Capítulo 99 Todo cuento tiene su principio y su final

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Caminé por el jardín, era completamente piedra y plantas. Algunas flores eran casi más altas que yo. Me había vestido con ropa de calle, unos vaqueros y un jersey de lana, dado que allí siempre hacía frío por la noche, daba igual si era invierno o verano.

Caminé hasta llegar a un parterre con rosales de colores variados. Su perfume era intenso y dulce. Me quedé observándolas en silencio.

-¿Cual te gusta?

-La roja, es preciosa.

Él se acercó y arrancó la flor, se dio la vuelta y se inclinó para dármela.

-Gracias su majestad.

-De nada, guardia real.-Me apartó el pelo tras las orejas.-Pensé que no vendrías.

-¿Por?

Se encogió de hombros.

-Ahora que soy rey, pensé que te daría pánico acercarte a mí.

-No, no ha cambiado gran cosa, salvo que ahora vas mejor vestido.

Él me miró con el ceño fruncido pero sonriente.

-Auch, eso duele, ¿cómo puedes hablarle así a tu rey?

-No sé, puede que de tanto verte ya no sienta temor de tu ira.

Él se rio.

-De mí nunca tienes que sentir temor, Ali.-Me sujetó por la cintura y me atrajo a si. Me besó, un beso suave y dulce.-Me moría de ganas por hacer eso.

-¿Te lo impedía el traje de guardia o la corona de rey?

-Me lo impedía que había demasiado público para mi gusto. Solo quiero tenerte para mí Alice.

Me reí.

-¿No está prohibido que un Rey salga con una simple guardia?

Él frunció el entrecejo mientras sonreía.

-¿Mi padre no te habló de cómo conoció a tu madre?

Asentí.

-Sí

-Pues no te dijo que le gustaba mucho.

-Sí

-Le gustaba, hasta que apareció mi madre, era una guardia en pruebas que venía de otro reino, se había tenido que ir por motivos personales y llegó aquí. Mi padre estaba colado por tu madre, pero cuando apareció la mía, todo desapareció para él. Solo la vio a ella.

-Con lo bonita que es mi madre.

-Ciertamente, lo es

Caminamos entre las flores y los parterres, me cogió de la mano y me besó el dorso.

-Alice, siempre me has gustado desde que te he conocido, ahora eres guardia y yo rey, sé que no estás segura, que aún no confías en mí del todo y lo entiendo pero, realmente me gustaría empezar algo contigo y si me das la oportunidad yo

-Salgamos.

-¿Qué?

-Salgamos, como pareja.-Respiré hondo- me gustaría volver a intentarlo y como veo que tú también quieres y ahora vivimos en el mismo castillo

-¿Lo dices en serio?-Me giró para mirarle a los ojos.

-Sí, lo digo en serio, me gustas, me gustas desde el primer día y por mucho que me intente separar de ti no lograré hallar esa felicidad, si no es a tu lado. Además no está demás darse una segunda oportunidad.

Me cogió de la cintura y me besó.

-Te adoro, te quiero. Alice Douglas, te quiero.

-Te quiero Christopher Van Vlad.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora