SPOILER: No puedes leer está novela sin haber leído su parte anterior.
(PRIMER BORRADOR)
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Parte 2 de la Bilogía DYALAN
JUVENIL - DRAMA - ROMANCE
Portada por: @ash.quintana (Instagram)
«Le rogó a Dios que le concediera al menos un instante para qu...
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ALAN THOMPSON.
(***)
Charla con Derek.
Estuve con un nudo gigante en el estómago. No me podía tranquilizar mientras esperaba noticias de Dylan. Recuerdo la forma en que corrí hacia él dejando atrás a los demás. No me importó lo que ellos pensaran. No iba a permitir que la vida me quitara al amor de mi vida otra vez. No. Recién lo había recuperado, no era justo que pasara eso. Debíamos tener un final feliz.
Recuerdo llegar a su lado y tomarle los signos. Todo estaba bien, pero él estaba inconsciente. ¿Por qué yo no podía parar de llorar? Después se lo llevaron en la ambulancia y desde eso estuve dando vueltas en la sala de espera.
Luego me dijeron que no era nada grave que Dylan se había descompensado y que la falta de sueño lo había dejado muy débil. Esperé que se despertara para poder verlo. Ni siquiera me sorprendió que el hombre que nos interceptó, era mi guardia personal pagado por mi abue.
Entonces, llegó Nina y fue a la primera persona que él quiso ver apenas despertó. Me sentí como un tonto sentado en la sala de espera. Tenía ganas de llorar con fuerza. Contaba los segundos en los que ella atravesara la puerta y dijera que yo podía entrar, pero cada vez se hacía más larga la espera. Gracias al cielo llegó mi hermano un rato después y me llevó a fuera del hospital para despejar mi mente.
—¿Cómo estás? —preguntó. Sentí el peso de una lágrima caer por mi mejilla. Siempre fui vulnerable a él. Había tantas cosas que decirle, tantas cosas que había dicho yo y él parecía el mismo. Tenía esa habilidad de hacerme sentir como en casa—. Tranquilo, hermanito.
—Fui un tonto. No debí aceptar a fingir ser el novio de Camila. No debí de ocultarle a Dylan lo que pasaba con ella. Es que debí escucharlo y dejar todo. —Recordé la forma en que me miró, la forma en que pareció decepcionado de mí y lo comprendía. Él había puesto mucha fe en mí. Yo había jurado que siempre le diría la verdad y lo engañé—. Me siento estúpido. Es mi culpa siempre que le pasan cosas malas. Es mi culpa. Como dijiste aquella vez: si no hubiera sido por mí, él no sufriera tanto.
—Tranquilo, Alan. No pienses en las tonterías que dije. —Él me pasó un brazo alrededor de la cintura. No supe controlar mis impulsos y ese abrazo me llenó de un sentimiento de debilidad que comencé a llorar con más fuerza—. Solo intentabas ser un buen amigo con ella. Sé que siempre has sido así: entregas todo por las personas que haces cercanas a ti. Y nunca sabes decir no.
—Me odio por ello. Si hubiera sabido cuando parar, entonces él no estuviera ahí internado. Juro que está muy molesto conmigo.
—No, Alan. —Yo me escondí en su cabello para poder llorar—. Dylan te quiere, yo he visto como él te mira. Parece que para él no eres más que un sol. He hablado con él. Me lo ha dicho tantas veces. Estará confundido, pero entenderá.