UN PASO MÁS

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Eran las diez de la noche ya pasadas cuando alguien tocó a su puerta; obviamente ya no esperaba a nadie, había hablado recién por teléfono con Ann, que estaba en casa con su madre y le había llamado para invitarle a su gala de piano a finales de mes, su padre estaba en Washington en un seminario, Takafumi estaba en el centro de rehabilitación, y Takano no se había comunicado ni una sola vez después de ese último mensaje, y a esa hora ya no quería saber más de él, así que Ritsu no tenía ni idea de quién se podría tratar tan tarde; se acercó a la puerta con cautela, abofeteándose internamente por enésima vez al recordar que debía instalar la mirilla digital que aún estaba guardada en su caja desde que la compró, su barrio no era malo, pero uno nunca sabe, así que tomó su arma y, cuando ya estaba a un lado, preguntó quién era.

Del otro lado una voz profunda que conocía muy bien le contestó "soy yo, abre"; Ritsu odió a sus mejillas por colorearse tan rápido en ese momento, se dio un par de cachetadas y quitó el seguro y la cadena de la puerta, iba a preguntarle a Takano qué demonios hacía allí tan tarde apenas abrió, pero aquella pregunta quedó flotando en la nada, porque en cuanto tuvo espacio suficiente, Takano lo agarró con ambas manos por el cuello y le comió el aliento de un beso. Después de besarse por lo que a Ritsu le parecieron horas, Takano le preguntó, aún sin soltarlo "¿estás solo?", a lo que Ritsu, sonrojado y molesto, mientras le mostraba su arma y se zafaba de su agarre, contestó "¡ahora preguntas! ¡Debería dispararte en un pie!"

"¡¡Whoaaa!! ¡¡vaya recibimiento!! ¿por qué estás tan enojado?" contestó Takano, mientras cerraba la puerta y volvía a poner el seguro, y seguía a Ritsu, que volvió a la sala a dejar su arma en su funda; "¿qué estás haciendo tú aquí? éstas no son horas de andarse apareciendo en casas ajenas" replicó Ritsu sin voltearse a mirarlo, y bastante molesto. Takano lo abrazó por la espalda, y plantó varios besitos en su cuello mientras le decía "yo te dije que vendría" para finalizar susurrando en su oído con tono meloso "idiota", mientras seguía besando su cuello y su oreja; Ritsu aún seguía molesto, por lo que esa palabra, que Takano le había gritado tantas veces como insulto en el pasado, le sonó casi de la misma forma, así que se dio vuelta para enfrentarlo, mientras le reclamaba "¿por qué me estás besando? ¿¡y desde cuándo 'idiota' es un cumplido!?", lo cual Takano aprovechó para volver a besarlo apasionadamente y luego contestarle con mucha tranquilidad "te beso porque me gustas, eres el idiota más lindo que he visto en mi vida, y me prende cuando te pones idiota... ¡mmmhm! Y sabes a café" concluyó, relamiéndose los labios con una sonrisa burlona.

Takano volvió a besarlo otra vez, sin dejarlo replicar nada, apasionada y profundamente, hasta que Ritsu dejó de forcejear y golpear sus brazos y se entregó, rodeando su cuello con ambos brazos mientras apretaba su cuerpo contra el de Takano, en tanto éste también lo abrazaba y recorría su espalda en largas caricias; de pronto, una de las manos de Takano logró internarse por debajo de la ropa de Ritsu, quien, al sentir el toque, saltó sorprendido, diciendo "tus manos están frías", a lo cual Takano contestó "entonces, dame calor", mientras afirmaba su abrazo y agarraba a Ritsu del trasero para levantarlo, a lo que Ritsu reaccionó rodeando su cintura con ambas piernas, y así, con él cargando, Takano se dirigió decididamente hacia el dormitorio.

Cayeron sobre la cama sin dejar de besarse, y siguieron besándose mientras sus ropas caían una prenda tras otra al suelo, hasta quedar completamente desnudos; las caricias volaban sobre la piel de ambos, sin dejar espacio sin tocar, mientras sus miembros calientes y erectos se rozaban sin el menor pudor, arrancándose hondos suspiros de lujuria el uno al otro. En algún momento, Ritsu volvió a preguntarle a Takano por qué había aparecido tan tarde, a lo que Takano sólo contestó en un jadeo "después... ahora sólo déjame tenerte", mientras bajaba por su cuello dando suaves mordidas y besos.

AMOR EN PELIGROHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora