Conociendo a Jhy Hoong
Lo primero que hago al despertar no es estirarme, ni pensar en el colegio, ni siquiera en abrir bien los ojos.
No.
Es revisar el celular, porque hay prioridades.
Con la vista aún medio nublada por el sueño, tanteo la mesita hasta encontrarlo. Lo Desbloqueo.
Instagram. Historias.
Nada.
Frunzo el ceño.
—¿En serio, Dederick? ¿Ni una frase profunda hoy? ¿Ni una fotito haciendo ejercicio para alegrarme la mañana? —murmuro con una indignación dramática.
Sus historias son... peligrosas y deliciosas. De esas que te hacen pensar que la vida tiene sentido… o que necesitas mudarte a España urgentemente.
Suspiro.
Me dejo caer otra vez en la cama, estirándome como una lombriz en plena crisis existencial.
—Bueno, Melody, hoy será un día normal —me digo a mí misma.
Spoiler: nunca es un día normal porque siempre pasa algo.
Me siento en la orilla de la cama, mirando un punto fijo en la pared. No pienso en nada. Absolutamente nada. Mi cerebro entra en modo avión sin previo aviso.
Hasta que parpadeo.
—Ok… suficiente filosofía por hoy.
Me pongo mis pantuflas peludas —regalo inesperado de July hace un año que amo con mi alma— y camino al baño.
Tomo el cepillo. Pasta. Me cepillo.
O eso creo. Porque cuando bajo la mirada…
—…No tiene pasta.
Me quedo en silencio unos segundos.
—Perfecto. Excelente inicio del día, Melody. Brillante.
Ahora sí, lo hago bien. Después de ducharme, salgo envuelta en vapor de gotas de agua, asomo la cabeza por la puerta como si fuera una espía profesional para ver mi objetivo.
Primero: la ventana. Cortina puesta.
Gracias, universo.
Porque sí, tengo la brillante costumbre de abrirla medio dormida y no quedaré en modo exhibición gratuita para el vecindario. No señor.
Me visto rápido, me pongo crema, un toque de perfume —porque una nunca sabe si se va a encontrar con algún crush imposible en la calle— y bajo a la cocina.
Agarro una manzana y la guardo en la mochila.
Entonces la veo. Mi mamá está sonriendo y
hablando por teléfono y esa sonrisa… esa sonrisa no es normal.
—Melody, ven —me hace señas.
Yo, confundida nivel máximo, tomo el teléfono.
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Dederick ©
Teen FictionMelody tiene una vida monótona, de la casa al instituto y viceversa. Pero... ¿Qué pasaría si en busca de algún chisme en YouTube se topa con un trío de influencers, y uno en particular le parece carismático y atractivo? ¿Y si se lo muestra a sus ami...
