SPOILER: No puedes leer está novela sin haber leído su parte anterior.
(PRIMER BORRADOR)
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Parte 2 de la Bilogía DYALAN
JUVENIL - DRAMA - ROMANCE
Portada por: @ash.quintana (Instagram)
«Le rogó a Dios que le concediera al menos un instante para qu...
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ALAN THOMPSON.
(***)
CELOSO
Me quedé estático. Me guiñó el ojo. ¿Por qué había hecho eso? ¿Me estaba cayendo? «No te creas tan importante, querida. Debe haber algo que lo llevó a hacer eso. Debe ser un plan con un fin». Miré a Camila que estaba a mi lado y levantó el pulgar. Sin duda era un plan de ellos dos.
—¿Y esto? —Estaba furioso. ¿Qué se suponía que estaban tramando esos dos?
—Pues que te fue bien, Alan. ¿No estas feliz?
—Pero esto es trampa —susurré. Ella apretó los labios. Revisó que nadie estuviera muy interesado en nuestra conversación—. Claro que me gusta tener una nota alta. ¿Pero cuál es el truco?
—Mira, Alan, esto solo es una muestra de gratitud de parte de los dos por lo que estás haciendo. Por hacerte pasar por mi novio. Por guardar nuestro secreto —ahí estaba el truco de todo eso—, por no decirle a la esposa de él.
—No quiero que me compren, Camila. Sabes bien que no estoy de acuerdo con su relación. Pero no soy nadie para prohibírtelo. Es tu vida, tu cuerpo. Pero si me llego a enterar de que él te ha lastimado, ten por seguro que le contaré todo a su esposa y tus padres. Camz, ten cuidado con todo esto. Ni siquiera sabemos quien es la esposa de él. Por favor, se precavida. Y, dile a Carlos que me deje la nota verdadera, no quiero estar debiéndole nada a él.
Camila prometió ser una chica buena y no dejarse lastimar. Después de clase, la acompañé a su casa donde sus padres para la cena. Ellos siempre eran muy cordiales, y yo me sentía muy mal fingiendo todo aquello. Camila guardó la promesa de no besarme ni hacer algo muy comprometedor. Cuando nos despedimos, ella juró decirle a Carlos que me cambiara la nota.
Estaba cansado ese día. Me preocupaba lo que llegaría a pensar Dylan. ¿Qué pasaba si alguien le contaba lo que yo estaba haciendo? No quería que él me odiara. Pero también se me hacía difícil decírselo. ¿Qué iba a pensar? Sobre todo porque estaba pasando por un momento muy duro.
Esa noche no se lo diría tampoco. Me lo guardaría hasta que Camila solucionara todo y después haría como si eso nunca hubiera pasado. No haría que Dylan se enterara. «Sabes que eso no puede salir bien, ¿verdad?».
—Cállate. Yo sé bien que puedo hacerlo.
Antes de entrar al apartamento, me encontré con el compañero de habitación de Brady. Lo estaba buscando otra vez. Se le notaba lo mucho que le torturaba no tener noticias. Había desaparecido por dos días. Sin embargo, en ese justo momento me cayó una llamada del desaparecido. Era para informarme que, del sitio donde él trabajaba, querían saber de mí. Ellos hablaron un momento. Luego, entré.
—Buenas noches, mi amor.
Dylan sacó la cabeza desde la cocina. Tenía una sonrisa gigante en el rostro. ¿Por qué esa sonrisa siempre me sacaba otra? Volvió a la cocina y lo seguí. Había un olor delicioso. Dylan revolvía algo.