Cojo aire y salgo de la habitación sin móvil, sin dormir y sin ganas, pero salgo. Bajo por el ascensor hasta el vestíbulo para coger camino hacia el césped de nuestro campo, donde probablemente ya estén casi todos mis compañeros y, claramente, Morat. Durante el tiempo en el que el ascensor no hace más que bajar pisos, voy pensando en que a lo largo de mi vida he pasado muchas cosas mucho peores que esto, que obviamente voy a poder salir adelante, hacerle frente a mis problemas y salir de ellos sana y salva. Salgo del ascensor y la recepcionista me mira con un ápice de tristeza, sabía lo que pasó ayer. Le saludo como siempre, pero sin la sonrisa y sin la misma alegría que tengo todos los días. Recorrí el pasillo hasta llegar a la puerta que comunica el interior del edificio con los campos de entrenamiento y la abrí. Agarré fuerte la manivela de la puerta y salí sintiendo el frío aire de diciembre en mi cara. Me estremecí y anduve por el césped antes de que me pudiera arrepentir. También estaban los jugadores, tanto los del Castilla, los de baloncesto como los de la primera división de fútbol, contando con muchos familiares que habían venido hoy. Todos estaban sentados en las gradas opuestas a la puerta de salida, por lo que nada más salir fue lo primero que vi. Conté hasta diez mientras andaba para no ponerme a llorar allí mismo y pude reprimir las lágrimas que amenazaban con salir. Llegué hasta mis compañeros y donde ya estaban los chicos de Morat. Florentino me dedicó una mirada de compasión a la que yo le respondí con un intento de sonrisa y una subida de hombros. Javi y Miriam, cuando se dieron cuenta de que estaba allí, vinieron a mi lado.
-¿Que tal estás, cariño? -me dijo Miriam después de darme un abrazo.
-Bueno, estoy, que no es poco. -dije y otra vez estaban avisando con salir las puñeteras lágrimas.
-Carol, súbete a tu habitación y descansa. Hoy tienes el día libre. -me dijo Javi.
-No, por favor. Como me quede en esa habitación todo el día voy a acabar loca y gastando todos los pañuelos de este planeta. Ya no lo hago por vosotros o el equipo, lo hago por mí. -les dije y me quité una lágrima con el dorso de mi mano.
-Está bien, vamos. -dijo Javi pasando un brazo por mis hombros llevándome hasta el resto de mis compañeros. Dani vino enseguida y me abrazó, sin preguntar, sin mirarme, solo me abrazó y le agradecí infinitamente ese abrazo.
-Muchas gracias. -le dije medio llorando en su hombro.
-No llores más que te vas a secar. -me dijo y consiguió que una sonrisilla apareciera en mi cara.
Florentino les propuso a los jugadores y los familiares bajar a pie de campo y así hicieron. Yo estaba al lado de Dani, pero al ver que Marco venía derecho hacia donde yo estaba, me moví al lado de Laura. Javi y Miriam nos dijeron que improvisáramos cualquier canción (no nos habían dicho nada) para enseñarles al grupo colombiano nuestra voz. Yo no sabía qué cantar, no tenía ni idea y tampoco tenía fuerzas ni ganas de ponerme a cantar una canción alegre ni nada. Cogí el micrófono y empecé a cantar "Stitches" de Shawn Mendes. Lo hice lo mejor que pude, saqué la energía de donde no la había. Miré al fondo del césped y vi que Igor y Gilberto también habían venido. En ese mismo momento los ojos empezaron a cristalecerse. Miré hacia arriba y pestañeé varias veces mientras que seguía cantando para evitar empezar a llorar. Terminé y me giré para bajar del escenario entre aplausos. Una voz elevándose entre los fuertes aplausos hizo que me parara en seco.
-¿No te cansas de hacer siempre lo mismo? -dijo Jùlia y me giré de nuevo para verle.- No sé, es que siempre cantas lo mismo, siempre en inglés menos cuando te interesa. Vamos, que no sé por qué tienes que ser tú la capitana del equipo. -me pueden criticar de cualquier cosa, me pueden decir lo que quieran, pero con mi trabajo no, por ahí no paso.
-¿De que vas? Desde el primer puto día que llegaste no has hecho nada más que criticarme, machacarme e intentar quitarme todo. ¿Por qué eh? ¿Por qué? Si es por este -dije señalando a Marco.- quédatelo todo para ti e iros los dos juntos de la manita a tomar por culo. ¿Qué te pasa? ¿Que quieres ser capitana? Lo siento, querida, no tienes el nivel suficiente para serlo y tampoco la empatía que se necesita, porque si tú fueras la capitana no habríamos llegado a nada, ni siquiera a ser equipo. -dije encarándome a ella. Solté todo y de verdad que no sabéis lo a gusto que me quedé.
-¿Y tú qué te crees? ¿Que contigo, la chica que solo canta en inglés porque se cree inglesa y que va presumiendo de los títulos de mierda que ni siquiera se merece, que se refugia en una cara falsa de "la vida es maravillosa, sonríele" -dijo esto último con voz de niña pequeña.- y que intenta dar pena a todo el mundo gritando a los cuatro vientos que está sola en el mundo porque sus padres murieron y que lo hicieron por TU culpa, por ser una niña caprichosa y consentida, vamos a llegar lejos? -dijo y la rabia había sustituido a la sangre en mis venas. Había despertado mi fiera interior en el momento en el que nombró a mis padres. Quise lanzarme a ella para descargarle toda mi ira, pero Dani, que había visto mis intenciones, subió de un salto al escenario e impidió que hiciera algo de lo que pudiera arrepentirme cogiéndome por la espalda.
-Mira niñata de mierda, yo no presumo de absolutamente nada. Canto en inglés porque me sale del coño y no me refugio en nada. Creo que de aquí solo sabían 3 personas que mis padres murieron, que de hecho no sé por qué tú lo sabes y no necesito dar pena a nadie para nada, porque yo me he ganado estar aquí desde el primer momento, no como tú, que llegaste en las pruebas después del campeonato de España. ¿Sabes por qué tú nunca vas a llegar a ser capitana de un equipo? Porque no tienes corazón, ni de hierro ni de color negro, simplemente no tienes.
-¿Tú quien te crees? ¿La reina de España? -me dijo. Se estaba rifando una ostia y ella tenía todas las papeletas.
-¡Basta! Haya paz por favor. -dijo Florentino poniéndole fin a nuestro encontronazo. Yo le miré mal y me bajé del escenario. Los chicos de Morat se acercaron a mi.
-Florentino nos dijo que de todos los que estamos aquí eras nuestra fan número uno. -me dijo uno de ellos y yo sonreí de lado.
-Si, la verdad es que sí.
-Vamos a subir a cantar al escenario y para nosotros sería un placer que subieras a cantar con nosotros.
-¿De verdad? -dije sin poder creérmelo.
-Totalmente en serio. ¿Besos en guerra? Así puedes cantar la parte de Juanes. -me dijo Juan Pablo.
-Claro que si. -les dije y subimos. Cogieron los instrumentos y empezaron a tocar la melodía. Todos se callaron y miraron al escenario.
-Para mi nunca fue un juego, para ti fue un beso más. -canté mirando con mucha rabia a Marco.
"¿Quien te dijo esa mentira, de que eras fácil de olvidar?"
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El mejor error de mi vida {Marco Asensio}
Fanfic||Primera temporada terminada|| Carolina Díaz es la nueva estrella en el mundo del baile y la música. Marco Asensio, la estrella de fútbol, se cruza en su camino. #6 realmadrid (20/06/2020) #3 realmadrid (08/09/2020) - #2 realmadrid (07/10/2020) - #...
