49 <3

1.2K 107 11
                                        

La habitación de Jay estaba toda revuelta, camisetas tiradas por el suelo, pantalones encima de la cama y la puerta de su armario abierta, ¡Jay no encontraba ni una sola sudadera! Se estaba congelando pero sus sudaderas habían desaparecido mágicamente.

— Hyung, ¿pasó algo?— dijo Jungwon mientras entraba en la habitación que compartía con su novio al oír como ropa y más ropa caía al suelo.

— Wonnie, ¿has visto alguna sudadera mía? No encuentro ninguna.— pregunto Jay sin notar el sonrojo en las mejillas de Jungwon, quién se aferró al pullover que llevaba puesto.

— N-no.—  murmuró Jungwon mientras salía disimuladamente de la habitación.

— Jungwon, ¿que te dije de coger mis sudaderas? No me importa que lo hagas pero no te las lleves todas.— hablo Jay riendo cuando vio a su novio igualito a un tomatito, abrazando a Jungwon por detrás, dejando pequeños besitos en el cuello de el menor.

— E-es que me gustan mucho y...— susurro Jungwon, soltando leves risitas por el tacto de los labios de Jay en su cuello.— Me gusta que huelan a ti.— dijo bajito, avergonzado y esperando que Jay no lo oyera.

Pero si lo hizo, y su corazón dio un vuelco.

Sonrió y alzó a Jungwon, quién sorprendido trato de bajarse de los brazos de Jay, pero este fue más rápido y dejó al menor sobre la cama, situándose encima de él sin aplastarlo.

Junto ambas frentes mientras su sonrisa seguía en su cara, su mano izquierda fue lentamente subiendo hasta la cara de Jungwon y dejó pequeñas y suaves caricias en su mejilla.

— Así que...te gusta mi ropa porque huele a mí, ¿eh?— susurro Jay, acercando sus labios a los de Jungwon, quién sonrió tímidamente.— Pues a mí me gusta que tú te pongas mi ropa porque así huele a ti, y me gusta todo de ti, desde tu olor a mango, hasta tu graciosa forma de tratar de escapar cuando estás avergonzado.— la sonrisa de ambos se hacía cada vez más grande al sentir la compañía del otro y sus respiraciones mezclarse sin notarlo.

Sin esperarlo, Jungwon junto sus propios labios con los de Jay, comenzando un beso para nada intenso ni salvaje, era suave, calmado y lento, un beso perfecto para ellos.

Jay metió sus manos dentro de la sudadera que llevaba puesta Jungwon, acariciando la cintura del menor, al igual que su estómago.

Estaban en su burbuja de amor.

El beso termino luego de un rato mientras Jay se llevaba el labio inferior de Jungwon entre sus dientes, sin ser demasiado brusco, sonriendo cuando vio las mejillas de Jungwon teñirse de un preciosos carmín.

Se acostó al lado de Jungwon y descanso su cabeza sobre la del menor, dando caricias en su espalda.

— Hyung...¿quiere su sudadera?— susurro Jungwon mientras dibujaba pequeños circulitos en el pecho de Jay, notando como éste negaba.

— Prefiero que te la quedes tu, precioso.— respondió Jay dejando un pequeño beso en el cabello de Jungwon, sintiendo sus párpados pesar debido al cansancio.

Comenzó a escuchar unos suaves ronquiditos por parte de Jungwon, así que sonrió, todo en su pareja era tan bonito, tan lindo, tan especial.

Acomodo a Jungwon entre sus brazos para proceder a descansar él, sin importarle que la habitación aún estuviera desordenada, ahora solo eran él y Jungwon.

¡Hola hola!

buenop pues luego de este capítulo dará comienzo el maratón <3

𝐉𝐚𝐲𝐰𝐨𝐧 𝐝𝐫𝐚𝐛𝐛𝐥𝐞𝐬 ♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora