62 <3

243 30 22
                                        

Jungwon amaba a Jay.

Bueno, tal vez la palabra era demasiado fuerte, pero él realmente lo hacía. Amaba la forma en que Jay lo hacía sentir, cómo sus fuertes brazos se aferraban a su cintura cuando lo abrazaba y lo apretaba contra su cuerpo, la manera en que siempre le hablaba con esa ternura que parecía estar reservada solo para él. También adoraba cómo esas bellas manos rasgaban las cuerdas de la guitarra, creando una melodía hipnotizante que podía dejar a Jungwon cautivado durante horas.

Para Jungwon, no había ser más hermoso que Park Jongseong. ¿Cómo podía alguien ser tan jodidamente perfecto? ¿Cómo podía acelerar tanto su corazón con tan solo una simple mirada?

Jungwon sabía que su amor por Jay iba más allá de la amistad. Había noches en las que no podía dormir, imaginando los delgados labios del mayor sobre los suyos, iniciando un beso que haría que su boca hormigueara por lo bien que podría sentirse ese contacto.

Dios, Jungwon estaba obsesionado. Obsesionado con obtener la aprobación de Jay, con el sonido de su risa, con la imagen de su sonrisa, con su forma de cantar. Pero no le importaba. Podría pasarse horas hablando sobre lo perfecto que era Jay, enumerando sus cosas favoritas del mayor. Incluso sabía cuántas pecas tenía Jay debajo de los ojos, porque siempre las contaba cuando Jay le permitía recostarse sobre su pecho.

Los demás miembros sabían del enamoramiento del líder hacia el estadounidense. A veces bromeaban al respecto, pero otras veces simplemente lo ignoraban, alegando que ya estaban acostumbrados a las interminables charlas de Jungwon sobre Jay.

Jungwon juraba que nunca había sentido algo así. Pero Jongseong tenía algo que despertaba cada fibra de su ser, algo que lo inquietaba. Jay podía jugar con su corazón a su antojo si así lo quisiera. Podía desarmarlo con tan solo tres palabras.

Jay era su debilidad. Y Jungwon realmente esperaba que el mayor nunca lo descubriera.

Aquella tarde, Jungwon estaba recostado en la cama de Sunoo, quien escuchaba atentamente lo que el líder le comentaba.

—Y la manera en que toca la guitarra… Dios, Sunoo, es perfecta. Mueve las manos con tanta fluidez y crea un sonido tan maravilloso que me deja tonto durante minutos —dijo Jungwon, cubriéndose la cara con ambas manos—. ¿Cómo me he enamorado tanto de él?

Sunoo solo sonrió y se acostó a su lado, mirando al techo.

—El amor no tiene fronteras, Jungwon. El amor no se mira, se siente, y aún más cuando está junto a ti. —Sunoo estiró un brazo, como si quisiera alcanzar algo muy lejano—. El amor no tiene que ser perfecto, solo verdadero. Y sé que lo que sientes por Jay es genuino y verdadero.

Jungwon suspiró.

—A veces me da asco que seas tan listo —dijo, provocando una carcajada de Sunoo—. En serio, quiero decirle lo que siento. Pero tengo miedo. Llevamos siendo amigos mucho tiempo. ¿Y si él no siente lo mismo? ¿Y si me odia después?

Sunoo lo miró, chasqueando la lengua.

—Jay está enamorado de ti hasta las trancas. Te mira como un bobo enamorado y siempre suspira como un idiota cuando te alejas. Es imposible que te rechace. Además, tendría que estar loco para rechazar al mismísimo Yang Jungwon.

Jungwon sonrió.

—¿Lo dices por mi increíble y maravilloso encanto? Ya sé que soy irresistible.

Sunoo respondió con un golpe en el brazo, lo que provocó que ambos rieran.

—A lo que quiero llegar es que deberías arriesgarte, Jungwon —retomó Sunoo, apoyando la cabeza en su mano para mirarlo mejor—. A veces vale la pena arriesgarse.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Dec 31, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

𝐉𝐚𝐲𝐰𝐨𝐧 𝐝𝐫𝐚𝐛𝐛𝐥𝐞𝐬 ♡Donde viven las historias. Descúbrelo ahora