Ha pasado ya más tiempo, lo que podría decir que han sido unos días. Aunque el tiempo aquí pasa de formas bastante extrañas. A veces me empiezo a sentir cansado en lo que percibí como unas horas y otras resisto sin dormir lo que percibo como dos días completos.
Últimamente, he estado conviviendo más con Dialixer. Ocasionalmente salgo con Ashtabai a dar caminatas por el bosque, mientras platicamos. A veces incluso salgo con Saizka, con quien también he platicado muy bien últimamente. A quien sí hace mucho que no veo es a Haadok. Desde que dejé de andar yendo para el lado oscuro, ya ni si quiera me lo he encontrado.
Me encuentro ahorita ayudándole a Dialixer a limpiar los alrededores de la parte del hermoso río colorido con el que me topé el otro día, recogiendo el exceso de hojas acumuladas en las orillas. Resulta ser que esta parte del río queda relativamente cerca de su casa. Sólo hay que caminar unos pasos.
Cuando se acumulan muchas hojas en la orilla de este lado, Dialixer se da a la labor de recogerlas todas y depositarlas en curiosos recipientes tallados en piedra, los cuales después lleva hasta aquel pozo enorme con el que me encontré el otro día, para vaciar ahí las hojas secas.
Siempre se me ha hecho una labor muy curiosa. Pero me doy cuenta de que estoy trabajando en algo que no sé muy bien qué finalidad tiene.
-¿Por qué hacemos esto? Le pregunto mientras sigo recogiendo hojas.
-¿Hacer qué?
-Limpiar las hojas que se acumulan de este lado.
-Es para purificar.
Me quedo algo confundido.
-... ¿A qué te refieres?
Deposita las hojas que tiene en la mano dentro de uno de los recipientes. Después se sienta a tomarse un descanso, mientras me platica:
-¿Notas alguna peculiaridad en este río, joven Julian?
Me detengo también de lo que estoy haciendo. Me enderezo y me dirijo a él.
-Pues... Tiene luminiscencias de muchos más colores que todos los que he visto aquí. Además es muy largo, y el sendero de árboles, parecidos a los maples de mi país natal, que lo rodean y que dejan caer sus hojas sobre él se extiende hasta la misma distancia que su caudal. Es de todos el que considero el río más bonito que he visto. Pero no hay más que detecte peculiar en él.
-Éste, Julian, es llamado el río de los recuerdos. Imagínalo así: el caudal representa el flujo de las cosas, de las situaciones; del tiempo en general. Imparable, cambiante, sin una forma definida y sin retroceso, siempre hacia el frente. Los colores, entonces, vendrían siendo las etapas, los momentos de ese tiempo constantemente fluyendo. Y, los árboles, vendían siendo las experiencias o los aprendizajes; dotados de agua por el caudal de las situaciones, creciendo firmes, a lo largo de las etapas, para quedarse ahí y formar también parte del camino. Y cada una de las hojas que van creciendo de dichas experiencias, representan un recuerdo. Los recuerdos se van formando de las experiencias, pero sólo trascienden aquellos que en vez de quedarse en el árbol, se caen, para dejarse fluir por el caudal del río. Éstos acompañan a todo el camino. No sé si alguna vez hayas recorrido el largo caudal hasta su fin, pero, si algún día lo haces, te darás cuenta de que desemboca en el infinito pozo de la eternidad. Ahí es a donde va todo cuando llega a su final.
"Sin embargo, algunos de esos recuerdos se estancan en las piedras, o en la misma orilla, quedando atrás, quedando olvidados, mientras se van marchitando poco a poco. Es inevitable que se vayan acumulando. Pero, si no se procura limpiarlos de vez en cuando, crearán bultos de recuerdos marchitados, al punto de comenzar a amontonarse sobre las experiencias y cubrirlas, o incluso de llegar a obstruirles el paso a los recuerdos que siguen fluyendo. Es por eso que hay que purificar, limpiar esos excesos de vez en cuando. Es como evitarnos guardar en nuestra mente recuerdos tóxicos, que solo perjudican nuestro bienestar sin llevarnos a nada.
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La Esencia de la Vida
SpiritualUna familia que me quiere mucho, con buen nivel económico, la oportunidad de estudiar en las mejores escuelas del país donde vivo, y muchos amigos. ¿Qué más podía pedir? La estabilidad rodeaba todos los aspectos de mi vida. Estaba acostumbrado a que...