Mi corazón da un vuelvo tras escucharlo hablar. Cada palabra es capaz de causarme tanta satisfacción como excitación, es impresionante como solo mantiene sus labios sobre la cara interna de mis muslos apenas rozándolos y ya estoy a punto de explotar. Sus soplidos erizan mi piel y los jadeos inaudibles comienzan a salir de mis labios, observo como crea un camino de besos mojados muy cerca de mi sexo, pasa su lengua dando pequeños lametones suaves que me ocasionan un estallido de emociones. Gimo dejando caer mi cabeza hacia atrás y cierro mis ojos abandonándome a sus caricias. La electricidad va en aumento conforme avanza hacia mis labios mayores que atrapa entre sus dientes antes de chuparlos.
Aquello se siente tan bien que no puedo evitar arquearme. Se concentra otro rato ahí, y es cuando siento como sus dedos entrar en acción rozando la humedad que se desprende de mí.
―Tienes un sabor exquisito nena ―escucho sus murmullos eróticos―. Y quiero ser solamente yo, quien disfrute de este paladar.
Continúa paseando sus dedos por toda mi humedad acariciando en círculos esa zona que cada vez la siento más hinchada. El ardor en mi estómago se intensifica y las ganas de llegar al éxtasis nuevamente se afianzan.
―Blake..., por favor ―suplico mirándolo.
―¿Quieres algo? ―pregunta antes de lamer mis labios menores―. Dilo.
―¡Maldición! Sabes lo que quiero ―lo miro frustrada.
Sus ojos verdes se oscurecen, y antes de que lo note, un grito brota de mi boca al experimentar la increíble sensación, que me regala su lengua que chupa y lame con intensidad todo sobre mi coño.
Aprieto mis manos sobre el borde de la encimera y arrugo mis parpados intentando contenerme.
El cosquilleo en mi interior no para de revolotear, así como la oleada de placer que desequilibra mi buen juicio. Chupa con fuerza mis pliegues antes de volver la atención a mi clítoris. Jadeo buscando aire mientras percibo la proximidad de sus dedos que ahora con su lengua no dejan de estimularme. Mi estómago se contrae y con perversión y descaro abro más mis piernas queriendo prolongar el placer. Llevo una de mis manos a su cabello negada a que se aleje escuchándolo carcajear entre lametazos.
―Eso..., se siente..., tan bien ―confieso después de un rato soltando su cabello para tomar estabilidad sobre la encimera.
―Lo se mi amor, sé que lo disfrutas ―se separa solo un poco para obsequiarme es mirada llena de profundidad.
Sus dedos soban y recorren el borde de mi canal ¡Carajo! Esto será intenso. Ya una vez lo experimenté y fue extremadamente exquisito. Mima y con suavidad introduce uno de sus dedos ayudándose con el pulgar que lo mueve sobre mi clítoris. Tapo mi boca reteniendo los gritos que luchan por salir sintiendo el temblor sobre mis piernas conteniendo la respiración.
―No tapes tu boca ―frena su acción ganándose una mirada de reproche.
―No me..., hagas esto...
―No te contengas ―exige reanudando su labor. Gruño haciendo lo que me pide y sintiendo como su dedo se introduce por completo. Lo mueve con suavidad en una especie de vaivén agradable, entrando y saliendo sin parar.
Bombea varias veces, mi coño se humedece con cada minuto transcurrido. La construcción de algo en mi interior comienza a formarse. Ya ni siquiera puedo mantener mis ojos abiertos, simplemente le permito a mi cuerpo disfrutar a plenitud del momento. De pronto mis piernas se contraen y es cuando siento sus movimientos detenerse, sopla ligeramente y vuelve reiniciar su labor de una manera más lenta, haciendo círculos en mi interior. Su lengua se une al juego otra vez retomando la intensidad de sus penetraciones, me retuerzo y me remuevo. Une un segundo dedo a mi orificio muy delicadamente como si temiera romperme, lo deja unos segundos y vuelve a bombear dentro de mi vagina sin parar, hasta que aleja un poco sus dedos dándole paso a su lengua llenando mi cuerpo de explosivos peligrosos.
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Storms (+18)
Romance¿Cómo te preparas para el dolor? ¿Cómo soportas esa extraña sensación de pérdida? Luego de la muerte de su madre, la vida de Brittany Braun tomó un camino lleno de tristeza y de dolor. Para ella fue más fácil rebelarse contra el mundo y su familia...
