Me muevo junto Alice entre las notas profundas de uno de los éxitos de The Weeknd. Llevo mis manos al aire y sacudo mi cadera muy lentamente siguiendo el sonido de la canción, sobre cada compás acaricio los costados de mi cuerpo y cierro mis ojos queriendo olvidarme de todo alrededor. Por un momento dejo que mi cuerpo tome el control de la situación y se balancee por sí solo, así como lo hago en mis ensayos. Simplemente le permito disfrutar del ritmo, mientras el ambiente se carga de diversión. No quiero pensar en Eddie, hace un rato cuando lo morena mencionó que los chicos habían llegado me alarmé, y es que no pretendo hablar con él esta noche.
Unas manos acarician mi cintura provocando que me sobre salte levemente, sin embargo el susto sólo dura unos pocos segundos, ya que con rapidez me relajo al percatarme del dueño de las manos que siguen sujetándome. Harry el chico Wembley se pega a mí con suavidad. Recuerdo perfectamente el día en que lo conocí, fue luego de un partido en el que por accidente se lastimó, aquella vez me topé con él por casualidad y al ver su herida no lo dudé y lo llevé a la enfermería. Desde entonces hemos sido cercanos, aunque a Eddie, nunca le ha agradado verme junto a él y eso el castaño de ojos avellana lo tiene bastante claro.
Muchos en el internado aseguran que busca más que una amistad conmigo, cosa que no ignoro. Realmente es obvio con su trato y en algunos momentos llega a ser abrumador, porque no hay nada más horrible que no sentir lo mismo por alguien que te quiere. Ese precisamente es el mismo miedo que crece en mí cuando estoy junto a Eddie. Nos besamos, y fue un momento además de ardiente bastante especial, pero no ha hecho nada por aclarar aquello, y de eso ya ha pasado una larga semana, además los comentarios de Samanta no ayudaron nada, por no decir que agrandaron mis inseguridades.
―Te ves hermosa por cierto ―escucho sus palabras sobre mi oído.
―Gracias, tú también luces bastante bien ―tomo la iniciativa y me giro enredando mis brazos en su cuello.
Observo como se dilatan sus pupilas y no puedo evitar sentirme alagada ante el efecto que provoco en él. Si la situación fuera diferente y no estuviera loca por Eddie, no dudaría en salir con el chico frente a mí. Su sonrisa es completamente cautivadora y atrayente, sin duda podría acostumbrarme a su cercanía. La canción acaba mientras abanico mi cuello queriendo apartar el calor, que comienza a hacerse más abrumador.
―¿Te gustaría salir un momento a tomar aire? ―pregunta sobre el sonido de la música.
Mis ojos buscan a Alice y al divisarla un poco alejada de nosotras le hago saber con una seña que saldré al jardín. Mi amiga no disimula su curiosidad y me lanza una mirada del tipo « Luego hablaremos » ¡Mierda! Eso significa que tendré que contarle a detalle lo que sea que suceda con mi acompañante.
Harry toma mi mano entrelazando nuestros dedos, mientras me conduce afuera. Honestamente me hace sentir como una perra el querer acercarme a este chico con la única intensión de distraerme, pero no creo que sea una mala idea. Las cosas están yendo demasiado bien y no me gustaría que este momento junto a él fuera interrumpido por mis absurdos pensamientos, además no estamos haciendo nada malo.
Seguimos con nuestro camino hacia la piscina donde nos recibe una noche fresca. Alzo la mirada hacia el cielo nocturno que está siendo de las cosas más bellas que alguna vez haya visto, y tal parece que Harry comparte conmigo ese pensamiento porque es lo primero que dice al seguir mi mirada.
―Bonita noche ―asiento complacida, antes de escucharlo hablar nuevamente y ser guiada por el hasta las tumbonas cerca de la alberca― Aunque siendo honesto, no es nada comparado contigo, estas realmente hermosa..., y sé que ya lo dije...
―Está bien ―levanto mi mano frenándolo, y es que me parece tierno oírlo balbucear― Agradezco tu halago, es lindo sentirse querida.
Mis ojos se abren como platos al escucharme decir eso ultimo con cierta nostalgia, ni siquiera noté el tono es mis palabras. La sonrisa de Harry logra calmar un poco mi momento de torpeza, y es el quien se encarga de alivianar el ambiente.
ESTÁS LEYENDO
Storms (+18)
Romance¿Cómo te preparas para el dolor? ¿Cómo soportas esa extraña sensación de pérdida? Luego de la muerte de su madre, la vida de Brittany Braun tomó un camino lleno de tristeza y de dolor. Para ella fue más fácil rebelarse contra el mundo y su familia...
