Han pasado un par de días desde aquella calurosa merienda que nuestro protagonista se propusieron hacer un viaje corto a un lago para refrescarse un poco.
Al principio era solo una idea pasajera que surgió por el calor y la incomodidad de Aura ante tal clima, pero a medida que pasaron los días se fue convirtiendo en una realidad. Fueron a comprar trajes para natación, compraron algunas bebidas naturales y las frituras que tanto le encantan a esa futura madre. Todo lo que les faltaba era un modo de llegar, y por suerte una vieja amistad les había dejado encargada una furgoneta peculiar.
Rick había ido a traerla al estacionamiento del edificio donde vivía aquel amigo suyo, Francis, el dueño de la Ninetales Alola.
—Entrar, conectar la batería y sacarla para que el motor se caliente por unos minutos —Se repetía las instrucciones para tomar algo de valor, no era un profesional pero tampoco se trataba de su primera vez conduciendo.
—Fácil, es fácil —El miedo en cada palabra, solo era eso, miedo de tocar un vehículo prestado y pensar que por algo podrían arruinarlo.
Cuando finalmente llego frente a ese vehículo, lo primero que hizo fue abrir las puertas y levantar los asientos para ver el motor y conectar la batería, también lo ponía nervioso ver el asiento del copiloto, tres personas iban a sentarse ahí mismo más tarde ese día.
Pero eso no arruinaría su viaje al lago, aunque hubieran tenido poca preparación, aún tenían que cumplir con ese pequeño viaje para relajarse un poco, recordemos que Aura viene del bosque y Rick es un fanático del camping y el senderismo, conectar con la naturaleza era una prioridad para ambos en este momento donde más y más tensión se acumulaba por la inminente llegada de los bebés.
Rick simplemente da un largo suspiro mientras colocaba todo en su lugar luego de dar la revisión preliminar del vehículo y sus componentes, era momento de revisar si la caja de cambios se encontraba en neutro y revisar la presión en los pedales antes de girar la llave, ese pequeño trozo de metal que movería grandes cosas dentro de un rato...
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Un par de momentos después, Rick ya estaba fuera del estacionamiento, conduciendo la vieja camioneta de Francis por las calles de la ciudad para tomar algo de confianza, ya lo había hablado con el dueño del vehículo y aunque se sentía listo para manejar, la verdad era que aun estaba tenso, los nervios le ganaban de solo pensar que era una furgoneta prestada donde transportará a toda su nueva familia, una labor de gran responsabilidad que no lograba transmitir a medida que apretaba el volante con sus manos sudorosas.
Aunque el viejo vehículo le respondió bien, los cambios eran suaves, las piezas eléctricas parecían en orden y giraba bien en las curvas... curvas como las que estaba a punto de mirar a medida que se acercaba al frente de su edificio, donde una gardevoir lo esperaba con algunos objetos metidos en unas canastas.
Claramente era Aura, esta vez llevaba un vestido largo de verano, de color azul cielo y con un patrón como de gotas de lluvia en contornos de hilo blanco era adecuado para la ocasión, aunque no para ese cuerpo maternal que ella sentía tan hinchado, con sus caderas más amplias, sus muslos regordetes y su viente que junto a sus pechos lograban estirar esa tela hasta casi su límite.
Ella logró percibir que Rick se acercaba porque reconoció el vehículo, se apuro a ponerse de pie y saludarlo mientras se detenía frente a ella.
—Vaya, no pensé que fuera verdad eso de que pudieras mover esa clase de máquinas —Ella expresó eso mientras se agachaba ligeramente para tomar y doblar el banquillo plegable donde lo estaba esperando.
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Maternidad Pokémon
RandomEs una recopilación de historias pokefilicas cortas, que pueden ir de un único capítulo o ser varios. Donde el tema principal va de narrar la relación de diferentes parejas (generalmente humanoXpkmn). Como verán por el título y la portada, parte fun...
