Gavin corrió las cortinas dejando que la luz se colara a través de la ventana. Me incorporé en la cama y bostecé cansada. Gavin había salido de la ducha hace un par de minutos, ya que llevaba una toalla anudada a la cintura.
- Te he preparado el baño. Haré el desayuno mientras te duchas. - Sé acercó a mí y me dio un beso en la frente antes de marcharse a la cocina.
Me levanté de la cama arrastrando la sábana que rodeaba mi cuerpo y me metí en el baño. Gavin me había dejado un par de toallas apoyadas en la encimera y mi ropa de recambio.
Casi pego un grito ensordecedor cuando el agua helada cayó sobre mis hombros.
- Hannah, ¿estas bien? - Gavin entró preocupado y yo corrí la cortina avergonzada.
- Sí, sí. El agua sale helada. - Expliqué.
- ¡No me jodas, otra vez no!
-¿Qué pasa? Yo no he tocado nada.
- No, no es por ti. ¡Es esta puta casa que se cae a pedazos, joder! - Enfurecido, dio un golpe en la pared.
Me tendió una de las toallas y me cubrí con ella.
-Gracias. - Murmuré cuando me ayudó a salir de la ducha.
- Vamos a desayunar, después te llevaré a tu casa y ahí podrás ducharte.
Caminamos hasta la cocina y servimos la mesa para después desayunar como si aquello fuese un concurso de "a ver quién come más rápido"
Gavin me llevó a mi casa y después de ducharme, me senté junto a él sobre mi cama. Sumo estaba durmiendo a sus pies mientras él jugaba con el móvil.
- Ahora que tu ducha está estropeada puedes ducharte en la mía. - Le guiñé un ojo imitando su comportamiento.
- No creo que a tu padre le haga mucha gracia verme paseando en toalla por su casa. - Bromeó y yo reí al imaginarme la situación.
- ¿Hoy vendrás a mi casa?
- No sé si es buena idea, ya parece que vivo ahí. - Me puse la camiseta, los vaqueros y me arrodillé frente al armario para buscar unas deportivas.
-¿Y cuál es el problema? Porque yo creo que estamos muy bien - Enfatizó en lo de "estamos muy bien" y sonrió de manera traviesa.
- ¿No querrás que me vaya a vivir contigo o algo así, no? - Me burlé con ironía.
- ¿Y por qué no? - Preguntó confuso.
Le miré sorprendida y él sonrió esperanzado.
Me iría a vivir con él si no fuera por mi padre, si se enterase de que me voy de casa y encima con él, seguramente nos acabaría matando a los dos.
- Estaría genial, Gavin, pero no puedo. - Aparté la mirada avergonzada y él se acercó rápidamente para cogerme de las manos. Volví a mirarle y él me dio un beso en la mejilla.
- Siento si te he asustado, igual piensas que voy muy rápido, pero al menos quédate conmigo esta noche.
- Vale, pero solo esta noche. - Dije finalmente. - Ahora vamos a la comisaría. Mi padre me ha llamado hace un par de minutos y dice que es urgente.
- Sé habrá acabado el whisky de su petaca. - Sé burló molesto y yo le miré alzando las cejas a modo de advertencia.
Después de que Gavin me entregase el casco, me subí en la moto y rodeé su torso con mis brazos. Arrancó el motor y condujo con rapidez hasta la comisaría.
Habíamos quedado en que yo entraría primero y él minutos después para que mi padre no sospechase nada. Mi padre estaba tomándose un café en la sala de descanso, parecía muy cansado y triste. Connor le miraba con expresión de preocupación.
- Hola, ¿qué tal va todo? Siento no haberte devuelto la llamada, pero como dijiste que era urgente pensé en venir a verte.
Mi padre se bebió de un trago lo que le quedaba en el vaso de café, se acercó con vagueza a la papelera y lo tiró. Connor tenía agachada la cabeza y a pesar de que por la situación se entendía que algo malo había pasado, nadie decía absolutamente nada.
- Teniente, yo...
- Sé lo diré yo. - Le interrumpió cortante mi padre.
- ¿Qué ocurre, papá? - Pregunté asustada.
- Estamos fuera del caso, cariño y no sé como decirte esto... Debería habértelo contado la primera vez que lo pensé. Esta ciudad está muerta para mí, ya no nos queda nada. Desde el accidente de Cole y desde que se marchó tu madre ya no le encuentro sentido a nada.
Fue como si se parase el tiempo y al principio no pensé que había escuchado aquello realmente, pero así era y por mucho que quisiera negarlo, todos sabíamos que era lo mejor.
- Nos mudamos a Canadá.
Gavin apareció detrás de mí y se quedó de piedra, ninguno de los dos conseguíamos reaccionar y en ese momento, no nos importaba ni lo más mínimo si mi padre podía sospechar algo o no.
ESTÁS LEYENDO
Detective Reed.
Fanfiction"Siempre has dicho que no te fijarías en los chicos malos. Pues en menudo te has ido a fijar...Y ya sabes que quien juega con fuego se acaba quemando. Gavin Reed te llevará hasta el límite...
