CAPÍTULO 1

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Jeon Wooseok golpeó con fuerza la puerta de la habitación de su querido hermano menor para poder despertarlo, pues el chico ya estaba diez minutos retrasado en desayunar y eso no era buena señal en su primer día de universidad. Gracias al cielo lo habían convencido de empacar la noche anterior, pues sabían que lo más probable era que el menor de la familia sufriera al despertarse temprano.

Jeongguk tardó en responder más de lo que al contrario le hubiese gustado, pero cuando abrió la puerta solo recibió un fuerte abrazo y muchas palabras de aliento de parte de su mayor, quien a diferencia de él ya estaba más que aseado y entusiasmado de regresar a su universidad, la cual extrañaba, a decir verdad. Según Wooseok, una vez ingresado en el campus ya no te daban ganas de salir de ahí ni volver a casa, pero el más pequeño no estaba del todo seguro de ello, pues siempre había sido totalmente opuesto a su hyung.

Su madre los esperaba con una cantidad de comida que parecía para diez personas como mínimo, aunque ellos eran solo tres ya que lastimosamente su papá tenía trabajo a esas horas. La señora se mostró feliz y a punto de llorar cuando pudo ver a sus dos hijos ya listos para comer un último desayuno familiar en meses, pues sabía que sus bebés ya no vivirían con ella a partir de ese día y le costaba mucho asimilar que su hijo más pequeño ya había llegado a la misma etapa que su hijo mayor. Wooseok estaba en su tercer año de la facultad de Derecho, mientras que Jeongguk ingresaría al primer año en Música, dos carreras muy diferentes pero que igual llenaban de orgullo a los padres, quienes siempre habían atesorado y priorizado la felicidad y las pasiones de sus hijos.

— No te preocupes, ma. Te llamaré todos los días. — Prometió el más pequeño mientras probaba las delicias que había preparado. Su hermano soltó una risa que llamó la atención de ambos.

— Eso dije yo también en primer año.

— Derecho es una carrera mucho más demandante que música, yo voy a tener algo de tiempo libre. — Aseguró, buscando luego la mano de su madre sobre la mesa para acariciarla como gesto de ternura y promesa. — Te mantendré al tanto de todo lo que pueda. La primera semana es de orientación así que no tendré muchas clases.

— ¡Les va a ir excelente a ambos! Lo sé. Estoy muy orgullosa de ustedes.

Aunque les daba algo de vergüenza lo mimosa que podría llegar a ser la mujer, por esa mañana decidieron acoplarse a esa sensibilidad y ser los hijos más demostrativos y perfectos del mundo para poder darle una buena despedida. A decir verdad, a Jeongguk le preocupaba estar lejos de casa sabiendo que en esos dos años previos en los que Wooseok había estado estudiando, era él la mejor y única compañía para su madre en la mayoría de días, por culpa del exhaustivo trabajo de su papá. Obviamente no culpaba al hombre, lo admiraba de hecho, pero sí le preocupaba que cuando ninguno de los hijos estuviera ahí se volviera difícil para la otra estar sola tanto tiempo. Se había prometido a sí mismo no dejarla tan abandonada, darse su lugar y su tiempo para estar al tanto de las cosas en casa, así que rezaba en sus adentros que le fuera posible. Su hermano había tenido esa intención también, pero al llegar a su lugar de estudio se había sentido tan abrumado que no había podido ser tan atento como Jeongguk sabía que le hubiese gustado, por eso el menor tenía algo de miedo y no dejó de pensar en eso incluso hasta que estuvo frente al edificio de su nuevo campus, el cual estaba rodeado de un gigante espacio verde y muchos más edificios que reconoció como las diferentes facultades de artes.

Jeongguk lamentó enseguida que su hermano no pudiera acompañarlo hasta la facultad, pues le hubiese gustado tener a alguien medianamente de su edad cerca para instalarse y no colapsar de nervios. De todas formas, su madre se mantuvo tranquila y con un perfil bajo para no avergonzar al pequeño, aprendiendo de su experiencia con su otro hijo. La mujer de registro fue súper amable con el muchacho al notar que era novato, así que le tuvo toda la paciencia y hasta conversó con la señora Jeon, quien tenía muchas preguntas para hacer.

byeol (별); pjm + jjkDonde viven las historias. Descúbrelo ahora