Capítulo 5

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Fared

La prostituta respira agitada, continúa desnuda en la cama, se mira las marcas que le dejé y yo comienzo a vestirme sentado al borde del colchón, lo último que me pongo es mi máscara cortada, luego me levanto.

—Mm, ¿volveré a verte? —me pregunta satisfecha—. Nunca pensé que me gustaría tanto el sexo salvaje. —Hace una risilla.

—No creo, estoy de paso.

Me salgo del cuarto sin despedirme, veo que las otras prostitutas miran por la ventana, salgo del burdel y observo lo que sucede. Mi ceño se frunce, ese desgraciado acaba de golpear a Irina. Lo voy a despedazar, me las pagará muy caro.

—Sí, tú vas a tener problemas, cariño. —Escucho de parte de uno de los imbéciles cuando me acerco a la discusión.

—Vuelve a llamarla así y te corto la garganta. —Desenvaino mi espada.

—¿Quién te crees que eres? Tú la abandonaste —se burla—. ¿No sabes que una chica no puede ir sola por ahí? Este es el Reino de los Desiertos, querido, aquí las mujeres no tienen esos permisos.

Me río.

—¿Me lo dices a mí? Conozco más de este mundo que ustedes, sabandijas.

Le tiro la espada y el mango para mi mala suerte le da en el rostro. Al menos le rompe la frente y cae al suelo, desmayándose. Aunque hubiera preferido que el filo le cortara su carne.

—¡Desgraciado! —Corre el otro hasta mí y esquivo su puñetazo—. ¿Qué clase de máscara es esa? Para ocultar tu cara de idiota, es demasiado estúpido solo tapar un lado —se burla.

Sonrío con malicia.

—Tienes razón. —Agarro su cabello desprevenido, lo empujo y empiezo a golpear su cara varias veces contra una pared.

—¡Fared, no! —chilla Irina tapándose los ojos al ver la sangre en el rostro del tipo.

Entonces lo suelto y cae al piso.

—Creo que tú la necesitas más. —Me quito la máscara y se la tiro molesto.

—¡Monstruo! —grita asustado el chico y se arrastra.

Continúo sonriendo con malicia.

—Gracias, es un honor.

Estoy disfrutando demasiado esto.

Belleza del Cielo #3Donde viven las historias. Descúbrelo ahora