Capítulo 6 Esclavos.

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La descarga eléctrica volvió a cruzar mi cuerpo y rugí.

-¡Basta! ¡Basta!-Emily intentaba zafarse del agarre de los guardias, pero estos le habían puesto el collar y sus poderes no funcionaban. La lanzaron al suelo como un despojo.

-¡Emily!-Olivia intentó ir hacia ella, pero otro guardia la cogió del pelo y la puso en pie.-¡Suéltame!

Mi tío apareció corriendo desde su despacho.

-¡¿Pero qué hacéis?! ¡Soltadlas ahora mismo!

Otro guardia lo inmovilizó y le tiró al suelo, poniéndole el collarín. Intenté zafarme, lancé zarpazos al aire, los guardias enfurecidos se ensañaron conmigo, descarga tras descarga, me hice un ovillo en el suelo del dolor.

-¡La vais a matar! ¡Parad!-Theo intentó zafarse pero le golpearon en la cabeza. Escuché a Chris gritar desde lejos, la barrera que vibraba con cada golpe que él lanzaba.

-¡Soltadla! ¡Soltadlas!-Gritaban desde la cafetería.

Sentí cómo me ponían el collar y toda mi fuerza se iba, me sentía cansada y me costaba hasta respirar. Me agarraron desde la espalda por la ropa y nos arrastraron fuera del instituto.

-Virgen santísima.-Rosa miraba todo desde la cafetería, en pánico.-¿A dónde se los llevan?-Le gritó al guarda, que la miró con una horrible sonrisa.

-Son un peligro, tienen que estar bajo control.

-¿Bajo control? ¡Pero si son unos críos!

-Son una amenaza para todos, no son capaces de controlarse y obviamente están bajo el control mental de estos-señaló a los licántropos y a los vampiros con la cabeza,-es la única forma de garantizar la seguridad.

-¿La seguridad? ¿Pero de qué narices me estás hablando?-Bramó Ismael.-Ellas no están bajo el control de nadie ¿de qué me estás hablando?

Chris se dejó caer contra la mesa, sentado.

-Creen que fuimos nosotros ¿verdad? Piensan que las controlamos.

-¿Que las controlamos?-Sammy miraba sin comprender.

-Sí, creen que están bajo el influjo de los lobos y los vampiros, que son unas descarriadas.-Prosiguió.-Les escuché hablarlo esta mañana.

Tiraron a Max hacia el comedor, la barrera se abrió el tiempo suficiente como para que nadie pudiera salir. El licántropo chocó de pleno contra una mesa, pero se reincorporó a toda velocidad y se pegó a la barrera.

-Escúchame bien, como le hagas algo os juro que saldré de aquí y te despedazaré, sucia rata.-El guardia se rió y le ignoró.-¡Hijos de puta!

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora