Capítulo 27 Ira.

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Ágatha llegó al descampado, miró la fosa y luego a la mujer. Se abalanzó sobre ella sin dudarlo, podía ver el fuego y olía la sangre y los cuerpos quemados. Su Ali, ¡Su Alice! Se lanzó sobre la mujer, cobró su cuerpo de bruja y sujetó a la otra por el cuello, cayendo ambas de espaldas y rodando.

-¡¿Dónde la tienes?! ¡¿Dónde está?!

-Muerta...-Bramó la enloquecida mujer.

Emily movía los cuerpos en todas direcciones, como títeres. Los lanzaba contra la horda de enloquecidas arpías que se abalanzaban sobre los alumnos. Ismael arrancaba cabezas y las amontonaba, los vampiros prendían fuego a los cadáveres. El rey y la reina encabezaban la lucha. El instituto pasó a ser un campo de batalla. Brujas luchaban contra lobos y vampiros. Theo subido a lomos de Max lanzaba hechizos a diestro y a siniestro. Emily usó a Ismael para propulsarse y coger a una de las brujas que levitaba desde el tobillo. La mano cicatrizada la sujetó con fuerza

-¡Ignis!

La mujer chilló al prenderse en llamas.

Olivia se abría paso a base de grandes bocanadas de fuego. Jamás había visto tantas brujas reunidas en su vida, ni pensó que hubiera tantas en la faz de la tierra, por más que quemaba algunas, otras aparecían en su lugar. Era imposible detenerlas. Buscó a Emily con la mirada, ambas conectaron al instante. Corrieron una en dirección de la otra. Ismael y Sammy liberaban su camino para que pudieran juntarse. Brujas intentaron lanzarlas, quemarlas e incluso convertirlas en piedra. Pero nadie pudo evitar que se juntaran al fin.

-Hermana

-Te extrañé.

Se cogieron de las manos, los licántropos que estaban cerca acataron la orden de Ismael y formaron un círculo a su alrededor. Gruñían y atacaban a todo aquel que se acercaba. Emily miró los cuerpos, haciendo que se pusieran en pie, mientras que Olivia, con su mano firmemente sujeta a la de su amiga, les envió corrientes de fuego. Los cuerpos comenzaron a escupir llamas a su alrededor, como una barrera infranqueable.

Mara miró la escena con los ojos como platos, jamás había visto un poder similar unido como el suyo. Normalmente las brujas trabajaban individualmente, rara vez se juntaban para hechizar, pero allí estaban ellas dos, levantando muertos y haciéndoles lanzar fuego por sus bocas, como lanzallamas.

-Es aterrador...-Murmuró el rey.

-Es increíble...-Dijo ella.-Cuanto poder cuanta fuerza

Capítulo 28 Cruzar la línea.

Ulises regresó a la habitación, dentro del edificio apenas quedaba nadie, todo se estaba desarrollando en el exterior. Como le había indicado Chris, había sangre en el almacén, docenas de bolsas, cogió todas las que pudo y las subió a la habitación, se arrodilló junto a la bañera llena del líquido espeso negro. Levantó la cabeza de Nina y le puso la bolsa de sangre delante. Esta no reaccionaba.

Abrió la bolsa con sus propios dientes y dejó que el líquido se vertiera por la boca de la joven vampira, al principio no reaccionó, pensó que era demasiado tarde, pero de pronto ella abrió los ojos como platos y comenzó a beber sin descanso. Hasta que vació la bolsa por completo.

-Respira, Nina, respira.

Ella tomó bolsa tras bolsa, recuperando el brillo en su piel, la fuerza y el color en su pelo. Miró a Ulises, podía ver la ira en sus ojos.

-Voy a puto matar a esa zorra.

Ágatha luchaba con la bruja, sacaba sus garras y le daba zarpazos en cuanto se le ponía a tiro. La bruja lanzaba hechizos que la arrastraban por el suelo metros y metros de distancia. Estaba en el suelo, y la bruja caminaba hacia ella. Ethea, la recordaba. Era una de las brujas más poderosas que existían, más antigua que nadie a pesar de su juventud imperturbable. La cogió del pelo y la arrastró por el suelo. Le puso la mano en la espalda.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora