Jeca:
Me quedé como me sentía: Sola.
Caminé por el estacionamiento sin estar segura a dónde dirigirme porque no conocía el lugar. No faltó mucho para empezar a sentir que estaba perdida. Intentaba disimular el miedo y la tristeza, pero no pude. Me senté en una jardinera a sollozar, todo se volvía más nítido, me di cuenta que no quería estar sola, que no quería hacer sufrir a Adam, pensaba que había sido un error pedirle un tiempo porque, ¿qué podría resolver? Yo lo quería, ahí estaba el problema, podía soportar sus adicciones porque él soportaba mis inseguridades en el nombre del extraño amor que nos proclamábamos. Todo era confuso y doloroso, el panorama no pintaba nada bien para nosotros porque ambos estábamos dispuestos a dar todo sin cambiar nada.
Por más que intenté tranquilizarme, no pude, mi mente seguía inquieta, maquinando, arrepintiéndose. Ya no lloraba, pero las ansias me estaban consumiendo. Me puse de pie para buscar la forma de regresar a casa, me dirigí a la primera parada de camión que encontré y empecé a preguntar a las personas como volver a casa. Según las instrucciones de una señora mayor regordeta y con pinta de ser una persona tranquila, no había un camión que me llevara directo a casa, tenía que tomar uno al centro y de ahí tomar otro. Tuve que caminar de nuevo al otro lado de la plaza para poder tomar el autobús correcto que jamás había abordado.
Cuando me subí ya iba lleno, así que me pasé de pie todo el camino al centro de la ciudad. Me bajé con dolor de piernas, mal humor y mucha hambre, encima tenía que caminar unas calles para poder tomar el camión que me iba a llevar a casa. Mientras me movía con toda la calma que podía porque no me sentía en condiciones para dar más de mí, iba observando a las personas que paseaban por aquellos lares, la mayoría haciendo compras de último momento. Los envidiaba, ellos tenían cercanos a quienes querían demostrar afecto con regalos, algunos paseaban en pareja, otros en familia, mientras yo iba con el corazón roto y una inmensa sensación de soledad e incomprensión terrible. Podía desaparecer ahí mismo y nadie se daría cuenta.
Contrario a lo que pensaba, el autobús que me llevaba directo a casa estaba casi vacío, así que pude sentarme junto a una ventana a observar como todo se movía. Pasé por mi vieja escuela, la nostalgia se instaló en mí al recordar cuando recién entré con los nervios haciéndome reír de cualquier mal chiste que hicieran mis compañeros y la esperanza de iniciar de nuevo. En esos momentos todo parecía tan fácil, no me hubiera imaginado que iba a dejar de estudiar por voluntad propia poco antes de graduarme, si al empezar era lo único que deseaba.
Detallé en las casas pintorescas, las calles de asfalto agrietado, todo se veía igual, pero al mismo tiempo diferente. Al parecer todo cambiaba menos yo. Me sentía muy sola, iba con la cabeza recargada en mis brazos que estaban apoyados en el asiento de enfrente. Tenía lástima de mí misma, de lo que me había convertido, de lo vulnerable y débil que era.
Cuando llegué a casa ya había oscurecido, las luces de dentro me indicaron que mamá estaba ahí y la música me hizo pensar que seguramente la encontraría bebiendo. Me sorprendí al verla mal vestida, sin maquillaje y moviendo los muebles para acomodar diferente todo. El olor a cloro estaba muy presente, al igual que otro limpiador con aromatizante a lavanda.
—Jeca, ¿dónde estabas? Te estuve marcando —reclamó sin parecer enojada.
—Salí. Estaba en la plaza pastel.
—Bien... Hay cosas que debemos hablar —mencionó empujando un sillón a la pared. Asentí mientras observaba la nueva vista. En realidad por los pocos muebles y espacio, los cambios parecían minúsculos.
—¿Qué cosas?
—Tu papá llamó —respondió apagando la música y sentándose en una silla.
—Ya veo —balbuceé nerviosa, temía que reacción tomaría mi madre—. ¿Qué dijo?
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Solo una razón
General FictionAdam es un vendedor y adicto a las drogas que se ve envuelto en un dilema cuando Jeca, una adolescente que él conoció años atrás, le pide ayuda con un encargo peculiar. ••••• Dos personas que viven y ven la vida de forma o...
