Intercambio Secreto Parte 3

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Muchos dicen que este es el ultimo paso en las relaciones... ser novios, ir al altar y luego tener hijos... mis hormonas y las de ella pedían a gritos que nos saltáramos el paso dos.

Y ahí estábamos, haciéndolo en la mesa del comedor como cualquier cosa... y de repende... empujar todo lo que tenia dentro de ella, sentir como nuestros órganos palpitaban uno dentro del otro mientras dejaba esa pequeña inundación blanca dentro de ella... era increíble y... extraño al mismo tiempo, si lo piensas bien es algo natural, pero si lo piensas de mas hasta se vuelve un poco raro.

De cualquier forma, ya estaba hecho y fin, solo decidimos darnos un beso ligero y quedarnos ahí, en esa misma posición por algunos minutos sin decirnos nada mas que solo dándonos besitos. 

Pasaron un par de días con eso, verdaderamente me gustaba como llevábamos las cosas. Nada muy a los extremos como hacernos cariños con ramas, pero tampoco tan sentimental como dedicarnos tantos cariños físicos. Igual había un beso, un rose o alguna clase de cariño físico como caricias pero estaba bien, parecía que nuestra temperatura estaba bien, ustedes entenderán a lo que me refiero de eso.

Pasado el primer mes todo fue tranquilo, entrene ese pokemon que dejaron a mi cuidado, varios otros entrenadores iban y venían, comprando diferentes objetos o pidiendo varios favores. LA cantidad de productos y servicios eran grande en ciertos días y en otros era simplemente nulo, como si no se hiciera casi nada en ese aspecto. 

Pero cuando el mes por fin termino pude entregarlo a su entrenador, él me miro y... solo pago por todo y se fue sin mas. No se por que seguía poniéndome nervioso si todo eso ya era algo del pasado, ya era algo que no tenia mayor relevancia. Ni siquiera debería tener idea de que algo no andaba bien, yo igualmente ya ni debería por que recordar todo esto pues era un tema viejo sin relevancia alguna para esta vida. 

Al mes siguiente, o sea el mes dos de toda esta locura yo... yo empece a sentir esa extraña necesidad de volver a repetir los actos sexuales, era comprensible sabiendo que me había abstenido mucho desde la ultima vez.  Pero ella parecía conforme con todo, ni siquiera rogó como en antiguas ocasiones. Esa noche, tomando en cuenta que llevábamos un buen tiempo durmiendo juntos decidí ponerme en la iniciativa y permitirme acercarme por la espalda, abrazar su cintura y arquear me contra ella, haciendo que se pusiera tensa en ese acto; estábamos a oscuras solo con una tenue luz proveniente del pasillo, pero era la suficiente como para ver que ella levanto la mirada, y con cierto rubor me sonrió, relajando su rostro y bajando su mano hasta su entrepierna. 

Tenia mi mano en su cadera por lo que sentí como la suya paso rozando mis dedos hasta tocar el borde de sus bragas, acto seguido: ella se movió un poco bajo las sabanas y se acomodo boca arriba para luego sacar ambos brazos de la cobija y mostrar entre sus dedos su ropa interior; luego la arrojo sobre mi cabeza al otro lado de la habitación. Rápidamente me abalance sobre ella para besarnos apasionadamente, estaba completamente sobre ella y ella solo movía de vez en cuando sus rodillas o sus manos sobre mi, y entre tantos besos pude notar al tomar distancia que estaba entre sus piernas, podía sentirlas alrededor de mi y cierta parte mía ya estaba haciendo contacto con la suya. Ambos nos sonreímos y pude notar como ella mordía su labia cuando me quitaba los boxer.  

Cuando por fin había comenzado a penetrarla, solo lo note de reojo, pero parecía como si sus pechos hubieran crecido un poco... y eso me gusto de cierta forma, por lo que hice a un lado ese pelaje blanco para dejar ambos al descubierto y poder verlos rebotar mientras estando sobre ella iba y venia en su interior. debo admitir que ese movimiento era hipnótico, no podía evitar el detenerme para darle un ligero masaje a sus pequeños pero bellos y hermosos pechos de forma tierna... bueno, no tan pequeños ahora, pero con la misma suave y grumosa textura que me encantaba.

Lo siguiente que recuerdo de eso es que desperté el día siguiente, con la característica sensación pegajosa de haber sudado tanto anoche. Me bañe y prepare para el día a día que vería toda esta semana.

Y así empezó a volar el tiempo, de nuevo solo dedicándonos picaras miradas o lanzándonos besos, demostrándonos cariño con gestos como preparar la comida favorita del otro o envolviéndonos en un abrazo a la hora de dormir. Llegando el tercer mes pude notar que ella subió de peso ligeramente, que su pecho creció y... no me culpen por lo ultimo, todos dedicamos mas de una mirada al escote de nuestra pareja en algún momento. Pero en serio, pude notar que desarrollo alguna clase de dependencia a acariciar levemente la parte baja de su vientre, era de esperarse lo que pasaría en los mese siguientes. 

Durante estos meses ella comenzó a comer cantidades moderadas extra o era raro verla sin alguna clase de bocadillo. Pero trataba de no pensar en eso mientras atendía mis labores diarias; para las noches ella prefería dormir boca arriba o acomodada de una forma rara sobre mi o completamente alejada de mi, incluso tendía a irse a dormir a otra parte. 

Pasamos un gran tiempo sin ninguna clase de contacto sexual y en este tiempo solo podía pensar que la había embarazado, era hasta claro con esa barriga redondeada y esos pechos redondos y mas grandes de lo que recordaba... y me entusiasmaba esa idea, hasta la había pensado en un futuro, con su ultima evolución y embarazada de nuevo mientras yo jugueteaba con nuestros hijos... pero a veces pensaba que serian si fennekin o humanos, era una cosa que quería responder rápido y eso le agregaba emoción al asunto cada vez que le dedicaba una mirada a su maternal cuerpo. 

Pasados los meses nuestras relaciones sexuales parecieron decrecer de la manera exponencial en la que ella crecía. Y no me importaba, prefería dedicarme mas a un amor romántico que a otra cosa. Pero esta vez aun mas oculto que antes, ella no salia para nada cuando la tienda estaba abierta, pues no creo que algo como ella fuese normal ahí afuera ante la vista de todos. 

Debo admitir que... ella era mas hermosa ahora que antes, me gustaba pero era raro que disfrutaba en cada mirada, pues no duraría para siempre y así fue, pues llegando al ultimo mes pude verla con ciertas molestias, con una mirada cansada y fatiga en cada cosa que hiciera sin importar que tan mínimo fuera. Y esa noche cuando me iba a acostar pude ver como ella se movía de formas un tanto incomodas sobre nuestra cama.

La ayude a ponerse en una pose mas cómoda, sabia lo que estaba pasando pero creo que ella no. ahora, ambos sentados sobre la cama y con la espalda recostada contra la pared, nos encontrábamos a la espera de lo que debería pasar. Cubiertos en las sabanas podíamos consolarnos, darnos ánimos y esperar mientras ella daba a luz entre llantos y gemidos... pero eso tardo toda la noche, incluso aun sintiéndome mal por ello, sintiendo culpa de vez en cuando pero... me dormí junto a ella cuando mas ayuda necesitaba.

La mañana siguiente me despertó un extraño ruido, uno que llevaba mucho tiempo sin recordar. y cuando abrí los ojos los dirijo inmediatamente a Braixen y nuestro Fennekin. Eso respondía a la pregunte que me había hecho hace tanto y me calmaba un poco pues todo había salido bien, aunque me hubiera dormido en un momento tan importante pero... todo resulto bien.

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