¶¶ dónde T/n está embarazada de nadie más y nadie menos que Hugh Ransom Drysdale.
Hugh Ransom Drysdale y T/n Cabrera tienen un pequeño encuentro.
De ese pequeño encuentro T/n se entera que esta embarazada, algo que no creía capaz, pero al enterarse...
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—oye ¿a que se debe tu ocurrente aparición?— pregunto Jazmín siguiendo el paso de Ransom, el cual solo bufo.
—magia— comentó Ransom mientras buscaba a su abuelo con la mirada cada que pasaban por alguna habitación.
—no ya encerio— comentó ella observándolo.
Ransom hizo una gesto de alivio al ver a su abuelo en su recamara con Marta, los cuales estaban hablando. Harán estaba en la cama sentado y Marta en el suelo.
Este se adentro no sin antes cerrar la puerta en la cara de Jazmín.
—oye maleducado!!!— grito ella a la puerta.
El cerron de la puerta y el grito de Jazmín llamó la atención de Harlan y Marta.
—hum, yo vengo hablar con el abuelo— dijo Ransom a Marta.
—claro los dejo solos— comentó Marta saliendo no sin antes darle un apretón de manos a Harlan.
Ransom siguió con la mirada a Marta, hasta que esta salió, volvió su vista a su abuelo el cual no le prestaba ni la más mínima atención.
—valla entrada épica— se burlo Harlan y Ransom sonrió.
—es de familia— comentó sin acercarse.
—¿como hiciste tu aparición repentina?— pregunto el y Ransom suspiro.
—vine a disculparme— murmuró con vergüenza, más Harlan lo vio repentinamente sorprendido.
—¿a disculparte? ¿Tu?— pregunto con sorpresa.
—igual que T/n.... Ahg— se quejo metiendo sus manos a su saco.
Odiaba que le preguntaran lo mismo dos veces.
—hum.... Venía a disculparme por gritarte— comentó.
Harlan abrió la boca con más sorpresa.
—bueno, bueno, ¿a ti que te pico?— pregunto.
Primero agradece, y pide las cosas con amabilidad, ¿ahora se disculpa? ¿Que sigue?.
—¿no habías escuchado la palabra lo siento acaso?— pregunto Ransom con molestia.
—vamos de nuevo...— murmuró Ransom con irritación. —solo acepta mi humilde disculpa— comentó.
—aceptada— comentó el y Ransom sonrió con tranquilidad. —¿ahora no golpeaste la pared?— pregunto burlón examinando sus manos limpias sin ningún raspón.