Gavin estaba acompañado por aquella exuberante mujer que ahora lucía un vestido largo de seda, con escote en forma de v, de color negro. Gavin estaba realmente precioso con su traje de vestir. Él siempre solía vestir con vaqueros, camisetas básicas, deportivas...y verle tan arreglado me hizo especial ilusión, cosa que no debería ser así.
- Yo también pensaba que no vendrías. - Dije nerviosa.
Aquella mujer no dejaba de mirarme como si me tuviera asco, por lo cual yo estaba empezando a enfadarme bastante.
- En fin, espero que te guste la exposición.
- Vamos, cariño. - La mujer agarró el brazo de Gavin y tiró de él ligeramente para que le siguiera.
Aquello dolió como si me hubieran clavado una puñalada directa al corazón. Tuve que coger la mano de Jerry para no caerme. Se me revolvía el estómago al pensar que todo había sido una mentira, que nunca sintió nada cuando me besaba o su piel rozaba la mía.
- Estoy aquí, me tienes aquí. - Susurró mientras me abrazaba. Dejé que me estrechase fuerte entre sus brazos durante unos segundos hasta que yo consiguiera recuperar la compostura.
Me separé de él y todo el mundo comenzó a aplaudir. Carl apareció en la sala y se acercó al primer cuadro de la colección. Fue hablando sobre cada cuadro, explicando el proceso de creación, los materiales que utilizó, en que diferentes estilos de pintura y temática se inspiró para cada pieza...
Estaba tan concentrada en lo que Carl decía que ni por un momento me acorde de lo que había pasado hace tan sólo minutos con Gavin y aquella mujer. Pero en cuanto la exposición terminó, no podía dejar de pensar que Gavin tendría que haber sido mi acompañante, no el de ella.
- ¿Te ha gustado? A mí me ha fascinado, si tuviera el dinero suficiente compraría ese de allí. - Jerry señaló un cuadro en el que aparecían un grupo de androides marchando por las calles de Detroit, mientras el resto de personas les observaban desconcertados, algunos molestos y otros parecían felices.
- Es precioso, Jerry. Ojalá pudiera ayudarte, pero no creo que ni juntando todo nuestro dinero consiguieramos reunir la suficiente cantidad para pagarlo. - Reí para quitarle algo de seriedad a la situación.
- ¿Qué te ha parecido? - Me preguntó Carl. Gavin estaba a su lado, me miraba sonriente al ver que me había alegrado mucho aquello. Era como si se alegraste de que estuviera bien, al menos en ese momento.
- Me ha parecido su mejor colección hasta ahora, señor Manfred. Es un honor poder estar aquí y disfrutar de su talento. - Dije emocionada. ¡No podía creer que Carl Manfred estuviese hablandome!
- Algunas personas piensan que quizás, he sido demasiado atrevido.
Puede que dada la situación que estamos viviendo, tengan razón. Es un poco complicado posicionarse o dar tu opinión a cerca de algo cuando hay cientos de personas que están esperando para desacreditarte.
- Supongo que sí, pero quien no arriesga no gana, ¿verdad? - Contesté segura de mis palabras. Claramente era una indirecta para Gavin, quien debió darse cuenta de aquello porque su expresión alegre cambió, ahora parecía frustrado y molesto.
- Totalmente... Bueno, Hannah, muchas gracias por venir.
Asentí con la cabeza a modo de agradecimiento y observé como Gavin y Carl se marchaban. En ese momento, me inundó la tristeza de nuevo. La poca ilusión que podía haber sentido se había desvanecido por completo. Sé que no debería, pero de verdad que necesitaba emborracharme. Mi padre no dejaba de llamarme y dejarme mensajes, Laura también estaba intentado contactar conmigo, pero ignoré a todos y dejé que Jerry me acompañase a casa. Después caminé hasta el bar de Jimmy. Bebí hasta llegar al punto en el que todo me daba igual y todo me hacía reír o eso creía yo, porque vi como Gavin entraba en el bar, se acercaba hacia mí y se me cayó el mundo encima. Toda la euforia que sentía se convirtió en vergüenza y tristeza.
- Sabía que estarías aquí. - Dijo con toda la tranquilidad del mundo.
- De... Déjame en paz, imbécil. - Tartamudeé mientras me terminaba aquella copa.
- Lo siento mucho, Hannah.
"¿Qué?" No pensaba que de verdad había dicho eso.
- Por favor, vete. - Una lágrima rodó por mi mejilla.
Gavin se acercó a mí y rodeó mi cuello con su brazo para ayudar a levantarme.
- ¿Qué coño haces? ¡Sueltame ahora mismo, Gavin! - Grité furiosa. Trate de zafarme de su agarre, pero aparte de que él era más fuerte que yo, en el estado en el que me encontraba, no podía ni caminar por mi misma.
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Detective Reed.
Fanfiction"Siempre has dicho que no te fijarías en los chicos malos. Pues en menudo te has ido a fijar...Y ya sabes que quien juega con fuego se acaba quemando. Gavin Reed te llevará hasta el límite...
