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Capítulo 2: En busca de un hogar

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Capítulo 3: En busca de un hogar

TEMO

-Mira, éste se ve bonito, espacioso-Dijo Aristóteles mientras señalaba con emoción el anuncio en el periódico en la sección de propiedades en venta.

Teníamos ya casi un mes en la ciudad y aún no conseguíamos departamento, era complicado pues con nuestros ahorros y los pagos que teníamos en el restaurante nos era complicado ajustarnos al presupuesto y para mi cada vez era más molesto tener que depender de el hotel que Papancho estaba pagando para nosotros.

-Si, puede ser- respondí pensativo

-¿Te pasa algo? Has estado muy pensativo últimamente

-No, nada... bueno es que me preocupa no encontrar departamento pronto, necesitamos tener nuestro espacio

-Lo se, a mi también me preocupa pero aún no conseguimos algo fijo... ¡Ya se! ¿Y si contratamos a un agente de vienes raíces?

-¿Pero donde encontramos uno?- pregunté intrigado

-Mi papá trabajó un tiempo en vienes raíces, le diré si sabe dónde encontrar algo aquí en la ciudad

-¿Crees que nos pueda ayudar?

-Hay que intentarlo

ARISTÓTELES

Mi padre había accedido y sin mayor problema prometió mover algunas influencias y me llamaría más tarde cuando tuviera alguna noticia.

No pasó mucho tiempo cuando mi celular sonó

-¿Bueno?- conteste levantando mi celular

-Buenos días, hablo de la agencia de vienes raíces de Oriente-Respondió una voz femenina- Su padre Audifaz Córcega pidió nuestros servicios para usted... ¿Aristofanes?

-Aristóteles- aclaré

-Bien, nuestro servicio le ofrece una gran variedad de opciones. Una de nuestras agentes los asesorará el día de mañana y le mandaré la ubicación de encuentro ¿de acuerdo?

-Bien, muchas gracias

-De nada- colgó

Mañana sería un gran día.

TEMO

No podía creer lo eficiente que había resultado mi suegro, en menos de 1 hora había conseguido una cita con un agente de vienes raíces. Hoy sería un gran día.

Habíamos llegado al punto de encuentro donde nos citaron para dirigirnos a revisar las opciones. De pronto una mujer con tacones altos y cabellos rubios caminó hacia nosotros agitando los brazos para llamar nuestra atención

-¡Holi! Ustedes deben ser mis clientes de hoy me llamo Leticia- dijo mientras nos saludaba efusivamente de beso en el cachete. Parecía muy alegre y nos dispusimos a seguirla.

ARISTÓTELES

Revisamos cada rincón de cada departamento que nos enseñó Leticia pero aún así ni Temo ni yo estábamos muy convencidos de ninguno de ellos.

-Y por aquí tenemos esta habitación muy bonita y espaciosa para los bebés- dijo Leticia mostrándonos el cuarto de el décimo departamento que visitabamos. El comentario casi hizo escupir a Temo el jugo de mango que estaba bebiendo en ese momento.

-Leticia, todos los departamentos que hemos visto no han llenado nuestras expectativas, empiezo a pensar que esto es imposible- dije desanimado, sabía que Temo pensaba lo mismo

TE AMO: Con todos los coloresHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora