NARRADOR
El amor es el combustible de la voluntad y está a su vez, el camino a la libertad, aunque no todos compartan esta idea... para algunas personas como Beatriz Mendiola el amor se había convertido en su propio infierno, o más bien la falta de el.
Beatriz con el tiempo tuvo la mala suerte de sufrir una serie de eventos que le había hecho tener un autoestima casi inexistente.
*Fashback*
-Betty cuatro ojos, Betty cuatro ojos...- repetían los niños que señalaban a la pequeña Beatriz de 6 años en medio del patio de la escuela, está era una escena que se repetía continuamente todos los días, y como todos los días Beatriz ignoraba estos insultos lo más que podía. Con el tiempo había aprendido a evadir estos hirientes comentarios por parte de sus compañeros aunque el contexto de la situación siguiera siendo igual de lamentable para ella. Era difícil explicar que al salir de aquella escuela su vida volvía a la normalidad, con unos padres que la amaban y una aparente normalidad en su hogar, pero al salir de esa casa inmensa donde papá y mamá hacían hasta lo imposible para que no tuviera que lidiar con la crueldad de la gente, donde las princesas y los héroes valientes desaparecían, un campo de batalla se hacía presente en las 4 paredes del salón de clase.
*Fin del Flashback*
-¡Ya muévete! Mañana es la exposición y te quedas ahí como tonta- Le recriminó Dimitri a Beatriz
-Lo-lo siento- tartamudeó la chica
-Nunca haces nada bien, mira estas cartulinas, son un desastre- dijo molesto
-Pe-perdón pero no me grites por favor
Del otro lado del salón Gustavo y Diego observaban la dramática escena. Gustavo apretaba con furia los puños y aunque no era su estilo sabía que ya era hora de ponerle un alto a los abusos de Dimitri
-Gustavo ¿Qué haces?- Preguntó Diego mientras sostenía del hombro a Gustavo que estaba a nada de darle un golpe a Dimitri
-¡Hey! ¡Ya déjala!-Exclamó Gustavo molesto
-¡Tú no te metas! ¿Por qué no vas y te sientas a leer uno de tus estúpidas historientas?... rarito
Sólo eso bastó para que un golpe aterrizará en el rostro de Dimitri. La gente se aglomeró y un chico calló al piso, aún seguían sin creer como es que una persona que se veía tan débil pudo derribar de un golpe a alguien que era considerado fuerte e imponente. La pelirroja veía todo en cámara lenta y sintió como las miradas de la gente le pesaban en los hombros y entonces supo que era hora de salir.
***
-¿Estás bien?- Le preguntó Diego a Beatriz que estaba petrificada en las escaleras de la escuela
-Eso creo. ¿Cómo está Gustavo?
-Está con el director
-No es posible, Dimitri es sobrino del director
-Lo sé, lo sé creo que Gustavo no pensó muy bien las cosas
-Esto es mi culpa, si me hubiera defendido- se lamentó
-No es tu culpa, ese tipo es un idiota ¿Por qué sigues con el?- esa era la misma pregunta que ella repetía en su cabeza todas las noches y a todas horas, esa pregunta que tanto temía que alguien más le hiciera había llegado
-Sinceramente... no lo sé.
Las malas noticias no se hicieron esperar, el director con un par de minutos se encargó del asunto y una expulsión del plantel dio de que hablar por los corredores de la escuela, sin embargo los chicos no sabían que esa sería la menor de sus preocupaciones a raíz de este desafortunado enfrentamiento.
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TE AMO: Con todos los colores
FanfictionAristotéles y Temo llegan a Ciudad de México con el propósito se crecer juntos y ayudarse mutuamente aunque tendran que pasar una serie de aventuras para amarse.
