Un día se pusieron todos tensos, miraban a su alrededor y algunos comenzaron a convertirse, olían la amenaza, la podían sentir. Yo también.
Olía a muchas hierbas variadas, a miel y a infusiones. Me acerqué al linde del bosque, llegué cerca de los árboles y lo noté. Miré a Yoyoba que estaba tan tenso como los demás.
-¡Yoyoba! ¡Es Tamani! ¡No hay peligro!
Todos me miraron confundidos, me giré de nuevo y volví a oler. Desde que vivía con ellos había podido notar que mi cuerpo había desarrollado muchas cosas nuevas, como el olfato y la vista, que se habían agudizado. Me giré al escuchar el susurrar de la ropa.
-¿Hola? Puedes salir.
El susurro se fue acercando hasta que salió volando de entre los árboles y se me cayó encima.
-¡Ali te echábamos de menos!
Theo frotaba su cara contra la mía a modo de saludo. Max salió justo detrás, inclinándose ante el anciano lobo.
-Theo Te dije que teníamos que haber avisado.-Miró al anciano y se inclinó.-Lamento mucho haber causado revuelo, no era nuestra intención Yoyoba
El anciano se rió.
-No me preocupa, agitar el alma la mantiene viva.
El grupo se disolvió, salvo uno, que se acercó a nosotros.
-¿Todo bien Ali?
-Si, Erik todo bien.-Le sonreí.-Estos son mis amigos, Theo y Max.
Erik era un licántropo un año mayor que yo, desde el día que llegamos se había dedicado a ayudarnos tanto a preparar nuestra casa como a presentarnos a toda la comunidad. Estaba muy implicado en lo que sucedía con la manda y ante todo era el tataranieto del anciano. Max y Theo le sonrieron y le tendieron la mano.
-¿Eres Max?
-Sí, ¿te conozco?
-No, pero Ali me ha hablado mucho de ti, de sus amigos en general, pero los que más me interesaba conocer son a los licántropos.
Max asintió y le sonrió.
-Pues yo pertenezco a las manadas del sur, las de...
-Totomoke, sí, lo sé, quería reunirme con ellos lo antes posible.
-Si puedo ayudarte en algo
Ambos se alejaron para hablar sobre temas de comunidades lobunas, mientras Theo se acercaba a mí sigilosamente.
-¿Un ligue nuevo? Es mono.
-¡Theo! No digas esas cosas.-Le di una palmada en el brazo.-Que luego se malinterpretan.
El brujo se rió a carcajadas.
-Vamos Ali, nadie te culparía de salir con alguien, y menos con un lobo.
Puse los ojos en blanco porque realmente ese tipo de comentarios me agotaban aunque no lo pareciera. Caminamos entre las casas dispersas, algunos pasaban a nuestro lado y nos saludaban amablemente.
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Acensio (Mortem 3)
FantasiEl instituto está bajo la presión del consejo, el cual culpa a las manadas y a los vampiros de todo lo sucedido. Mucha gente intensa limpiarse las manos. Pero no todos aceptan la derrota. El Instituto Michaels alberga espacio para todo tipo de alumn...
