El cuerpo humano tiene ese "Algo" que pocos pueden describir, le llaman sentido del tacto y se encuentra en cada uno de nuestros órganos, funciona como una señal de alarma, que nos avisa cuando algo no esta bien con nosotros mismos. Y también funciona como alguna clase de entretenimiento, permitiendo que experimentemos una serie de sensaciones que nos resultaran agradables y atrayentes.
Aunque son pocos los casos de las personas que no pueden sentir ni dolor ni gozo debido a no tener este don consigo, lo cierto es que también hay sensaciones que solo cierto tipo de personas pueden experimentar y una de ellas es Cindy, o al menos lo sintió hacia poco mas de cinco años, cuando estaba aproximadamente en la semana dieciocho de su primer embarazo.
Ella regularmente recordaba ese momento, había pasado las semanas anteriores con diferentes preocupaciones, desde como reaccionar a síntomas como los mareos o vómitos, controlar su nueva dieta o pensando en nombres para esa nueva persona que apenas estaba comenzando a formarse; su barriga apenas se notaba pero era evidente para el resto de mujeres que trabajaban con ella, desde la maestra Gardevoir quien fue la primera darse cuenta, hasta las chicas humanas que la felicitaban y pedían tocar su pequeña cúpula afelpada.
Era una sensación tan nueva para ella el saber que en su interior estaba formándose una pequeña persona o un diminuto pokemon, que era normal ver como ocasionalmente pasaba una palma arriba y abajo de esa pequeña curva materna, siempre había emoción en su mirada y alegría en sus ojos mientras daba esa dulce caricia al ocupante de su vientre, aunque a veces habían distintos sentimientos en ella, unos alejados de los cambios de humor relacionados a su embarazo.
Había ocasiones en los que sus orejas mostraban tristeza o daba a entender que estaba preocupada cuando empuñaba y relajaba la mano que no estaba en contacto con su barriga, todas las madres sienten miedo de lo que pueda pasar en ese pequeño lugar que no pueden ver, al que parece que solo los médicos pueden acceder cuando escuchan los latidos del bebé o cuando encienden la maquina de ultrasonidos. A ella, claramente no le gustaban los hospitales, las malas experiencias del pasado que involucraban a su madre le generaban mas pánico del que era saludable para una mujer en su estado.
—Te noto preocupada cariño —Era su esposo intentando empatizar con ella —¿Pasa algo, necesitas ayuda con algo?
—Yo... es solo que me preocupa el bebé —Menciono pasando a soltar los cubiertos para frotar todo el borde inferior de su abdomen extendido.
Era de noche y cabe aclarar que estaban cenando en familia, en esa pequeña mesa cuadrada donde marido y mujer estaban uno frente al otro y el hijo mayor entre ambos. Cindy dio indicios de preocupación pues su plato era el que tenia mas comida de los tres, no había tocado su ensalada y apenas había comido un poco de la pasta.
—Estuve leyendo que debió empezar a moverse la semana anterior, me preocupa que aún no siento nada.
—¿Segura? quizás si se ha movido pero lo confundes con algo mas.
—No lo creo, es... una experiencia nueva para mi, pero sé que debe sentirse completamente diferente a cualquier otra reacción en mi cuerpo.
La preocupación en esas palabras retumbaba en la mente del esposo, quien recordaba haber escuchado las mismas frases algún tiempo atrás, pero no quería mostrar esa ansiedad y temor que ya se estaba transmitiendo de la madrastra al hijo que ambos ya tenían, el cual se encontraba curioso por la charla de los mayores.
—De seguro esta durmiendo —Interrumpió a los dos —El abuelo me conto el otro día como la maestra Cindy se la pasaba durmiendo cuando era una bebé, ni siquiera hacia escandalo, solo bostezaba y hasta roncaba.
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Maternidad Pokémon
RandomEs una recopilación de historias pokefilicas cortas, que pueden ir de un único capítulo o ser varios. Donde el tema principal va de narrar la relación de diferentes parejas (generalmente humanoXpkmn). Como verán por el título y la portada, parte fun...
