ARISTÓTELES
Después de que Emiliano se calmara un poco decidimos averiguar qué era lo que había ocurrido
-Chicos, la verdad no se por donde empezar, ustedes son tan buenos conmigo...- dio un largo suspiro y prosiguió- Cuando yo tenía 13 años mi mamá decidió que era una buena idea si pasaba un tiempo en Estados Unidos, yo estaba muy emocionado, cuando llegue no sabía por donde empezar, no tenía amigos pero un día conocí a Eduardo. Nos hicimos amigos casi de inmediato y sin darme cuenta ya éramos inseparables. No se como explicarlo pero se que me entenderán...- tomo nuestras manos y sus ojos se cristalizaron- Yo... me enamoré de el
-Comprendo Emi, fue difícil- dijo Temo
-Lo fue, por que entre más convivía con el más me ilusionaba, yo creía que me mandaba indirectas y yo siempre fui una persona muy sensible y tranquila y en mi escuela aprovechaban eso para molestarme pero Eduardo siempre me defendía. Hasta que un día me decidí a revelarle mis sentimientos- hizo una larga pausa, de esas que expresan la tristeza sin necesidad de palabras- El me dijo que no era gay, me dijo que no era su intención lastimarme. Desde ese día me aleje de el. El intentaba buscarme pero yo no me sentía con el ánimo para verlo pero como consecuencia el acoso por parte de mis compañeros en la escuela aumentó hasta un punto violento. Un día al salir del colegio un grupo de chicos que siempre me molestaban me dieron una golpiza- Temo y yo escuchábamos con atención el relato y no podía evitar sentir una gran impotencia- Ahí me di cuenta que necesitaba volver a mi hogar con mi mamá y mi familia aunque... ellos no saben nada, sólo les dije que extrañaba estar en casa y mi mamá me entendió
-Emi, se que no es nada sencillo, un corazón roto no es cualquier cosa pero yo creo que deberías decirle a tú mamá- dijo Temo
-Si, yo estoy de acuerdo con Temo, se que es duro pero es tu mamá ella te va a entender y apoyar- me pare y lo vi a los ojos- Además aquí estamos nosotros para apoyarte en todo
- No lo sé, ¿Y si no me acepta? ¿Y si la decepciono?
- Es normal que te de miedo, a mi también me dio miedo cuando le dije a mi padre mi orientación- Temo reflejaba la preocupación que los dos sentíamos en esos momentos
-Chicos... ¿Me podrían ayudar en algo?- los dos dijimos que si
-Necesito que me acompañen mientras hablo con mi mamá... tengo que acabar con este secreto que me está matando.
TEMO
Una vez que Emiliano se sintió mejor decidió ir a su casa. Aris parecía preocupado y pensativo. Estaba sentado en el sillón mirando a la nada
-Tahi ¿Te pasa algo? No has dicho nada desde que Emiliano se fue
-Amor... ¿Qué pasó después de aquel día en el parque cuando me dijiste lo que sentias?- esa pregunta no me la esperaba
-Pues me sentía muy lastimado, un poco ingenuo aunque en el fondo sabía que no era tu culpa estaba algo molesto por haberme ilusionado... lloré varios días y después hicimos las pases pero tú ya sabes el resto de la historia- Concluí
-Tahi, Perdóname- sus ojos se cristalizaron- Perdón por lastimarte, sé que no me va a alcanzar la vida para pedirte perdón por el daño que le hice a tu corazón- si voz se escuchaba entrecortada y sin previo aviso las lágrimas se asomaron por sus ojos
-Mi vida, no tienes por que pedirme perdón de nada, yo sé que jamás fue tu intención. Tu no me harías daño al propósito- tomé aire- Y no te tienes que disculpar por que todos los días soy afortunado de tomarte de la mano y saber que estas conmigo
-Tahi... gracias, gracias por aparecer en mi vida. Me diste tu amistad, tu cariño y tu corazón y no puedo ser más feliz. Me hiciste ser valiente... me enseñaste el amor- me tomó por la cintura y suavemente unió sus labios con los míos. De pronto me transporte a aquel espacio que me hacía sentir seguro dónde nuestras emociones crecían con cada minuto. Su dulce aroma envolvió mi olfato y mi corazón tomó un ritmo más lento. Por un corto lapso sentía que nada podría separarnos jamás.
ARISTÓTELES
Hoy sería el gran día. Emiliano estaba calcomido por los nervios y sus ojos denotaban preocupación. Se movía de un lado al otro como León enjaulado. Conocía esa sensación de hueco en el estómago de preocupación y de miedo por hacer algo que no sabes si saldrá como esperas... era la misma sensación que sentí cuando me le declaré a Temo.
Emiliano había decidido hablar con
toda su familia, incluyendo a los Ruizpalacios y Los Menchaca. Los reunió con la excusa de una noticia importante.
El silencio perpetraba en el comedor principal de la casa de Emiliano, su familia se limitaba a observarlo mientras el se sentaba lentamente en medio de Temo y yo. Aclaró su garganta y habló
-Familia, se preguntarán por que los he reunido así de la nada
-Ay Emi ya desembucha, nos tienes con el alma en un hilo mijo- dijo Lupita
-Tu mamá tiene razón, nos estás preocupando hijo- secundó Miguel Ángel
-Sólo no quiero que se decepcionen de mi ni me dejen de querer-Tomo aire- Mamá, familia... soy gay- Un silencio se hizo en la sala todos se miraban entre sí. Lupita habló
-Mijo, jamás te dejaríamos de querer, eres mi hijo y estoy orgullosa de ti pase lo que pase- la mujer conmovida derramó algunas lágrimas
-Aquí estamos para ti Emi, tu mamá y yo siempre te vamos a apoyar- Dijo Miguel Ángel
-Pues obvio Emi, aquí estamos tu familia- respondió Frida- ¿Verdad familia?- todos afirmaron con un sonoro "sí"
-Sobri, o sea pues claro que te vamos a apoyar, a mi Diego y a mi nos costó mucho que nos aceptarán pero tú no debes de sufrir lo mismo. Si necesitas ayuda aquí estamos Diego y yo- Miró a Diego Armando- ¿Verdad bebé?
-Claro, aquí tienes nuestro apoyo- respondió Diego Armando
-Ven hijo dame un abrazo- dijo Lupita, Miguel Ángel se unió a ella para darle un abrazo también- Ven mijo acércate a nuestro calor- Emiliano corrió a abrazarlos, en su mirada había un brillo especial lleno de alegría. La familia se acercó sigilosamente y se unieron al abrazo.
Temo y yo sonreimos, estábamos orgullosos de nuestro amigo y en esa conmovedora escena se veía reflejado el amor y calidez de la familia. Por un instante me permití recordar a la mía y una melancólica sonrisa se asomó en mis labios.
ESTÁS LEYENDO
TE AMO: Con todos los colores
FanfictionAristotéles y Temo llegan a Ciudad de México con el propósito se crecer juntos y ayudarse mutuamente aunque tendran que pasar una serie de aventuras para amarse.
