Capítulo 35 visitas inesperadas.

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Un día se pusieron todos tensos, miraban a su alrededor y algunos comenzaron a convertirse, olían la amenaza, la podían sentir. Yo también.

Olía a muchas hierbas variadas, a miel y a infusiones. Me acerqué al linde del bosque, llegué cerca de los árboles y lo noté. Miré a Yoyoba que estaba tan tenso como los demás.

-¡Yoyoba! ¡Es Tamani! ¡No hay peligro!

Todos me miraron confundidos, me giré de nuevo y volví a oler. Desde que vivía con ellos había podido notar que mi cuerpo había desarrollado muchas cosas nuevas, como el olfato y la vista, que se habían agudizado. Me giré al escuchar el susurrar de la ropa.

-¿Hola? Puedes salir.

El susurro se fue acercando hasta que salió volando de entre los árboles y se me cayó encima.

-¡Ali te echábamos de menos!

Theo frotaba su cara contra la mía a modo de saludo. Max salió justo detrás, inclinándose ante el anciano lobo.

-Theo Te dije que teníamos que haber avisado.-Miró al anciano y se inclinó.-Lamento mucho haber causado revuelo, no era nuestra intención Yoyoba

El anciano se rió.

-No me preocupa, agitar el alma la mantiene viva.

El grupo se disolvió, salvo uno, que se acercó a nosotros.

-¿Todo bien Ali?

-Si, Erik todo bien.-Le sonreí.-Estos son mis amigos, Theo y Max.

Erik era un licántropo un año mayor que yo, desde el día que llegamos se había dedicado a ayudarnos tanto a preparar nuestra casa como a presentarnos a toda la comunidad. Estaba muy implicado en lo que sucedía con la manda y ante todo era el tataranieto del anciano. Max y Theo le sonrieron y le tendieron la mano.

-¿Eres Max?

-Sí, ¿te conozco?

-No, pero Ali me ha hablado mucho de ti, de sus amigos en general, pero los que más me interesaba conocer son a los licántropos.

Max asintió y le sonrió.

-Pues yo pertenezco a las manadas del sur, las de...

-Totomoke, sí, lo sé, quería reunirme con ellos lo antes posible.

-Si puedo ayudarte en algo

Ambos se alejaron para hablar sobre temas de comunidades lobunas, mientras Theo se acercaba a mí sigilosamente.

-¿Un ligue nuevo? Es mono.

-¡Theo! No digas esas cosas.-Le di una palmada en el brazo.-Que luego se malinterpretan.

El brujo se rió a carcajadas.

-Vamos Ali, nadie te culparía de salir con alguien, y menos con un lobo.

Puse los ojos en blanco porque realmente ese tipo de comentarios me agotaban aunque no lo pareciera. Caminamos entre las casas dispersas, algunos pasaban a nuestro lado y nos saludaban amablemente.

Acensio (Mortem 3)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora