Los rojos ojos de la mujer veían con asombro a aquel muchacho de rojas vestimentas. Ese color de cabello, esos ojos... ¿Acaso ese joven era familiar del Lord del Oeste? No había escuchado que Sesshomaru tuviera más familiares excepto su madre, la cual vivía lejos de los 4 puntos cardinales. Parecía imposible que fuera familiar del Lord, además aquel muchacho era un hanyou.
- ¡Ya déjenme en paz! - grito él, alejándose del gentío.
- ¡Eres un youkai! Seguro irás matando gente en tu camino - declaró un aldeano.
- Él no es un demonio - interfirió la pelirroja.
Los aldeanos y el semi-demonio voltearon a verla. Saya a paso lento se acercó y se detuvo hasta quedar frente a frente al peliplata.
- ¡¿Entonces qué más va a ser?! ¡Mire sus orejas!
- Un medio demonio ¿o me equivoco? - le preguntó al de ropas rojas y este la observó con el ceño fruncido.
Los hombres comenzaron a susurrar cosas entre ellos, criticando al de orejas de perro y a la extraña mujer pelirroja que había llegado.
- ¡Ella está con el demonio! Solo miren ese cabello, solo un demonio podría poseer tal color.
Esta vez Saya frunció el ceño molesta. Los humanos nunca cambiarían.
- Oh... ¿entonces por mi color de cabello piensan que estoy con este muchacho? - la ojisangre sonrió con malicia - ¿Qué dirían si les digo que soy una sacerdotisa renegada? fácilmente puedo maldecir esta aldea...
Los aldeanos retrocedieron con temor, puesto que la joven comenzó a soltar su extraña aura color violeta, color muy poco común.
- ¡Fuera de aquí! - gritó un hombre, refiriéndose al hanyou y a la mujer.
- ¡Si! ¡largo! - concluyó otro.
Saya, sin siquiera mirar afirmó su capa y comenzó a caminar. El semi-demonio aún confundido no pudo evitar seguirla.
- ¡Espera! - gritó el peliplata a unos metros de ella.
- Aquí no es un buen lugar - comentó la pelirroja y el joven entendió de inmediato.
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Lo único que recordaba antes de desmayarse, era el inmenso dolor y calor que comenzó a sentir en su cuerpo. La marca en su cuello dolía a horrores, incluso logró sentir el choque de ambas energías pelear entre sí, hasta que finalmente, su reiki se detuvo. ¿Cuánto tiempo había estado inconsciente? No lo sabía con exactitud pero sintió que fueron días. Con lentitud comenzó a abrir los ojos acostumbrándose a la poca luz que había en el lugar. Se encontró a sí misma en un futón, y al observar más detalladamente el sitio notó que estaba en una agradable cabaña.
- Haz despertado - afirmó una gastada voz.
La pelinegra volteó y se encontró con una vieja mujer de largos cabellos grises.
- ¿Quién es usted? ¿Por qué estoy aquí? - preguntó la azabache.
- Mi nombre es Masako, soy la curandera de la aldea. Un demonio te trajo hasta mi hogar. Se veía muy afligido, no sabía que hacer, tú cuerpo ardía en fiebre. Prometió cortarme la cabeza si no te sanaba - explicó.
Kagome sonrió avergonzada.
- ¿Dónde se encuentra él?
- Fue a buscar medicinas, no tardará en volver. Mientras tanto bebe esto - le extendió un vaso con un extraño color verde.
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Destino
FanfictionUna maldición acecha al gran youkai Sesshomaru, quien resignado va en busca de la única mujer que lo podría ayudar. Una nueva aventura comienza, donde el peliplateado y cierta azabache tendrán que viajar juntos. Los sentimientos de cada uno saldrán...
