Capítulo 06

234 41 10
                                        

06 - El cierre que no cierra

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

06 - El cierre que no cierra

—¿Por qué sigues mirando a tu estantería? — la voz de Oliver me sobresalta.

Estábamos muy concentrados estudiando en mi habitación. Yo tratando de resolver los ejercicios que me había explicado recién y él en su celular, esperando a que termine así me puede corregir.

—Lo siento. — murmuro y devuelvo la mirada a la ecuación larguísima escrita en mi hoja. Mis ojos la escaneaban una y otra vez ya que cada vez que la leía mi mente divagaba por otros lados.

Como por ejemplo el hecho de que el libro morado ha vuelto a desaparecer, el mismo segundo que Oliver y yo entramos a mi habitación.

Siento la mirada de Oli en mí, por más que yo no lo esté viendo. Sé que quiere que le cuente, pero ¿qué voy a decirle? "ah sí, me estoy fijando a ver si vuelve a aparecer este libro misterioso que desaparece cada 2 horas...". Suena ridículo incluso en mi mente.

Cuando él vuelve a concentrase en su teléfono, aprovecho la oportunidad de su distracción y me tomo el lujo de observarlo más de cerca. Aún no me acostumbraba a su nueva apariencia tan oscura e intimidante. Tiene dos cicatrices en su rostro: una cerca de su ceja izquierda y otra en su mejilla, justo arriba de donde aparecería el más tierno de los hoyuelos si sonriera.

Mi pecho se llena de aire amenazándome con abrir la boca y preguntarle todas las cosas que me he estado muriendo por preguntarle.

—Ya, dilo. — él dice sin levantar sus ojos del aparato entre sus manos. Me reincorporo, no esperando escuchar su voz, mucho menos que dijera algo así como si me estuviera leyendo la mente. — Sabes que puedes decirme lo que sea, ¿verdad?

Esta vez sí me mira, y desearía que no lo hubiera hecho. Sus ojos cargan dolor, desesperación. Como si el solo pensamiento de que yo ya no confiara más en él lo destrozara completamente. Mi mente comienza a hurgar entre las miles de preguntas que tenía para Oliver.

—¿Por qué me dejaste? — las palabras se escapan de mis labios antes de que pudiera procesarlo. Quería decirlas en un tono acusador y demandante, en cambio salen en un tono desesperado y triste, mi voz apenas audible.

Su mirada se pasea por toda mi habitación menos por mis ojos, su pierna salta de arriba abajo impacientemente y sus manos están girando, sacando y volviendo a poner los cuantos anillos que lleva puesto. Esta forma de actuar era muy típica en él. Siempre ocurría cuando se ponía nervioso o cuando no encontraba palabras para decir.

—¿Por qué te fuiste, Oliver? Sin decir adiós, sin dejar explicaciones. Dejando toda tu vida atrás, tus amigos, tu futuro, tu familia. — hago una pausa, el nudo en mi garganta me estaba dificultando hablar. — Dejándome a mí.

Él pestañea un par de veces, sorprendido por mi arrebato de preguntas. Sus ojos se han clavado en algún punto de mi habitación, claramente sumergido en el océano de sus propios pensamientos. Su expresión es algo que no puedo descifrar y me exaspera.

Beyond The RuinsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora