Capítulo 32

65 12 4
                                        

32 - Monstruo

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

32 - Monstruo

Desde pequeña supe que era diferente a los demás, pero no de esta forma. Siempre supe que era la que destacaba con el resto de las niñas de mi edad. Quizás por que mis padres estaban separados, o por que mi único amigo era un varón. Quizás porque no me gustaba el chocolate, o porque me gustaba leer los libros de historia que pertenecían a mis abuelos. Quizás porque vivía en una granja y no me gustaba comprar ropa.

Siempre lo supe, y siempre lo tomé como una pista que me daba el universo para informarme que algún día me tocaría vivir una aventura a causa de mis diferencias. Toda mi vida esperé aquel momento, aquel día o aquella persona que iniciaría mi travesía espectacular.

Pero nunca hubiera imaginado esto. Ser parte de un grupo de criaturas sinicas que hacen cosas más allá de lo que la lógica humana pudiera comprender.

Me encontraba en un estado de incógnita conmigo misma. Sentía como si toda la personalidad que había formado para mi hubiera sido arrebatada de abajo de mis pies y ahora me encontraba cayendo en un vacío de confusión y desesperación.

Lo único que sabía sobre mi era que era un monstruo. Había lastimado a la única persona que parecía brindarle un pequeño destello de luz cálida a mi vida desde que volví a Monde Land. Y lo peor de todo era que lo había disfrutado.

Me sentía físicamente sucia. Tomaba duchas de casi una hora, rasguñando y frotando mi piel en un intento de limpiarme este repugnante sentimiento de culpa que me impregnaba pero nada funcionaba.

El cerebro me pesaba como si estuviera hecho de plomo a causa de todos los pensamientos que me atormentaban, incluso en mis sueños. Tenía la mirada perdida en noventa porciento del tiempo que estaba despierta, pensando en quien soy y que voy a hacer. Y me desesperaba hasta el punto de llorar el no poder encontrar una respuesta.

—Aquí tienes. — una taza de té aparece en mi campo de visión.

—Gracias. — mi voz suena rasposa. No la estaba utilizando demasiado, mi mente ya me hablaba lo suficientemente fuerte todo el día.

—¿Ya has hablado con tu padre? — Luke pregunta mientras se deja caer en el sofá junto a mi.

Asiento, mi vista aún fija en el fuego que quemaba en el hogar delante mio. —Ya se están volviendo, llegarán mañana por la mañana.

Luke asiente sin más, dejando que el silencio se apodere como era de costumbre entre nosotros. Oliver y él han estado tomando turnos acompañadome estos últimos tres días, desde que pasó lo de Ivy.

Beyond The RuinsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora