11; Fuentes de Ortiz.

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N O T A S :

Inspirada en la canción de  Ed Maverick que lleva el nombre de este título, no es fiel a la letra.

Omegaverse.

— Omegaverse

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❝ Dime porqué me haces sufrir
Yo te olvidaré desde las Fuentes de Ortiz ❞




Viernes por la noche, con la mejor luna creciente del mes, unos cuantos cartones de Indio® y se había convertido en unaNoche Triste de Peda más para ese trío de mejores amigos mexicanos que bebían como México después de tener que colgarse de Corea del Sur para pasar el Mundial por perder contra Suecia. No igual, pero hacemos analogías para entender la situación.

Dos alfas y un omega con pocos pelos en la lengua, sentados en una mesa de plástico de las que puedes rentar para fiestas, bebiendo como los grandiosos mexicanos que debían ser; ¿razones? Esos malos amores que los cargaban cuando debían mejor preocuparse de sus carreras en vez de buscar una pareja de vida. Los tres, confidentes desde maternal, acudían unos con otros a contar sus tristes historias de galantería fallida cortejando a semejantes individuos que querían por novios.

Primero habla Marco de la Cruz por ser el omega del grupo; castaño oscuro, ojos ambarinos, piel cocoa y un porte que lo hace pasar fácilmente por un alfa. Él, que está sentado en la mesa —a ver a que horas se cae— bebiendo de a tragos pequeños, mejor disfrutar el proceso de su borrachera.

—Kyle volvió a rechazarme otra salida, esta vez traté de ser sutil —Da un trago de inauguración.

—Ya te dijimos que una fanfarria no es ser "sutil", Marquitos, y que mejor te dedicaras a la música que tu sobriedad no va a aguantar otro rechazo —comenta Miguel Rivera, alfa piel albaricoque y castaño, ojos marrones. Sentado en una silla de piernas cruzadas y bebiendo a tragos grandes.

—Cierra el hocico, Miguelito, que si vi cuando el profesor Hamada te puso semejante paliza frente su clase de mecatrónica y bien que te dolió.

—Mínimo no me rechazó por insinuaciones indecentes o tuvo que vetarme de un lado por armar un escándalo hormonal con otro de mi casta.

Ambos se gruñen, con ese par ebrios y juntos hay una probabilidad de 30% de que terminen por pelear con las garras enterradas en el pavimento por mantener su estatus frente al otro. Alfas y omegas, enemigos y complementos a la vez, algo que Leonardo San Juan —el menor ahí—, alfa moreno de cabellos castaños Chocolate Abuelita® no terminaba de comprender. Llamó su atención con un chiflido.

—Vinimos a chupar tranquilos, no a armar una lucha libre grecorromana y pintar de rojo la acera con su sangre, ¿comprenden?

—¿Y tú que haces aquí, por cierto? Ya casi no vienes a nuestras charlas motivacionales desde que decidiste concentrate en la universidad, ¿ahora por qué vienes a nosotros de repente? —cuestiona De la Cruz dando otro traguito.

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⏰ Última actualización: Aug 11, 2020 ⏰

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