Prólogo

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✈️🌟✈️

Hoy me desperté con esa sensación rara de domingo, cuando en realidad es viernes. ¿Nunca te ha pasado? Como si el universo estuviera jugando a los dados con los días. A pesar de que con las chicas pasamos un buen rato en el receso y a la salida del colegio hablando sobre las nuevas locuras en redes sociales, mi día fue tan plano como una tortilla sin sal.

La única chispa del día fue que es viernes —y eso significa maratón de películas de terror en ese canal que amo—. Antes lo veía con mi hermano, pero desde que se fue, ahora me toca espantarme sola. A mamá le dan escalofríos solo con ver la intro, y ni ella sabe por qué. Me fascina el terror, aunque también me dejo llevar por el romance. Pero si hay que escoger, dame sangre ficticia y gritos en Dolby Surround.

¿Mi vida amorosa? Inexistente. No tengo novio. Lo sé, lo sé: ¿cómo es posible que alguien tan genial esté soltera? Buena pregunta. Tal vez soy yo la que se pone barreras… o tal vez los pretendientes que me han salido parecen salidos de un episodio de comedia absurda. Uno me seguía como si fuera su Pokémon legendario favorito, y otro no entendía que decirme "princesa" mil veces no lo convertía en príncipe. Me hacían sentir más perseguida que deseada.

Nunca he sentido ese famoso “clic”. Ni mariposas, ni grillos, ni zancudos. Y no, no me quejo. Solo... me intriga cuándo será mi turno. Porque en el amor, todos prometen y pintan castillos de Disney, pero al final ni cemento tienen.

Justo cuando empezaba a filosofar sobre mis fracasos amorosos, suena una videollamada. Mis amigas. Hora: 10:20 p.m. Para nosotras, la noche es joven cuando hay chisme.

—¡Hola, hola! ¡Traigo chismecito fresco! —grita Itala, tan emocionada que casi perfora mis tímpanos.

—Esto suena serio, suéltalo ya —digo, al borde de pedir palomitas.

Juliana muestra su pantalla. ¡Bam! Noticia bomba: ¡la banda pop que amábamos se separa! Yo, amante de la música, quedo en shock.

—¡No…! ¿Eso ya es oficial?

—Más oficial que el himno nacional —dice Itala—. Se sacaron los trapos al sol en redes. Cada quien va por su lado como solistas. Ah, y fueron destronados como los más guapos y del top 1 de chismes.

—¿Quién pudo con semejante hazaña?

—Un trío de influencers qué la están rompiendo el internet —responde Juliana, con sus pósters de BTS de fondo, porque claro, lo suyo es amor eterno por los coreanos.

Quiero averiguar más, pero la realidad me da una bofetada: tarea pendiente. Me despido y me quedo sola, con un cuerpo entumecido y una última página por terminar. Suspiro como si el mundo pesara sobre mis hombros y decido buscar quiénes son esos misteriosos influencers.

Y ahí están. YouTube hace su magia. Aparece un video: “Lugares con bella naturaleza en España”. Amo esos videos. Me transportan sin boleto. Tres chicos aparecen: uno español, otro que parece mexicano, y un tercero… madre mía.

El tercero es como un glitch de perfección: alto, cabello claro, sonrisa que derrite polos y una voz que podría narrar audiolibros eróticos y ganar premios. Dederick. Qué nombre tan extraño... y encantador. No lo había escuchado.

Empiezo a ver más videos suyos como si mi dedo tuviera vida propia, recopilando datos. Él es lector, profundo, gracioso, maduro y, por si fuera poco, tiene ojos como de criatura mitológica: verde esmeralda con motas miel. ¿Eso es legal acaso?

Entre clips, menciona un tema delicado: un fan le escribió diciendo que su familia no lo aceptaba por su orientación. Y Dederick, con una calma que parece prestada del cielo, responde que a veces hay que darle tiempo a la familia, pero también saber cuándo alejarse para cuidar el alma. Yo, que tengo heridas similares, me quedo pensando.

Ahí estoy, colgada de cada palabra. Pero la ilusión se tambalea: en un video aparece abrazando a una chica de cabello morado y pecas adorables. ¿Su novia? ¿Su mejor amiga? Internet no me da respuestas claras, solo comentarios llenos de “¡hacen linda pareja!”. Más incógnitas.

Justo cuando estoy analizando si me dolería más—no debería porque es platónico—que sea su novia o su hermana, tocan la puerta de mi habitación repentinamente. Y yo, del susto, lanzo el teléfono como si fuera una granada.

—Melody, ¿puedo pasar?

—Claro que sí, adelante —respondo mientras ella entra con un jugo de naranja en las manos. Lo tomo de inmediato y le agradezco con una sonrisa.

—Pensé que ya estabas dormida, hija —se sienta a mi lado. Sonríe, aunque sus ojos delatan el cansancio.

Después de lo que viví con quienes consideré mis mejores amigas, creo que ahora puedo leer a las personas con solo mirarlas. Aunque, bueno… lo del cansancio se nota a simple vista.

—Ya voy a dormir. Solo termino esto —digo, señalando los papeles en la mesa.

—Bueno, Melody, apresúrate. Ya casi son las once. No quiero que te duermas tan tarde, ¿sí?—asiento y le deseo las buenas noches.

Termino la tarea a toda prisa, con la letra apurada y el pulgar casi adormecido. Me trenzo el cabello, me cepillo los dientes y me lanzo a la cama. Cada hueso truena. Esa silla me estaba matando.

Tomo el celular y entro a YouTube por última vez. Me aparece un canal que no había visto antes: Chismes & Primicias. Entro. Al parecer, es uno de los más confiables en cuanto a noticias sobre influencers. Nada de actores ni celebridades; aquí hablan de gente más… cercana. Algunos me suenan, otros no.

El sueño me invade. Bostezo, dejo el celular y apago la luz.

No investigué quiénes eran esos chicos que están causando tanto ruido. Tal vez mañana. Quizá las chicas sepan más. Tengo curiosidad.

Aunque, pensándolo bien…

Hay algo en ese canal. Algo que no me dio buena espina.
No sé qué es.

Pero algo me dice… que no es una simple página de chismes.


✈️🌟✈️

Bienvenidos pequeños Dedoricks.

Me emociona mucho que lean esta historia, es la primera y bueno, con toi y errores, pero siempre con sentimientos.

Solo espero que les guste mucho y que disfruten de la historia de nuestros protagonistas y con las ocurrencias de los demás amigos.

Sin más, pueden seguir con la lectura, si les gustó no olviden comentar lo que piensan y votar. Eso me haría muy feliz 😊 💖✨🤗🥰

Dederick © Donde viven las historias. Descúbrelo ahora