HUGO
Diez minutos después, el sonido del timbre me sobresaltó. Ya había llegado y estaba igual de nervioso que la primera vez que la volví a ver tras mi viaje a Córdoba. Dejé la puerta entreabierta mientras acababa de preparar la comida. Era una de las muchas cosas que echaba de menos de vivir con ella. Me encantaba cocinar y que al llegar a casa lo primero que escuchara fueran sus suspiros al oler la comida. Bueno... ya sabéis que sus soniditos son mi debilidad.
- ¿Hugo?
Apareció en el salón con su gran sonrisa y ese brillo tan especial de su mirada.
- Hola. ¿Cómo ha ido el día? -dije sin quitar mi vista de encima suyo
Se acercó y entrelazó sus manos en mi cuello, acercándose a mí para dejar un tierno beso en mis labios.
- Bien y ahora mucho mejor -rozaba su nariz con la mía sonriendo de esa forma tan sexy
No pude evitar lanzarme a sus labios, sediento de sus besos. Tras varios arrumacos, puso la mesa y yo serví la comida. Volvíamos a ser aquellos dos idiotas enamorados que meses atrás habían construido una vida juntos. Y deseaba con todas mis fuerzas seguir construyéndola cada vez más fuerte y sólida.
- Bueno y cuéntame las buenas noticias. Me tienes intrigado -no podía olvidar lo que me había dicho horas antes
- Ya tengo fecha
- ¿Fecha de qué?
- De lanzamiento de mi disco
- Ay ¿Cuándo cuándo cuándo? -estaba tan emocionado y orgulloso de ella que el corazón me iba a mil por hora. Me volvía a sentir como en la Academia cuando anunciaron el lanzamiento de Me Iré, su primera obra de arte
- El 29
Me quedé paralizado al ver que el día que su disco veía la luz era otro 29 que sumar a nuestra lista de celebraciones. La miraba embobado, intentando procesar todo lo que se venía y el orgullo que sentía por esa pequeña gran mujer que tenía frente a mí.
- ¿Mi amor? ¿Estás bien?
Me levanté de la mesa para rodear su cuerpo con mis brazos, diciéndole lo feliz que estaba por ella. La dejé en el suelo y pegué mi frente a la suya mientras sostenía su rostro entre mis manos.
- Otro 29...
- La vida está llena de casualidades ¿no?
ANAJU
Sus besos seguían erizándome la piel como el primer día. Después de mucho tiempo, por fin, me sentía completa y feliz. Tenía más de lo que jamás habría imaginado y todo ello lo podía compartir con el hombre de mi vida. ¿Quién me iba a decir a mí que aquel kinki tan bebé que conocí en un casting de más de 10.000 personas, se iba a convertir en mi otra mitad?
Me contó su aventura por Ikea y me enseñó las mil tonterías que había comprado para decorar su casa. Se le veía ilusionado y, sorprendentemente, todo lo que había elegido eran cosas que yo misma habría decidido comprar. Me encantaba compartir con él ese proceso y sentía cada vez más mío su pequeño rincón de Madrid. Aún así, quería compartirlo todo con él. Volver a sentirlo todo nuestro.

ESTÁS LEYENDO
Todo
FanfictionSolo quiero verte, mirarte y decirte que sentirte entre mis brazos me hizo reflexionar de lo dulces que son tus labios Solo quiero verte, mirarte y besarte que brillen nuestros ojos que no pares de escuchar tengo que contarte todo Todo, tu lo eres...