XXIV

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             HUGO

Fueron las 5 horas más largas de mi vida. No podía parar de pensar en lo estúpido que estaba siendo. 


[20/06 16.30]: Huguito. ¿Has subido ya? ¿Cómo lo llevas? Avísame cuando pises tierras cordobesas, ¿eh?


Ahí estaba. Preocupándose por mí como siempre. Haciéndome sentir especial a cada segundo. No había estado a la altura, una vez más. La había decepcionado igual que en el parón del programa. Por mucho que la quisiera y estuviera enamorado de ella, no podía hacer nada. No merecía a un desastre como yo. Seguiría en su vida pero como un amigo más. Aprendiendo a quererla en silencio. Aprendiendo a aceptar que ella continuara con su vida. Era lo más justo. 


[20/06 16.31]: Anajus. Sí, aquí estoy, más aburrido que una ostra. Gracias otra vez por todo. Eres la mejor. Yo te aviso


Me estuve mensajeando con Eva. No entendía como después de tanto tiempo juntos no era capaz de sentir lo mismo que sentía cuando estaba con Anaju. No se acercaba ni lo más mínimo. Con Eva estaba a gusto, cómodo, tranquilo. Me sentía como un adolescente, aparentando ser el crío que a veces era. Lo único de lo que tenía que cerciorarme con ella era de no hacer comentarios respecto a Anaju. Era un tema tabú en nuestra relación. Cada vez que la mencionaba, discutíamos y no me apetecía, así que obviaba hablarle de ella. Y a mí me parecía perfecto para intentar esconder todo lo que podía sentir. 

La discografía de OT fue mi compañera en ese viaje, reviviendo cada una de las galas mientras mi mirada se perdía a través del paisaje. Horas después llegaba a Córdoba donde me esperaba mi familia y una multitud de fans, que no sabía en qué momento habían averiguado donde estaba. Fue ver a mi madre y abrazarla fuerte, me estaba rompiendo en sus brazos. Ella sabía que algo me pasaba pero no era ni el momento ni el lugar. Me hice varias fotos con los fans y nos fuimos a casa con toda la familia. 


[20/06 23.00]: Ya estoy en casa. Que raro se me hace todo... Pronto nos vemos por tierras madrileñas

[20/06 23.05]: Huguito, que bien! Poco a poco. Hoy a dormirlo y mañana a adaptarse. Sí, Team Sony a tope. Descansa y dale mil millones de besos a tu mami de mi parte


¿Cómo podía ser tan jodidamente perfecta? No lo entendía. Ni un mísero mensaje de Eva tenía mandándole besos a mi madre o preocupándose de si había llegado o no. Pero Anaju siempre había sido diferente en todos los sentidos. 

Cené con mi familia, cantando, bailando, siendo yo. Se fueron de casa a las tantas de la noche. Estaba agotado. Salí al balcón a fumar y mamá vino detrás. 


- ¿Cómo estás, cariño? -dijo rodeando mi cuerpo con uno de sus brazos

- Bien. Cansado después de todo el día y toda la semana... pero bien -sonreí para hacerle ver que así era

- Ay mi amor... parece mentira que no sepas que a una madre no se la puede engañar fácilmente, ¿verdad? ¿Qué pasa por esa cabecita?

- No sé... -no quería preocuparla, no quería que volviera a pasar por lo mismo con mi relación con Eva y Anaju- Supongo que necesito adaptarme a esta nueva vida

- Poco a poco, hijo. Es un cambio drástico de la noche a la mañana y necesitas dormirlo -se reía- Ay ya me parezco a mi Anaju

- Pues mira justo antes me mandaba mil millones de besos para ti de su parte

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