al ver que, realmente, no estaba dispuesto a hacerme caso, cogí un folio de su impresora y comencé a escribirle...
Me dan igual todos los demás, quiero estar contigo. No me importa nada, solo nosotros. Si todavía quieres estar conmigo, házmelo saber. Si no, supongo que lo nuestro se acaba aquí.
Hannah.
Coloqué la hoja encima de su móvil, di media vuelta y salí a la calle para coger un taxi y volver a casa. El día se había nublado bastante y había comenzado a llover a cántaros.
- ¡Hannah, espera! - Gavin salió corriendo detrás de mí y me abrazó con fuerza. Me sujetaba con firmeza, como si tuviese miedo de que fuera a escaparme.
Las calles estaban empapadas, me moría de frío, tiritaba entre sus brazos. Colocó un mechón de pelo detrás de mi oreja y después, me acarició con cuidado la mejilla.
Clavé mi mirada en la suya, una sonrisa torcida decoraba sus labios.
Me acerqué lentamente a estos y frené cuando nuestros labios apenas se rozaban. Gavin agachó la mirada para observar mis labios, mientras se mordía los suyos. Tras unos segundos, pegó sus labios a los míos y posó sus manos sobre mis caderas. Mis manos recorrían su espalda, empujando para estar más cerca de él, si es que era posible.
En aquel momento, como ya dije antes, no me importaba nada ni nadie, solo él. Me daba igual lo incorrecto que estuviera siendo aquello, por que para ser tan malo, se sentía demasiado bien.
No pude evitar soltar un gemido ahogado cuando se separó de mí. Le miré avergonzada, pues no sabía que decir, él hacía que me quedase sin habla. Se acercó de nuevo a mis labios, dejando que estos se rozasen ligeramente. Solté un pequeño gruñido antes de volver a besarle.
ESTÁS LEYENDO
Detective Reed.
Fanfiction"Siempre has dicho que no te fijarías en los chicos malos. Pues en menudo te has ido a fijar...Y ya sabes que quien juega con fuego se acaba quemando. Gavin Reed te llevará hasta el límite...
