Capítulo 02

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Cap.02: Calamidad y nuevos amigos... 24 de Ago. De 1995... 10:21hrs

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Uno tras otro iba cayendo, enfermeros, doctores y pacientes, todos se volvían asesinos, solo para sobrevivir a un juego totalmente cruel. Al final no quedaría ninguno, solo los niños y algunos guardias. Juego macabro se le podía llamar, nadie quería seguir en eso. Quien organizó ese juego no tenía piedad con nadie, ni siquiera con su propia hermana, a quien apuñaló para que matase a otro antes de morir. Todos la querían muerta a ella, por sus pecados y juegos macabros.

Stephan se encaminaba al comedor, llevando puesto una camiseta algo corta y uno shorts, no le importaba vestir así, ya llevaba un tiempo haciéndolo, se acostumbraba poco a poco a ese tipo de ropa. Desde la muerte de su madre había cambiado un poco, sonreía y toda características de un niño, pero había quedado con un ligero trauma, ya que por algo anormal tenía su mente conectada a la de su madre y había sentido cada dolor de ella hasta morir, eso era algo que un pequeño niño no podía soportar.

Iba tan distraído que chocó con alguien, cayendo al suelo sentado, soltando un pequeño gemido de dolor.

--¡lo siento!--escuchó la voz de otro infante, alzó su mirada para toparse con unos ojos azul rey, era un niño de 7 años de edad, cabello azabache con tonalidades azules y de tez clara, tenía una sonrisa nerviosa ofreciendo su ayuda al más bajo--de verás lo siento, no veía por donde venía.

--no te preocupes--habló el de cabellos ocres aceptando la ayuda del mayor con una sonrisa--soy Stephan, ¿cómo te llamas?

--Sajiro--responde dedicándole una sonrisa--iba al comedor a preparar unas hamburguesas especiales--eso confundió al ocre.

--¿especiales?

--carne especial para caníbales--en eso tomó de la mano al más bajo empezando a caminar hacia el comedor--y una hamburguesa normal para mi mejor amigo, viene en camino.

Durante el transcurso estuvieron hablando, conociéndose un poco más, al llegar a la cocina, el ocre se sentó en el suelo, mirando al azabache busca los ingredientes. Poco después llegó otro infante de 7 años, cabello azulado, ojos marrones y de tez clara. Este se puso a hablar con Stephan, entre risas hablaban mientras Sajiro hacia esas hamburguesas, el de cabellos ocres había pedido dos hamburguesas especiales, con la sensación de que su hermana apareciera de repente.

--entonces Lukas, ¿conoces a Sajiro desde casi un año?--interroga el de cabellos ocres con una pequeña sonrisa.

--si--afirma el de cabellos morados--deberás acostumbrarte a que te cuide algunas veces.

--sé cuidarme solo--responde el ocre con arrogancia en su voz desviando su mirada.

La reacción de este hizo reír a los dos mayores, Sajiro finalmente terminó aquel postre, dándoles los correspondientes a cada quien. Stephan alzó un poco su hamburguesa, justo cuando su gemela llegó a punto de quitarle la suya, la única hembra en ese grupo se presentó, sentándose al lado de su gemelo con una sonrisa mientras le daba un bocado a su hamburguesa.

--¿mellizos?--habla Lukas mientras arqueaba una ceja--¿entonces tienen conexión de hermanos?

Los dos contrarios asienten mientras seguían comiendo con tranquilidad. Olvidando ese tema, el resto fue tranquilo, un buen ambiente para todos los presentes que hablaban entre risas a pesar de la situación en la que vivían, haciéndose amigos y compañeros, era hermoso ver a un grupo de niños reír y hablar de cosas inocentes.

17:12hrs

El de cabellos ocres caminaba a su habitación por el obscuro pasillo, no le causaba miedo ni nada por el estilo, solamente la poca iluminación era una molestia. Escuchó un pequeño ruido en la habitación por la que pasaba, deteniendo su paso se acercó a esta, abriendo la puerta lentamente. El azabache calentaba unos cuchillos sobre la flama de una pequeña fogata. El ocre se le acercó, mirando las paredes del cuarto llena de agujeros con la forma exacta de los cuchillos, Sajiro le saludó con una sonrisa, el ocre le devolvió el gesto, sentándose en la cama ajena mientras le miraba.

--¿siempre haces eso?--interroga refiriéndose a calentar cuchillos y tirarlos a las paredes.

--no todo el tiempo, solo algunas veces, es divertido, a veces lo uso para acabar con los guardias que vienen por mi--hablaba bastante animado el azabache con una gran sonrisa en su rostro.

--no sé por qué no me sorprende--Stephan seguía mirando la habitación, no era muy grande, como siempre.

Eso confundió al azabache, este se sentó al lado del menor, mirándole fijamente exigiéndole una respuesta.

--lo digo porque, a los caníbales siempre nos molestan con el fin de provocarnos y llevarnos al aislamiento--explica con una pequeña sonrisa.

Sajiro procesó un poco, luego asintió dejando de sonreír, soltó un pequeño suspiro, levantándose nuevamente de la cama, volviendo a calentar los cuchillos. Stephan se quedó ahí otro rato, para luego irse cuando los guardias dejaron de pasar por ese pasillo, encerrándose en su cuarto, echándose a dormir ignorando los reclamos de su gemela.

Para enamorarse no se necesita demasiado tiempo, puede ser a primera vista pero lo cubre la inocencia y falta de experiencia.

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Hola de nuevo, no sé si actualicé rápido o tarde, pero ya que, el capítulo está aquí y eso es lo importante jeje, cuando empiece las clases (en octubre) posiblemente no actualicé demasiado y me retrase el doble de tiempo... no se les olvide darle a la estrellita y dejar sus dudas en la cajita de abajo...nos vemos... se les quiere... chao~

Atte.: TheCreeper

Awake/DespiertaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora