Su cuerpo se movió antes incluso de que su mente actuara. Olivia estaba cayendo al vacío sin poderes, sin nada que la salvara. Se mataría antes de llegar al suelo. Se lanzó y la vio, caía con los brazos abiertos en forma de cruz. El licántropo pesaba mucho más que ella, la podría alcanzar antes de llegar a tocar suelo. Sintió que su cabeza dolía, que el pecho le ardía y el sabor de hierro en la boca ¿qué estaba pasando? El suelo estaba cada vez más cerca.
La alcanzó y la sujetó con fuerza. Sus piernas se convirtieron en fuertes patas lobunas que amortiguaron la caída. Sintió el corazón de Olivia, acelerado, su cuerpo estaba tan helado que pensó que era casi un cadáver. La miró y vio sus ojos llenos de lágrimas. La dejó en el suelo con cuidado y se llevó la mano a los labios, sintió el líquido negro salir por la comisura y lo limpió con su mano, mirándolo sin entender.
-¿Oli?
-Sí, Sam.
Él la atrajo a si, estrechándola contra su cuerpo cálido.
-Vamos a que te quiten esas runas y que me expliques qué esta pasando.
Ella asintió mientras lloraba en silencio.
Sentí que llamaban a mi puerta, dejé los auriculares a un lado y me acerqué. Sammy y Olivia me miraron al abrir.
-Veo que funcionó.
Ella asintió orgullosa.
-Te dije que lo haría.
Negué con la cabeza.
-Estás loca.-Me aparté.-Pasad.
Cerré la puerta a su espalda y me senté en la silla del escritorio mientras ellos se sentaban juntos en la cama. Era refrescante ver a alguien de vuelta y más a ellos dos juntos.
-¿Todo bien Sammy? ¿Te sientes mal?
-Algo mareado.
Me agaché y cogí una botella de la nevera. Se la tendí y él me miró desconfiado. Desenrosqué el tapón y bebí un trago.
-Gracias.
Bebió prácticamente todo el contenido de un trago. Luego salió corriendo al baño y vomitó durante unos minutos. Olivia estuvo a su lado, aguantando su frente. La porcelana blanca se impregnó de un espeso líquido negro que olía a putrefacción.
-¿Qué me está pasando?-Preguntó asustado.
-Todo irá bien, ¿vale?
Sammy estaba sentado en cama, aferrando la botella de agua cómo un salvavidas mientras miraba a Olivia furioso.
-¿Vas a seguir mirándome así mucho rato? No tengo la culpa de la vomitera.
Él negó con la cabeza.
-No estoy enfadado por la vomitera, me da igual mientras se me quite esto de encima.
-¿Entonces?
-¡Te has lanzado por una ventana! ¡Sin poder usar nada para salvarte! ¡¿Es que no se te pasó por la cabeza que podrías haber muerto?!
Me reí y él me miró como si quisiera arrancarme la cabeza.
-Me voy a la cafetería a buscar más agua. Os dejo solos.
-Sí que lo pensé.-Se sentó de piernas cruzadas hacia él.
-¿Entonces qué? ¿Ibas a morir así sin más?
Negó.
-Tenía fe en ti.
-¿Y si no hubiera sido así? ¿Y si no hubiera reaccionado? ¿Qué hubieras hecho eh? ¿Morir?
Ella tocó la cara son su mano, estaba cálida, las runas estaban desapareciendo lentamente.
-Mi preocupación era traerte de vuelta, y si para eso tengo que arriesgar mi vida hasta el último segundo lo haré. Porque sé que no eras tú y que te encontrabas mal.
-¡Eso no vale de excusa!
Ella se rió.
-¿Y lanzarte contra una bruja para ayudar a una completa desconocida sí? ¿O te crees que se me olvida el día que te lanzaste contra Ágatha aún sabiendo que te podría matar?
Se sonrojó y bebió otro trago de agua.
-No es lo mismo
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Acensio (Mortem 3)
FantastikEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
