Capítulo 64 Pérdida de control.

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Aquella mañana me desperté sintiendo un zumbido muy fuerte en mi cabeza, todo me daba vueltas. Era lunes, pero nos había llegado un mensaje a todos conforme las clases se cancelaban y teníamos el día libre. Extrañada, quise consultar si había pasado algo, pero cuando bajé a la sala del director, Marcus no estaba y Mara tampoco. Me sentía aturdida, mareada. Caminé dando tumbos por el pasillo. Erik salía de su cuarto y me sujetó.

-¿Estás bien?

-No lo sé, es como si me doliera muchísimo la cabeza Me siento mareada.

-Sí, siento lo mismo, y náuseas.

Otro mareo me hizo tambalear, por lo que él me tuvo que sujetar. Por desgracia el vampiro salía de su cuarto, nos miró y sentí que su cara estaba torcida en un gesto de desagrado, pero pronto se olvidó por qué estaba tan molesto. Pasó a nuestro lado y pude sentir el olor, era fuerte y dulce, demasiado fuerte, me sobrevino una arcada. Erik gruñó pero no a él, sino a la rubia imponente que subía las escaleras.

-Buenos días.

Pasó a nuestro lado, directamente hacia su habitación, el olor era demasiado, sentí náuseas, sin duda estaba soltando todas sus feromonas o se había puesto la peor colonia de la historia. Nina se cruzó con ella y se la quedó mirando con cara de repugnancia.

-Dios, huele terrible.

-Pensaba que era yo sola.

El licántropo nos miraba sin comprender.

-¿No hueles esa peste?

-No, si la oliera te lo diría.-Miró a la vampira y luego a mí.-¿Ella es?

-Nina, una amiga. Estudia aquí, no me dio tiempo a presentártela.

La saludó inclinando suavemente la cabeza, ella hizo lo mismo. Eso era algo que me encantaba de la compañía de Erik, nunca juzgaba ni ponía malas caras a nadie, a menos que le hicieran algo.

-¿Podemos salir de aquí? La peste a feromonas es terrible.

-¿El olor ese son las feromonas? Pff no me puedo creer que a alguien le afecte para bien este olor.

Pero salir fuera se convirtió en todo un dilema, los pasillos estaban repletos de ese olor y de alumnos que parecían en trance, chocando los unos con otros.

-¿En serio tú no lo hueles?

-No, si apenas tengo olfato.-Miré a Erik confundida.

-¿Cómo no vas a tener olfato? Si eres un licántropo, en teoría tienes más olfato que un humano o un vampiro.

-No sé, nací estropeado.

Nos miramos confundidas.

-Erik, ¿nunca has tenido olfato?

-No, nunca.-Volvimos a mirarnos.-¿Por qué?

-Es por eso que a ti no te afectan las feromonas de Eleonnor, ahora entiendo.-Respiré aliviada.-Me tenía extrañada que a ti te hubiera dejado en paz sin más.

-¿A caso dudas de mi atracción sobre las mujeres?

-No, pero sí de que eres un licántropo un poco rarito.

-Quejica.-Me dio un codazo y Nina levantó las cejas curiosa.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora