Al haber finalizado la reunión, cada capitán volvió a formar parte de sus filas y explicar los pasos a seguir. Las tareas estaban divididas. Unos buscarían los frutos, otros la corteza de árbol y así, hasta conseguir todo lo necesario para el "Yh'sa".
Fhender y sus compañeros habían sido excluidos de las tareas, por haber aportado el plan. Pero ahora al joven se le presentaba otro gran inconveniente.—Supongo que dentro de tu brillante plan, calculaste cómo hacer para atravesar la represa con los gapers —hablaba Baklo, dando por hecho que había descubierto una falla en el plan. Apoyando su mano en el hombro de Fhender y mostrándole sus dientes, se retiraba.
Era verdad. Baklo tenía un punto. El joven había olvidado pensar en los gapers y no tardarían mucho los demás en comenzar a preguntar por ese detalle.
Fue por eso, que mientras Oriana, Bori y Germanus se encontraban descansando y bromeando entre ellos; Fhender repasaba en su cabeza cada mínimo detalle del plan.—Tengo que admitir que me sorprendiste en la junta —decía la guerrera—. Hablaste con mucha firmeza y... —sorprendida—. El plan... es arriesgado, pero algo me dice que será efectivo.
—Gracias —respondía cordialmente y sin más volvía a frisar su mirada.
—¿Pasa algo? —preguntaba Bori—. Desde que terminó la reunión has estado raro.
Antes de contestar, el joven observó cómo cada capitán dirigía a sus soldados y estos se entremezclaban con los árboles buscando lo indicado. Estaban cumpliendo con el plan, estaban cumpliendo con su plan. Era la primera vez en tanto tiempo que lo estaban aceptando, y no podía bajo ninguna circunstancia equivocarse. Su presión era inmensa, y sentía que ninguno de sus compañeros podían entenderlo.
—Creo que con Oriana tenemos algo de experiencia en esto —mientras hablaba Bori intentaba quejarse, pero era anulado—. Solamente aportaste un plan... Un brillante plan —haciendo gestos con sus manos—. Por eso es que unánimemente se aceptó —utilizando un tono de voz más grave—. Nada de lo que pueda pasar será tu responsabilidad... Si es eso lo que te temés...
—No es simplemente eso —respondía sin dejar terminar de hablar a Germanus—. Baklo me dijo algo acerca del plan... —agarrándose la cabeza—. No puedo decepcionarlos, tengo que encontrar la solución.
Después de unos cuantos intentos más por parte de sus compañeros, el joven se abrió y expuso cuales eran sus miedos y los puntos que creía débiles de su plan. La primera reacción fue guardar silencio, ya que nadie poseía una respuesta; y cruzar sin los gapers no sería una opción.
Las horas pasaron y ninguna idea caía por sus mentes; al contrario, todo parecía empeorar.—Quizá yo me dormí en el medio de la conversación, pero... —hablaba Bori mientras veía a los soldados trayendo los frutos y depositándolos, en los espacios diseñados a los costados de sus gapers, para transportarlos—. ¿Cómo es que cruzaremos luego de la explosión?
—¿Por qué lo...? —golpeándose la frente con la palma de la mano—. Es verdad... —decía Oriana sintiendo que todo se caía a pedazos—. Por estas fechas, el agua debe estar lo suficientemente alta como para cruzar a pie.
—Es que mi idea —respondía rápidamente Fhender—. Nunca fue cruzar a pie...
—No conocés las dimensiones de lo que hablás —decía Germanus—. No podemos cruzar nadando. Entre la superficie que pisaremos y la represa hay alrededor de un kilómetro de distancia... Además habría que calcular la presión del agua —suspirando—. El riesgo se incrementaría muchísimo.
—¡No puedo creer que nadie haya previsto eso! —golpeando el suelo enfurecido—. ¿Cómo puede ser que mi plan tenga tantas fallas y nadie lo haya notado?
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Fhender: La rebelión de los Vahianer ©
Fantasy¡Sumérgete en el fascinante mundo de Fhender y déjate llevar por una aventura inolvidable! En esta apasionante novela, conocerás a Milton, un joven huérfano que se embarcará en un viaje lleno de misterios y descubrimientos asombrosos. A medida que d...